BMW X3

7 Junio, 2006, modificada el 24 Enero, 2011 por

El comportamiento del X3 es formidable, casi deportivo, pero siempre con el pavimento liso

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El todocamino ’pequeño’ de BMW nació tras el éxito del X5 con el que comparte casi toda la tecnología y su magnífico comportamiento pero en un formato ligeramente más pequeño

  • Comportamiento



  • En marcha



  • Refinamiento



  • Prestaciones



  • Interior y maletero



  • Equipamiento



  • Puesto conducción



  • Espacio y practicidad



  • Valor de compra



  • Consumo y mantenimiento



  • Calidad y fiabilidad



  • Seguridad



Comportamiento

Una vez más el buen hacer de los ingenieros de BMW en los bastidores se pone de manifiesto en un modelo que no es un turismo. Las magníficas suspensiones, el equilibrado reparto de pesos y la eficaz tracción total XDrive con control electrónico obran maravillas para hacer del X3 una máquina sorprendente. A pesar de su mayor altura y peso con respecto a un turismo tradicional, este BMW ofrece un comportamiento espectacular, casi de deportivo. Ágil, rápido, estable y muy seguro, permite disfrutar de cada kilómetro que se recorre conduciéndolo.


Las suspensiones son algo duras y si el asfalto no está perfecto se hacen notar, pero cuando circulamos por carreteras con buen firme, ya sean autopistas o carreteras secundarias, la comodidad y aplomo que ofrecen son totales. El X3 no tiene reductora y por lo tanto no puede afrontar las dificultades de un todoterreno clásico, frenado también por esas suspensiones que resultan tan eficaces en asfalto pero que en campo apenas tienen recorrido, algo que no puede superar ni siquiera toda la electrónica con que cuenta este BMW. En pistas que no estén demasiado rotas se comporta tan bien como en asfalto, con una sorprendente capacidad de tracción en zonas deslizantes.

Refinamiento

Si al buen comportamiento del X3 se le añade su buena insonorización y la excelente calidad de materiales y de terminación, no hace falta hablar de más refinamiento, está conseguido. Si el presupuesto lo permite y se le pueden añadir alguna de las innumerables opciones que BMW ofrece, podemos disfrutar de un coche realmente divertido y muy completo, con imagen y representación.

prestaciones

La oferta de motores se compone de dos gasolina de seis cilindros y dos turbodiésel, uno de cuatro y otro de seis cilindros, todos ellos con cambios manuales de seis velocidades. El primero es el gasolina 2.5 de 192 caballos suave y eficaz y con suficiente alegría para moverse con soltura. El 3 litros de 231 caballos es mucho más agradable y encaja a la perfección con la filosofía del estilo de BMW, con unos consumos casi idénticos a los del más pequeño.


En Diesel el cuatro cilindros 2 litros de 150 caballos se convierte en el X3 más barato, sus prestaciones son las peores, sobre todo en aceleración y recuperación, pero suficientes para una conducción sin alardes deportivos. El 3 litros de 204 caballos es toda una joya que iguala en prestaciones al 3 litros de gasolina con un funcionamiento suave y con mucho carácter.

Equipamiento

En este apartado ningún BMW brilla especialmente y el X3 no es una excepción. El equipo de seguridad incluye todo lo importante, pero la lista de opciones es interminable y si queremos un X3 ’casi completo’ habrá que añadir unas llantas de aleación más vistosas que las de serie, un equipo de sonido de mejor calidad, asientos deportivos, tapicería de cuero y muchos otros pequeños detalles que ’engordarán’ de manera considerable el precio final.

Puesto conducción

Al volante del X3 nos sentimos como en un auténtico BMW, pero con la ventaja añadida de estar ligeramente más altos que en un turismo normal. El nuevo estilo de diseño interior que impera en la marca desde hace unos años se mantiene en el X3, con formas minimalistas, líneas suaves y pocos interruptores. Todo queda perfectamente colocado, los asientos ofrecen una buena sujeción lateral (sobre todo los deportivos opcionales) y la sensación es de que cada elemento encaja a la perfección a nuestro alrededor. La visibilidad es buena en todos los ángulos y el tacto de todos los mandos es muy agradable.

Espacio y practicidad

Si al buen comportamiento del X3 se le añade su buena insonorización y la excelente calidad de materiales y de terminación, no hace falta hablar de más refinamiento, está conseguido. Si el presupuesto lo permite y se le pueden añadir alguna de las innumerables opciones que BMW ofrece, podemos disfrutar de un coche realmente divertido y muy completo, con imagen y representación.

Consumo y mantenimiento

Los consumos de los motores de gasolina no puede decirse que sean especialmente ajustados y en particular el del más pequeño, pero dentro de la media para un vehículo con tracción total y un peso por encima de lo habitual. Los turbodiésel sí resultan económicos precisamente por las mismas razones, ya que a pesar de la tracción total y el peso total mantienen unas excelentes prestaciones y un gasto ajustado. Los servicios oficiales BMW no son precisamente baratos, algo que hay que tener en cuenta a la hora de valorar el gasto final.

Calidad y fiabilidad

La calidad de BMW es ya algo mítico y aunque ahora parece que ya no hay tantas diferencias entre los coches de marcas generalistas y los de lujo a la hora de tener averías, lo cierto es que los propulsores de BMW siempre han gozado de una gran fama por su duración. Aparte de la fiabilidad mecánica, la calidad de terminación de todos los elementos interiores hace que los BMW tengan un magnífico envejecimiento, manteniendo un aspecto excelente a lo largo de los años.

Seguridad

El X3 no ha pasado por las pruebas EuoNCAP, pero su ’hermano mayor’, con el que comparte casi toda la plataforma, consiguió las cinco estrellas. Aparte de esta prueba, el X3 es un coche realmente seguro por comportamiento y equipamiento de serie, con el plus añadido de su tracción total.

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