Chevrolet Epica 2.0 VCDi

28 Diciembre, 2007, modificada el 24 Enero, 2011 por

Amplitud, confort, generoso equipamiento, mecánica turbodiésel moderna y solvente, una imagen diferente y un precio de salida muy contenido son sus mejores virtudes.

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Si, dentro del segmento de las berlinas sedán, somos capaces de mirar más allá de Francia y Alemania, encontraremos modelos como el Epica, que aúna una serie de cualidades que lo hacen interesante como opción de compra.


Amplio es el abanico de posibilidades que se abre ante el usuario que se interesa por el segmento de las berlinas de cuatro puertas. Cerca de una veintena de coches conforman este grupo, de los cuales, muchos de ellos cumplen a la perfección con su papel. Pero cuando llega el momento de optar por un modelo en concreto, parece que determinadas firmas –sobre todo algunas alemanas y francesas– se imponen sobre las demás y resultan ser las preferidas de la inmensa mayoría de los clientes.


Sin embargo, en ocasiones no se barajan otras opciones muy interesantes, que pueden satisfacer las necesidades de quien busca un coche de generosas dimensiones, interior confortable y espacioso, dotado de un equipamiento completo y, ante todo, práctico para la vida en familia. Pues bien, a este último grupo pertenece el Épica, una berlina que no sólo aúna estas cualidades sino que, como valor añadido, cuenta con un precio de salida muy contenido. De hecho, en este aspecto se sitúa en los puestos de cabeza de su segmento.

  • Comportamiento



  • En marcha



  • Prestaciones



  • Interior y maletero



  • Valor de compra



Comportamiento

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Cabe decir que el comportamiento general de este Chevrolet, sin llegar a ser elogiable, sí es correcto y agradable en la mayoría de las situaciones. Aunque, puestos a pedir, nos gustaría que el tacto del cambio y de la dirección fueran más precisos, ya que el primero tiene demasiada holgura y la segunda es poco directa y se gobierna mediante un volante un tanto grande.


Y si hablamos de la mecánica, bajo el capó aparece un propulsor turbodiésel de 2 litros y 150 CV, que mueve con mucha alegría al conjunto. Basta con saber en qué zona del cuentavueltas empieza a soplar el turbo para lograr aceleraciones eficaces y contundentes –eroga un par máximo de 32,6 mkg–. Eso sí, no debemos esperar nada por debajo de las 2.000 vueltas, pues desde el ralentí y hasta ese punto, el motor parece vacío. Quizá una caja de cambios de seis relaciones en lugar de la de cinco que monta serviría para aprovechar mejor las posibilidades de este motor, que ofrece buenas cifras de aceleración, pero recupera peor de lo que podría hacerlo.

En marcha

Llega el momento de rodar con el coche para descubrir sus maneras sobre el asfalto. Para ello elegimos una ruta que pasa por zonas urbanas, carreteras secundarias y autovía y, lo primero que advertimos es que, fiel a su idea de berlina confortable, el Epica monta un sistema de suspensión que tira a blando, lo que hace de él un coche cómodo en carreteras rápidas, pero no tanto si nos ponemos a «serpentear» en tramos revirados.


Aquí notamos que el coche se hunde en exceso a la hora de afrontar curvas, mientras nos vemos obligados a dosificar la presión sobre el acelerador si circulamos a ritmo fuerte, porque existe cierta tendencia a perder tracción antes de lo deseable. No pasa nada, simplemente éste no es su hábitat natural. Sí lo es, en cambio, una autopista –en este entorno se mueve como pez en el agua– o una urbe, donde no encontraremos más problema que el típico de los vehículos de su medida a la hora de aparcar o girar en calles muy estrechas.

prestaciones

Visto lo cual, tenemos entre manos una berlina de cuatro puertas, cuyo diseño se sale de lo habitual y que ofrece altas dosis de confort, mucho espacio para ocupantes y maletas y un equipamiento que, en el caso de la versión LTX probada, incluye elementos como los airbag frontales, laterales y de cortina, control de tracción y de estabilidad desconectables, climatizador automático bi-zonal, calefacción en los asientos delanteros, sensor trasero de aparcamiento, control de crucero, volante con mandos multifunción, sensor de lluvia y luces…

Interior y maletero

Llave en mano, y tras observar la silueta del «Chevy» –sus 4,80 metros de longitud lo convierten en uno de los más largos de la categoría–, accedemos al habitáculo para comprobar que la comodidad a bordo ha sido una de las prioridades de los ingenieros a la hora de diseñar el coche. La amplitud interior da cabida a unos asientos de tamaño generoso, en los que pueden viajar cuatro adultos ampliamente, o cinco si no son muy corpulentos los que ocupan las plazas posteriores.


Mientras tanto, todos ellos podrán depositar los objetos que llenan sus bolsillos en los huecos habilitados al efecto: guantera, bolsas en las puertas, cofre central situado entre los asientos delanteros, bolsas de los respaldos, portagafas, portavasos delantero y trasero… Y sin dejar este apartado, hemos de hablar de un maletero verdaderamente capaz, que además de ofrecer 480 litros de volumen, cuenta con una boca de carga bastante más cómoda de lo que suele ser habitual en los modelos de cuatro puertas.


De esta forma, rara será la vez que el Epica se quede corto a la hora de alojar el equipaje de sus ocupantes. Por su parte, la presentación interior es buena y resulta atractiva a la vista, sobre todo si la comparamos con la que ofrecen sus rivales más directos, mucho más «sosos » en lo que a diseño se refiere. La consola central, que recuerda en gran medida a la de otros modelos de última hornada de la marca, agrupa las funciones de forma ordenada y su manejo se lleva a cabo sin mayores complicaciones.


La unidad que hemos probado –acabado LTX, el más alto– dispone, además, de mandos en el volante para el manejo del equipo de audio y del control de crucero, lo que ayuda a no distraer nuestra atención de la conducción. Aunque, en este sentido, hubiera sido todo un detalle que estos botones del volante gozaran de iluminación, pues circulando de noche no sabremos para qué sirve cada uno, a menos que ya los hayamos utilizado varias veces y recordemos su ubicación exacta.


En cuanto a la calidad de los materiales, se puede decir que va acorde con el planteamiento del coche y es bastante correcta en su mayoría. Incluso encontramos algunas zonas ligeramente acolchadas en la parte superior del salpicadero y las puertas, lo que aporta una sensación bastante positiva a este respecto.

Valor de compra

El Epica VCDi LTX se plantea como una opción a tener muy en cuenta, sobre todo después de saber que su precio es de 24.550 euros.

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