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BMW Serie 5 550i Gran Turismo

8 Febrero, 2010, modificada el 31 Octubre, 2014 por

Probamos el tope de gama de este peculiar modelo, pensado para clientes elitistas y prácticos. ¡Un coche lujoso y prestacional a partes iguales!

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BMW da un paso más hacia su estrategia vanguardista con el lanzamiento al mercado del nuevo Serie 5 Gran Turismo, un modelo curioso que se situa, por tamaño, en un punto intermedio entre el nuevo Serie 5 y el Serie 7 -que probamos en hoyMotor con el motor que nos ocupa y carrocería larga-, y que no renuncia a “robar” rasgos de otros modelos de la marca como el X6 con el que comparte una trasera tan pesada -visualmente- como rotunda.

Con esta mezcla de conceptos -berlina, coupé y SUV- la marca de la hélice concibe la interpretación -por su elevada altura- de un coupé de 5 puertas, dispuesto a enfrentarse a los Audi A5 Sportback -más estilizado y proporcionado, además de accesible por su amplia gama de motores- y Mercedes-Benz CLS -uno de los pioneros, pero de 4 puertas-, y también a los más lujosos y representativos Aston Martin Rapide, Maserati Quattroporte y Porsche Panamera. Aunque nosotros vemos un rival muy claro en el Mercedes-Benz Clase R -un sport turismo grande, según la marca de la estrella-, especialmente pensado para el mercado americano en el que los modelos de nicho -crossover- tienen muy buena acogida.

Interior

El habitáculo se beneficia de unas medidas generosas –4.998 mm de largo, 1.901 de ancho y 1.559 mm de alto- y nuestra versión de 4 plazas ofrece un espacio trasero para las piernas semejante al del Serie 7 “corto”, y una altura al techo -tanto delante como detrás- cercana a la de sus hermanos X5 y X6 -a pesar de que nuestra unidad montaba techo panorámico, 2.096 euros-. De hecho la postura de conducción para alguien que ronde los 1,80 metros no es posible con el asiento en su posición más baja, si pretende que el parasol cumpla su cometido.

La calidad de ajuste y los materiales empleados son excelentes y dan un ambiente de lujo máximo al habitáculo, que en configuración 2+2 -los asientos posteriores con ajustes eléctricos cuestan 2.406 euros– parace aún más distinguido.

El espacio práctico del conjunto, gana polivalencia gracias a su doble apertura como en el Skoda Superb. Por un lado tenemos la tapa -como la de cualquier berlina de cuatro puertas- con una boca de carga muy vertical que obliga a agacharse para ver dentro y dificulta el acceso, y por otro el portón -como en cualquier hatchback o modelo de cinco puertas- que facilita meter objetos de gran tamaño. Además los 440 litros de capacidad iniciales se convierten en 1.700 si abatimos los asientos, simplemente apretando un botón en el interior del maletero.

El precio de acceso a esta versión mecánica es de 85.500 euros y el equipo de serie es notable -incluye faros bixenón con luz diurna de leds y lavafaros, climatizador para 4 zonas, reglaje eléctrico de los asientos delanteros con memorias en el del conductor y el control de distancia al aparcamiento, además de otros sistemas de seguridad activa y pasiva, y de confort, presentes en modelos de su clase-, pero la unidad probada pasa los 124.000 €. Sólo la pintura metalizada cuesta 1.209 euros, la tapicería de cuero 1.259 euros y 3.096 el navegador profesional -a los que hay que sumar 728 euros por el cargador de 6 DVD’s, 789 por el bluetooth y 2.627 euros si queremos tener televisión y completar un equipo multimedia de ensueño-, por citar algunos de los extras más caros.

