BMW X3 3.0 sd

, modificada el 24 enero, 2011 por

La gran novedad del X3 tras su reciente actualización es la incorporación del fascinante motor diésel 3.0 sd de 286 CV

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Los cuerpos de élite de cualquier ejército tienen que distinguirse por sus actuaciones contundentes y por su respuesta inmediata. Justo lo que hace el X3 diésel
má enérgico, un todocamino con 286 CV que mantiene una correcta movilidad en campo. al tiempo que se convierte en el modelo más «GTI» de su segmento.

  • Comportamiento



  • Prestaciones



  • Valor de compra



Comportamiento

Semejante combinación –un motor que empuja desde el ralentí– y un cambio de desarrollos bien elegidos y rápida actividad, se traduce en un rendimiento sobre la carretera que nos deja atónitos, sobre todo en un vehículo de este segmento, y especialmente cuando pensamos en los 1.950 kilos de peso en orden de marcha. Porque si se anuncian 6,6 segundos para acelerar de 0 a 100 km/h, nosotros le hemos medido 6,3 segundos, valor inalcanzable para la mayor parte de los compactos «GTI» de gasolina. Y aún más espectacular nos parece el registro en un adelantamiento hipotético, pues este X3 3.0 sd pasa de 80 a 120 km/h en 4,4 segundos, que es un auténtico suspiro.


Es más, muchos de los conductores que presencien una reacción tan fugaz no entenderán «cómo un todoterreno puede haber hecho eso». No obstante, habrá lectores que ya estén pensando en el lado negativo de mezclar tanto peso, una carrocería alta y un motor tan vigoroso; pero la firma de Munich también aprueba con nota la asignatura del ahorro de combustible, pues se anuncia una media de 8,7 l/100 km y en la práctica casi se cumple, pues hemos medido 9,2 litros de media real en nuestro recorrido, con mucha ciudad, carretera de curvas y autovía. Si conducimos con «alegría», rondaremos los 15 litros, lógicamente, pero si nos controlamos podremos marcar promedios de ocho. Porque con el acelerador a punta de gas este X3 ya se mueve bien, gracias a su reserva de par y potencia.


Eso echa por tierra otra leyenda: que los vehículos de tracción total gastan mucho. Porque, además, el sistema xDrive del modelo alemán reparte en condiciones normales un 40 por ciento de la fuerza al tren delantero y el 60 por ciento restante al trasero, toda una garantía frente a curvas con asfalto húmedo, manchas de gasóleo o carreteras con gravilla, ya que el xDrive varía de forma instantánea ese reparto si cambian los índices de adherencia, hasta el punto de mandar todo el par a las ruedas delanteras si las traseras patinan, o viceversa.


Y también se agradecen las nuevas funciones del control de estabilidad DSC –entre otras cosas, consigue reducir un poco la distancia de frenada–, por no hablar del modo DTC, que se activa pulsando un botón en el cuadro y «relaja» la actuación del sistema estabilizador, lo que se agradece sobre nieve y barro, o en conducción «off-road» rápida. Y es que el X3 no es un todoterreno auténtico, pero cumple bien en pistas y se atreve con algunas complicaciones orográficas, pues la distancia libre al suelo supera los 20 centímetros y podemos vadear corriente de medio metro.


En ese entorno habrá que tener cuidado, eso sí, con las ruedas, pues este 3.0 sd equipa neumáticos 235/50 sobre llanta de 18 pulgadas y su dibujo es ideal para asfalto, pero poco adecuado para mal firme. En cambio, será en carreteras de todo tipo donde podremos disfrutar «de lo lindo», pues el comportamiento del X3 más potente resulta brillante. Para empezar, la suspensión es muy firme y reduce a la mínima expresión el balanceo, detalle que penaliza un poco el confort en vías bacheadas. La dirección, con 3,3 vueltas entre topes, no es especialmente directa, pero es muy precisa y siempre tiene el grado justo de dureza.

prestaciones

La gran novedad del X3 tras su reciente actualización es, sin duda, la incorporación del fascinante motor 3.0 sd de 286 CV, un diésel «de campanillas» estrenado poco antes por el nuevo coupé de la Serie 3 y que también encontramos ya bajo el capó de los 330 sd berlina y Touring. En realidad, dicha mecánica, dotada de inyección «common rail» y doble turbo de acción secuencial, debutó hace años en el 535d, aunque con «sólo» 272 CV; pero el uso de inyectores piezoeléctricos ha permitido extraer 14 caballos extra, una evolución de la que también se beneficia ya el propio 535d, renovado hace unas semanas y de inminente comercialización en nuestro país.


Además, este seis cilindros en línea, que entrega su potencia máxima a 4.400 revoluciones y proporciona un impetuoso par máximo de 59,2 mkg entre 1.750 y 2.250 vueltas, se combina con la última versión del cambio ZF de seis marchas con modos automático y manual secuencial, también estrenada hace poco sobre la Serie 3. Se trata de una transmisión conocida, pues el X3 la podía llevar como opción desde su lanzamiento, pero ahora tiene un funcionamiento más rápido, ya que en una reducción de varias marchas –por ejemplo, al pisar con fuerza el acelerador de cara a un adelantamiento– puede saltar directamente de sexta a tercera, sin «perder tiempo» en sus pasos por la quinta y la cuarta.

Valor de compra

Y sobre el cambio y el motor ya habíamos hablado: una combinación perfecta, pero no sólo por rendimiento, sino también por la baja rumorosidad del seis cilindros y su capacidad para estirarse, pues corta a 5.070 revoluciones por minuto. De hecho, podemos conducir como si de un «GTI» auténtico se tratase –lástima que no se ofrezcan las levas de cambio para el volante–, ayudados por una buena postura general y una correcta visibilidad. Buenos asientos, mandos a mano… si acaso, nos gustaría que el volante pudiera bajarse algo más, pues su reglaje tiene poco recorrido.


Pero cuando afrontamos un tramo de montaña con curvas cerradas y deceleraciones continuas apreciamos que los frenos son más potentes que resistentes. Bien es cierto que hablamos de ensayos al límite, que el sistema se resiente en exceso del abuso, y éste puede ser mayúsculo: dos toneladas o más moviéndose con la agilidad de un BMW 130i. La razón es sencilla: aunque las cuatro ruedas tienen discos ventilados, el eje trasero monta los mismos –320 milímetros de diámetro– que los otros X3 –incluido el 2.0d de 150 CV–, mientras que delante, el 3.0 sd lleva medida 332 –325 en el resto–.


Sin embargo, el 335d Coupé –dotado de idéntico motor pero que pesa 305 kilos menos– equipa discos delanteros de 348 milímetros delante y de 336 detrás, un conjunto mucho más interesante, ya que el comprador de un X3 sd puede haber pagado los 6.800 euros más que cuesta esta versión respecto al equilibrado –y rápido– X3 3.0d de 218 CV para sacar provecho a esos 68 caballos extra de potencia. Y esa posibilidad invita a pensar en frenos acordes. Por lo demás, calificaciones excelentes para un coche de calidad brillante –tanto lo que se ve como lo que no se ve está bien hecho– y de carrocería práctica. Además, el equipo de serie es bastante completo y el precio, aunque elevado, es más lógico que el de otros SUV «megapotentes».

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