BMW X6 M

2 Julio, 2010, modificada el 21 Abril, 2015 por

En hoyMotor probamos de lo que es capaz esta mole de casi 2.400 kg de peso, y estética exagerada y agresiva, con motor de V8 biturbo de 4.4 litros y 555 CV de potencia.

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BMW ya rizó el rizo con el concepto de todocamino coupéSports Activity Coupe o SAC– que estrenó el X6. Pero no contentos con innovar en filosofía, se propusieron poner la guinda al pastel con una versión M. Para muchos un coche desproporcionado, estética y mecánicamente, a la vez que atractivo por juntar lo que nadie se ha atrevido, ya que sus rivales directos son SUV’s “normales” supervitaminados.

Así, nuestro protagonista hace la contra a los Audi Q7 V12 TDI -con 500 CV de potencia-, Mercedes Clase M o ML 63 AMG -con 630 CV-, Porsche Cayenne Turbo -que también rinde 500 CV– y Land Rover Range Rover Sport 5.0 V8sobrealimentado mediante compresor volumétrico Roots que da 510 CV-. Modelos todos ellos de marcada imagen premium y maneras más o menos deportivas, aunque sólo sea por las cifras prestacionales que anuncian.

En hoyMotor probamos de lo que es capaz esta mole de casi 2.400 kg de peso, y estética exagerada con un frontal agresivo formado por tres grandes entradas de aire, ágil y pegada al asfalto casi como un deportivo de verdad, salvando la diferencia de kilos. ¿Quién da más?

Interior

Hasta su habitáculo deja claro que su lado deportivo está por encima de su esencia de todocamino. El BMW X6 M te da la bienvenida a un puesto de conducción que, como el de cualquier modelo de la hélice, dispone sus mandos al alcance de tu mano. Pero no sólo es ergonómico, además, la postura al volante y el ambiente en su interior son como los de cualquier versión Motorsport, M3 o M6 por ejemplo, con los asientos de cuero deportivos M, el aro del volante multifunción de cuero M -más gordo y con los pespuntes en los colores de la filial bávara- o las inserciones en aluminio -también en el apoyo del pie izquierdo del pedalier-.

El espacio para los 4 pasajeros es bueno salvo por la altura al techo de las plazas traseras, crítica para los que rondan los 1,80 metros de estatura. No así el espacio para las piernas, sobrado incluso si el conductor es alto. Pero su parte fuerte la
tienes en el maletero que, con 570 litros de capacidad, lo puedes ampliar a 1.450 abatiendo las plazas traseras. ¿Qué coupé te ofrece tanto sitio para el equipaje? ¡Y encima tiene hidráulico para la tapa del hueco donde se aloja la galleta de repuesto!

Por otra parte, los 124.800 euros, que cuesta de serie, incluyen todo el equipamiento imaginable en un vehículo de su clase; también bluetooth, cámara cenital y trasera de ayuda al aparcamiento y navegador. Elementos como el head-up display -1.652 euros-, las cámaras laterales -517 euros-, el sistema que lee las señales de velocidad -396 euros-, el control de comandos por voz -536 euros-, el techo solar eléctrico -1.529 euros-, el climatizador para cuatro zonas -887 euros-, el acceso sin llave -1.225 euros- y el cierre automático de puertas -789 euros- son los opcionales más interesantes.

Comportamiento y Prestaciones

El BMW X6 M esconde bajo su musculoso capó un motor V8 biturbo -con dos turbocompresores de doble entrada que aprovechan la presión de los gases de escape para impulsar las turbinas-, que la marca llama Twin Scroll Twin Turbo, de 4.4 litros de cilindrada -concretamente 4.395 cc-. Al arrancar, despiertan sus 555 CV, que entrega a 6.000 rpm, con un estruendo anunciado por la doble salida de escapes dobles situada a ambos lados del difusor trasero. ¡Esto pinta muy, pero que muy, bien!

Llevamos la palanca electrónica del cambio automático deportivo Steptronic M de 6 velocidades -con modo secuencial, también mediante las levas situadas tras el volante- a la posición S -la D es más comedida-, después de seleccionar el nivel de dureza sport con el botón del control electrónico de la suspensión neumática EDC, que también ofrece modos confort y normal-; y de activar los modos dinámicos de los sistemas M Dynamic Mode MDM, que actúa sobre los controles de estabilidad y tracción y acentúa la respuesta del acelerador iluminando el testigo Power del cuadro de mandos- y M Servotronic -la dirección activa se endurece al máximo-, que se adaptan a cada momento a tu tipo de conducción con el sistema Adaptative Drive. La tecla M Drive del volante, los engloba, pero previamente habíamos configurado los modos de dichos sitemas a través del submenú M Drive que ofrece el iDrive.

Pisamos a fondo y los 680 Nm, disponibles entre 1.500 y 5.650 rpm nos catapultan hasta los 100 km/h -tras engranar segunda- en sólo ¡4,7 segundos! La sensación de aceleración de este monstruo es implacable -te recuerdo que pesa 2.380 kg– y te pega al asiento sin avisar, de una forma tan contundente como su tremenda imagen, y sin dejar de empujar. Sí, empuja porque en el X6 M el sistema xDrive de tracción integral permanente reparte el par de forma variable entre los dos ejes, lo que significa que el trasero -por norma, y salvo casos de tracción insuficiente- recibe más fuerza, regulada por un diferencial automático trasero para que en aceleraciones desde parado -como la comentada- las ruedas posteriores no pierdan motricidad.

Y por si fuera poco, la velocidad máxima autolimitada a 250 km/h puede subir hasta los 275 km/h por 840 euros. Sin embargo, los consumos no son desorbitados –19,3 litros en ciudad, 10,8 en carretera y 13,9 de media a los 100 km-, si tienes en cuenta que estás ante un verdadero atleta. A nosotros nos hizo 16 litros durante la prueba, haciendo carretera y ciudad a partes iguales y a ritmos altos. BMW dice que puedes conseguir una autonomía de 610 km, siempre que no te dejes llevar por el sonido embriagador del bloque biturbo en la parte alta del cuentarrevoluciones. Por cierto, emite 325 gr/km de dióxido de carbono.

En curva, parece mentira que semejante “trasto” sea capaz de agarrar e incluso derrapar como un auténtico deportivo, sin balanceos. Vira muy plano y permite pasos por curva elevadísimos con total seguridad. La dirección es como la de cualquier BMW M, certera al milímetro a la hora de apuntar con el morro. Si a esto le unes el agarre de los neumáticos 275/40 delante y 315/35 detrás, montados sobre llantas de 20 pulgadas, el resultado es… ¡una lapa!

En modo secuencial, el Steptronic M de 6 velocidades completa el talante radical de este X6 M, con una velocidad de inserción casi a la altura del cambio de doble embrague DKG de BMW, que necesita frenos de disco ventilados de 395 y 385 mm -delante y detrás respectivamente-, muy eficaces y de tacto progresivo, para contener sus embestidas. Además, actuán de maravilla junto al sistema de control de descensos, para leves excursiones fuera del asfalto. Recuerda que su filosofía no contempla el uso off-road.

El BMW X6 M es tan raro como atractivo, pero no cabe duda de que es la primera opción si buscas lo mejor de dos mundos en uno: el de los deportivos y los todocaminos de lujo.

Destacable

– Motor de prestaciones descomunales.
– Filosofía extravagante.
– Comportamiento deportivo.

Mejorable

– Visibilidad trasera muy reducida.
– Altura en las plazas traseras.
– Abstenerse tímidos.

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