Aun así la cantidad de gadgets disponibles es elevada, destacan: la advertencia de cambio de carril -764 euros-, el aviso de salida de trayecto -678 euros-, la cámara de visión nocturna con reconocimiento de peatones –BMW Night Vision, 2.466 euros-, la cámara de marcha atrás -517 euros-, la dirección activa integral -2.157 euros-, el Head-up display -que refleja los datos de conducción en el parabrisas, 1.714 euros-, el Side View Camera -para controlar la anchura del coche, 517 euros-, el asistente de luz de carretera -185 euros-, el Speed Limit Info -396 euros-, el acceso confort -1.221 euros-, la suspensión Adaptative Drive -3.698 euros-, el maletero eléctrico -851 euros- y el cierre automático de puertas -789 euros-. Además de la calefacción y ventilación de los asientos -delanteros y traseros-, los retrovisores fotosensibles, el soporte lumbar de los asientos delanteros, las persianas o la alarma, que no vienen de serie.

Comportamiento y Prestaciones

El motor que propulsa -tracción trasera- a este Serie 5 GT es un V8 de inyección directa de gasolina y 4.395 cc -4.4 litros- apoyado por dos turbocompresores que rinde 407 CV entre las 5.500 y las 6.400 rpm. La aceleración es contundente ya que los 600 Nm de par motor máximo entran desde las 1.750 a las 4.500 rpm,  lo que se traduce en 5,5 segundos en el 0 a 100 y 250 km/h de velocidad punta. Registros sobresalientes viendo la cifra de la báscula, nada menos que 2.135 kg de peso, y su silueta rara y aparentemente poco aerodinámica, que no influyen en sus ajustados consumos.

Recordemos que estamos ante el motor más eficiente de su clase con un gasto de 16,2 litros en ciudad, 8,3 en carretera y 11,2 litros en ciclo mixto -todos a los 100 km- y unas emisiones de 263 gr/km de dióxido de carbono, en los que tienen mucho que decir la recuperación de la energía de frenado, los componentes aerodinámicos activos, los neumáticos de menor resistencia a la rodadura, la utilización de materiales ligeros y la gestión inteligente de energía -lo que se denomina BMW EfficientDynamics-. Durante nuestra prueba comprobamos que las cifras anunciadas por la marca se consiguen a ritmo ágil y, aunque son importantes, no nos parecen desmesuradas.

La dirección -activa- es tan exacta como la de cualquier BMW y su gran distancia entre ejes -batalla- de 3.070 mm, junto con los neumáticos 245/50 del eje delantero y los 275/50 del trasero -ambos con llanta de 19 pulgadas-, garantizan la estabilidad incluso en los pasos por curva más elevados.

Si a esto le sumamos la acción de la suspensión neumática Adaptative Drive tenemos un conjunto brillante en cualquier situación. Ya sea en la posición Comfort, donde las imperfecciones del asfalto no se notan y la dirección es suave, o en la más aplomada Sport para disfrutar de la conducción con una respuesta instantánea del acelerador y unos ajustes de amortiguadores y muelles duros, al igual que el volante que ofrece mayor resistencia. Hay una tercera, Sport+ que desconecta los sistemas de ayuda a la conducción.

Pero todos los modos tienen algo en común, según nuestra forma de conducir se adaptan a diferentes grados de comodidad o deportividad. Igual que el cambio automático -convertidor de par- de 8 velocidades con modos S y secuencial, sin levas en el volante, que estira más o menos las relaciones según el programa elegido y la presión ejercida sobre el acelerador, y que influye satisfactoriamente para contener el gasto. En conducción deportiva, ya sea en la opción S o insertando nosotros mismos las marchas, es fácil llegar a las 7.000 vueltas, no al corte ya que él solo cambia a la siguiente relación.

En ciudad se siente pesado y maniobrar es complicado por su escasa visibilidad, no así con por el tacto del volante suave y resolutivo con una sola vuelta, un lujo que se agradece en un coche tan aparatoso como este.

El BMW Serie 5 550i Gran Turismo es el modelo de los que no se dejan llevar por las apariencias, o sí gracias a su estética innovadora, y buscan la seguridad de un comportamiento dinámico de primer orden, costumbre en la marca de Munich.

Destacable

– Motor potente y progresivo.
– Comportamiento dinamico.
– Exclusividad y lujo interior.

Mejorable

– Posición de conducción no tan deportiva como en otros BMW.
– Visibilidad trasera reducida.
– Precio elevado y equipo de serie justo.

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