BMW M3/ ACS3 Sport Schnitzer/ GP3.10

8 Abril, 2008, modificada el 24 Enero, 2011 por

«El M3 es el mejor deportivo que existe». He aquí una de las frases lapidarias que se leen y se escuchan en la prensa especializada europea desde la llegada de la bestia. Sin embargo, teniendo en cuenta los argumentos que se han avanzado, nos preguntamos si la frase busca valorar a BMW o desbancar a sus competidores: Audi y Mercedes… Para ser objetivos, vamos a confrontarlo con un M3 ACS3 Schnitzer Sport y un Super M3. Abróchense los cinturones…

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Más información en Hoymotor16, número 1277


Nuestro oficio se convierte en uno de los más agradables cuando nos proponen una prueba múltiple, en la que los protagonistas están exclusivamente dotados con motores de más de 400 CV. Un caso extraño, de eso estamos convencidos, pero cuya preparación a veces basta para alegrar a la redacción. Así que alégrense, puesto que el trío del día es el descendiente de la gama deportiva de un conocidísimo constructor bávaro.


Sin embargo, voy a tomarme la libertad de precisar que el trío sólo estuvo listo tres días antes de nuestra llegada, que la meteorología se cebó para que pusiésemos en peligro nuestras vidas y que hasta nuestra llegada a los locales de AC Schnitzer planeaba una gran incertidumbre en cuanto a la disponibilidad del GP3.10. Y lo que más afectaba a este servidor era la idea de poder ofrecerles únicamente dos tercios del reportaje que habíamos previsto…


Gracias a la suerte, el azar, la potra, la estrella, la casualidad, la fortuna y la baraka llegamos a un gran complejo con un gran parterre con la hélice de BMW. Para que todo el mundo sepa de lo que hablamos vamos a contar la historia con algo más de detalle. Salimos de la capital a bordo de un M3 coupé de calle azul grisáceo. En Aix la Chappelle (Francia) nos encontramos con el ACS3 Sport, patronímico sibilino destinado al M3 inmaculado estrenado por el preparador en el Salón de Essen, a finales de noviembre. Y descubrimos pletóricos el imponente GP3.10, un «concept» que se presentó en Francfort en el mes de septiembre y que, ojo al dato, es el vehículo movido por gas más rápido del mundo.


ACS3 SPORT » Melodía en Sol menor


Junto con nuestro indispensable y alegre compañero Renaud, partimos en busca de un oasis donde liberar a las tres fieras. Desde el habitáculo del M3 de origen, del que ya hemos hablado ampliamente en anteriores números, los retoques realizados en el ACS3 Sport dotado del mismo motor del M3 de serie saltan a la vista. No hay nada como el blanco profundo elegido por Michele, diseñador de la casa, para destacar el contorno del energético coupé E92.


De este modo, los elementos de la carrocería realizados en carbono, el difusor, el spoiler y el maletero ya no están visibles y se han realizado inteligentemente en el mismo tono. Una obra discreta aunque eficaz, hasta el punto de que sólo las rejillas que están encima del escudo delantero le delatan. En los arcos de las ruedas, las veinte pulgadas de las llantas Racing Type VI se imponen como el diámetro reglamentario y los abultados pasos de rueda de 295 mm ofrecen al conjunto unas caderas de diva.


Por la parte inferior de los lados, reducida visualmente por los pequeños faldones laterales, sólo el ojo más observador llega a descubrir la colocación de amortiguadores cortos específicos. Para obtener el resto de las impresiones es necesario el sentido del oído, con cuidado para no quedarse sordo.Y es que, equipado con un tubo de escape de acero inoxidable ovoide de doble salida, el BMW ACS3 Sport da voz a la más mínima presión realizada sobre el acelerador. Es tan jovial como impresionante, ¡sobre todo en este deportivo exento de las férreas normas alemanas antirruido!


El ACS3 Sport es un caramelo, esta vez ligeramente ácido, cuya calidad resta valor a su extraordinaria base Motorsport. Milagrosamente, este coupé, que no renegaría de un conductor de ambulancia, llega a desatar el placer experimentado al volante de un M3 de serie. Este es grueso y bastante cómodo. La palanca de la caja de cambios de seis marchas, muy bien fijada, es más precisa en la conducción deportiva. Y lo que es mejor: la motricidad da un gran paso adelante en su desarrollo, teniendo en cuenta tanto los neumáticos como la ubicación de los amortiguadores específicos Schnitzer.


Privado de la gestión electrónica EDC con la que cuenta nuestro ejemplar plateado, el ACS3 también se muestra simpático en las curvas rápidas, sin que la comodidad se vea afectada. Con un acelerador electrónico colocado en Power 2, controlado por el iDrive, la inercia del V8 se evapora y el tubo de escape ruge a la mínima presión. Un placer sin fi n del que abusamos sin descanso en todas las velocidades. También nos damos la satisfacción de reducir todas las veces que podemos para, practicando el doble embrague, disfrutar del sonido del motor en su estado más puro.


