BMW Serie 5 535i Gran Turismo

19 Mayo, 2010, modificada el 21 Abril, 2015 por

El Serie 5 GT es un exquisito combinado hecho con varios conceptos de gran calidad. Su inmensa carrocería y habitáculo guardan similitudes con una berlina, un familiar, un monovolumen e incluso un todo camino.

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La combinación de conceptos de este singular vehículo basado en la Serie 7 de BMW lo convierte en un objeto de deseo casi único, que debe enfrentarse a vehículos de carrocería coupé con 4 puertas como el “pionero” Mercedes-Benz CLS, además de los exclusivos Aston Martin Rapide,Maserati Quattroporte y Porsche Panamera. Otro rival es la Clase R de Mercedes-Benz, también muy particular y con ciertas similitudes con el GT.

En cuanto a precios, el BMW Serie 5 GT cuesta entre 61.000 y 86.000 euros63.500 euros el que ves aquí-, cantidad bastante elevada, pero justificable dado el tipo de coche, su motor, tecnología y equipamiento.

Aporta numerosos detalles estéticos muy originales. Por ejemplo las 4 puertas con ventanas sin marco -único en un BMW de 4 puertas- y el techo caído tipo coupé, coronado con un deflector ubicado en la parte superior del portón -la parte más original del coche-, en contraste con un capó muy alargado, típico en la marca de la hélice. Esto, junto con la amplia superficie acristalada de los laterales, desplazada hacia atrás, aporta un toque dinámico.

Pincelada que también está presente en un amplio frontal con entradas de aire de grandes dimensiones, faros dobles redondos con tulipas rasgadas hacia atrás y, por primera vez en un BMW, anillos luminosos de leds, así como una ancha y alta parrilla ovoide, ligeramente inclinada hacia delante, que preside toda la zona y donde confluyen todas las líneas y pliegues que la rodean y transcurren a lo largo del capó y de los laterales frontales. Claro que el inmenso tamaño del frontal repercute negativamente en la aerodinámica, ligeramente peor que la del buque insignia bávaro.

Interior

El acceso al habitáculo se hace fácil y cómodamente por medio de cualquiera de sus inmensas puertas, muy ligeras ya que están hechas en aluminio -por primera vez en BMW-. Una vez dentro la sensación de amplitud se multiplica gracias a un inmenso techo panorámico de cristal, que se vende como opción por unos 2.100 euros.

La posición ligeramente elevada de los asientos y la buena ubicación de los numerosos mandos de control hacen que el conductor se sienta muy cómodo y seguro, en un coche que emana poderío al volante, pero poca deportividad. La visibilidad es buena hacia delante y lateralmente por los espejos retrovisores, y menor hacia atrás ya que la luneta es pequeña y los gruesos montantes traseros impiden ver bien en diagonal. Esto hace imprescindible adquirir la cámara trasera de aparcamiento, en opción por 520 euros que puede completarse con una serie de cámaras que muestran el perímetro de la carrocería -por unos 860 euros-.

El equipamiento, completísimo tanto de serie como en opción, consta de avanzados elementos. Como el sistema de información proyectada en el parabrisas –Head Up Display-, que permite visionar numerosos datos directamente en el cristal, a la altura de los ojos, sofisticación que a mi entender es prescindible ya que el cuadro de instrumentos cumple su misión perfectamente. También me parece discutible -por poco útil- el sistema de advertencia de cambio de carril –760 euros-, que, por medio de unos sensores de radar, detecta la presencia de vehículos circulando en el ángulo muerto, momento en el que destella un led ubicado en el espejo retrovisor al tiempo que vibra moderadamente el volante.

Todo lo referente al manejo de los equipos de entretenimiento, comunicación y climatización se controla por medio de los botones iDrive, relativamente fáciles de usar y muy completos, en conjunción con una pantalla central -de 7,5 pulgadas de serie o de 10,2 si se opta por el sistema de navegación Professional por unos 3.000 euros que añade lectura de archivos MP3 y disco duro de 80 GB, entre otros-.