GP3.10 » Artillería pesada


Cincuenta metros más lejos, el excepcional GP3.10 se pone en marcha. Cuando el «concept » salió de la moqueta del Salón IAA de Francfort 2007 entró directamente a formar parte de la leyenda Schnitzer. Este coupé de color verde tilo con reflejos nacarados se impone como el escaparate andante del «saber hacer» del preparador alemán.


Claramente destinado al mercado estadounidense, este coche inaugura unos códigos estilísticos que hasta entonces eran desconocidos en Aachen. Es grande, macizo, bestial. En la parte trasera, la sorpresa es tal que la gente casi olvidará el Serie 3 de calle normal y corriente. Un profundo extractor de aire, una desmesurada salida del silenciador cuadrado, maletero sobresaliente… todo está ahí, pero se ha diseñado con mimo por los estilistas de la marca. En la vista de tres cuartos delantero, la ampliación de las entradas de aire impresionan, pero apenas cubren las enormes llantas de 315 mm.


La parte inferior del coche, reducida al mínimo indispensable, imita la forma de un pez acedía, mientras que la parte delantera, ataviada con un labio grabado con Botox, parece lista para devorar el asfalto. Menos grácil que los dos M3, el GP3.10 se desliza por el asfalto con sencillez y apenas le afectan las irregularidades del firme.


Aunque está dotado con el V10 del M5 y el M6, a este M3 no le afecta en ningún aspecto el aumento de potencia, ya que Schnitzer lo ha preparado a conciencia para que aguante el tipo. Y, realmente, hasta que no te subes al coche y arrancas no empiezas a darte cuenta de las cosas importantes. En cuanto te montas, el tratamiento de los asientos y de otros elementos te deja atónito. Una vez más, el gusto y los colores superan todo lo imaginable y sólo podemos señalar el impresionante esfuerzo realizado para asegurar un acabado sin igual. Puede que los tonos de la carrocería, la sensualidad de los cueros y los forros de ante no gusten a todo el mundo, pero lo cierto es que están maravillosamente bien realizados.


Detrás del volante remodelado, los contadores provienen directamente del Coupé Serie 6. La zona roja de desarrollo y el indicador de velocidad están incrustados en esta parte, igual que la micro palanca en el túnel central. En este universo conocido, sólo nos asombran los asientos ultra envolventes. Al pie de la consola central nos llama la atención un combinado: el activador del circuito de alimentación de gas se enciende presionándolo simplemente con el dedo. Ahora se comprende el sentido del desentonado verde de la caja, ya que el V10 se permite a partir de ahora alternar entre gasolina sin plomo y GPL. ¡Existe la potencia ecológica! De continuar con el uso del gas licuado de petróleo, SC Schnitzer se desharía de sus pequeños problemillas de consumo en sus preparaciones.


Muy cargado por el morro, el GP3.10 nos sorprende con una dirección asistida variable que no siempre funciona. Pesado en las maniobras, con un giro fl ojo que exige un gran esfuerzo, el coche se vuelve milagrosamente ligero en la autopista, hasta el punto que le falta precisión a altas velocidades. Tan inquietante como un cohete, esta máquina alcanza grandes aceleraciones. Tiene dos caras completamente opuestas: un perfil de paseo, que queda patente a poca velocidad y con todas las ventanillas bajadas para que la gente pueda admirar sus elementos nobles, y un perfil deportivo, el que descubrimos este otoño en Nardo, ¡donde yo mismo logré alcanzar los 318,1 km/h en modo GPL! En esas condiciones, el V10 inspira a pleno pulmón antes de escupir su rabia con un estrépito metálico.


El exterior, el mimetismo con los Fórmula 1 es evidente y las desaceleraciones se realizan con pequeños golpes del acelerador de la caja SMG7, siempre preparada para cambiar de marcha. Sin embargo, se impone la contención, ya que el valor hipotético de este juguete, fi jado en 198.000 euros, nos devuelve a la cruda realidad.


BMW M3 » De calle


La versión de serie bien podría ser el pariente pobre del trío, pero no es así. Por muy paradójico que parezca, el M3 de calle es el más tranquilo de la banda. No se olviden de que, a pesar del brío de su mecánica y de su considerable aptitud para la carretera, sigue siendo el único que puede salir airoso en medio del tráfico diario de una gran ciudad. También es el más razonable y, aunque al conductor no le guste jugar todo el tiempo con la caja de cambios, hay que tener en cuenta que a bordo del ACS3 o del GP3.10 las reducciones de marcha se realizan con mayor asiduidad. Llama menos la atención manteniendo una estética sumamente deportiva y sus prestaciones no dejan indiferente a nadie.

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