En la parte trasera es donde se encuentra uno de los elementos más originales y prácticos del GT: el maletero. Su portón de dos piezas, el primero en un BMW -similar al del Skoda Superb aunque más completo-, dispone de dos partes. Una inferior, pequeña, situada debajo de la luneta, que se abre como cualquier tapa de una berlina. Y otra más grande, que se hace solidaria con la anterior para abrir todo el portón, un sistema parecido al de un BMW X5. Dado el tamaño y peso de esta puerta, se agradece que disponga de cierre automático por medio de una tecla.

Por otro lado, la división del portón en dos partes aporta varias ventajas. Si abres únicamente la tapa pequeña -por ejemplo para introducir objetos pequeños-, el habitáculo permanece completamente aislado del maletero y del exterior por medio de dos piezas. Una vertical, localizada detrás de los respaldos, y otra horizontal a modo de bandeja. Este sistema te permite acceder a la zona de carga sin que cambie la temperatura del habitáculo ni que entre ruido. La pieza horizontal se puede abatir para incrementar el volumen del maletero, siempre que previamente se hayan abatido las plazas traseras. Si separas estas del panel vertical que aísla el maletero del habitáculo –10 cm como máximo-, te queda libre un espacio de 150 litros útiles. Espacio que no se añade a los 440 litros de capacidad del maletero porque dicha separación vertical no se adelanta solidariamente con los asientos. Una pena porque esta cifra es escasa para un coche tan grande como este.

Comportamiento y Prestaciones

En cuanto a la conducción de este 535i GT, afirmar que el excelente motor de 6 cilindros en línea biturbo de 2.979 cc y 306 CV de potencia, en conjunción con la caja de cambios automática de 8 velocidades -hacia delante- Steptronic, resulta perfecto para conducir con la suficiente fuerza, comodidad y suavidad como para hacer viajes largos manteniendo altas velocidades de crucero con una estabilidad notable tanto en recta como en curva.

En ciudad resulta algo aparatoso por tamaño, peso y escasa visibilidad lateral y trasera, aunque es de gran ayuda la suavidad y efectividad de la dirección. El funcionamiento de la transmisión automática -sin levas en el volante- es magnífico, ya que el engranaje de las velocidades es rápido y efectivo tanto hacia arriba como hacia abajo, independientemente del régimen del motor, que puede llegar fácilmente a las 7.000 vueltas sin cambiar de engranaje. La selección de la marcha idónea resulta perfecta ya que siempre acierta, tanto en aceleración como en retención.

Queda claro que es un coche comodísimo y muy efectivo para viajar por vías rápidas. Hacerlo en tramos de curvas es otro cantar. Aquí es donde no está presente la deportividad, y no porque el motor carezca de fuerza sino al elevado peso que desplaza el vehículo. La carrocería no balancea mucho, algo excepcional dada su altura, pero sí se nota dentro la inercia originada por la relación entre velocidad y peso. Como es obvio, el coche tiende a irse ligeramente de delante al entrar rápido en una curva, situación que se resuelve fácilmente a poco que se levante ligeramente el pedal del acelerador. Aquí ayuda bastante el buen guiado del eje trasero -equipado con un original brazo en uve doble-, ayudado por una amortiguación neumática de serie en este tren, así como el sistema Dynamic Drive Control que controla el ajuste de la dureza de los amortiguadores, la respuesta del motor al acelerador, el modo de funcionamiento de la caja de cambios y la asistencia de la dirección. Para mejorar la estabilidad y agilidad en curva está disponible en opción un sistema de dirección a las cuatro ruedas que cuesta unos 2.160 euros.

En cuanto a los consumos, es posible circular por carretera a buen ritmo y velocidades legales por algo más de 9 litros cada 100 kilómetros, cantidad ajustada dado el tipo de coche que llevamos y de la que es responsable, entre otros, la efectiva gestión de la caja de cambios de 8 velocidades con las dos últimas de largos desarrollos, además de la gestión inteligente de la energía procedente de los sistemas englobados en el EfficientDynamics de BMW.

Destacable

– Habitáculo amplio, cómodo y lujoso.
– Cambio de marchas de 8 velocidades.
– Cómodo, potente y de consumos ajustados.

Mejorable

– Peso elevado.
– Aerodinámica discreta.
– Visibilidad trasera.

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