BMW 335i Coupé Steptronic / 335d Coupé

6 Agosto, 2008, modificada el 24 Enero, 2011 por

El eterno dilema gasolina/diésel atañe incluso a vehículos tan exclusivos como la Serie 3 Coupé de BMW. Y es que, en la gama del modelo alemán, el 335i, impulsado por el propulsor elegido ‘Motor del Año 2008’, encuentra un competidor de cuidado en el 335d, uno de los turbodiésel más rápidos y sugerentes del panorama actual. Sin embargo, y una vez hechas las cuentas, la elección esta vez apunta hacia la versión de gasolina.

7

Más información en hoyMotor16, número 1295


El BMW Serie 3 Coupé es, por distintos motivos, uno de los coupés más completos y atractivos del mercado. En sucesivas generaciones ha figurado entre los referentes de la categoría por calidad, exclusividad, dinámica, motor, tecnología en general, seguridad y otros parámetros. Cierto, hace tiempo que tiene que vérselas con rivales de cuidado, como por ejemplo el atractivo Audi A5. Por su parte, Mercedes no tardará en poner al día el CLK, otro competidor natural, y aunque menos ‘premium’, ahí está el Peugeot 407 Coupé y, en breve, también el Renault Laguna Coupé. En esas medias se ha colado el Volkswagen Passat CC, que si bien monta cuatro puertas y no dos, como el de la hélice, es seguro se hará con buena parte de la clientela.


Con todo, versiones como el 335i Coupé no dejan lugar a dudas sobre la apuesta de BMW en esta parcela. Además, repasando la gama, nos damos de bruces con el 335d Coupé que, junto a otras versiones, cubre el flanco diésel. Superados prejuicios acerca de las posibilidades deportivas de esta clase de motores, es evidente que suponen una alternativa clara. Y entoces surge la duda: ¿gasolina o diésel?

    Comportamiento

    De hecho, completa el paso de 0 a 100 km/h en un tiempo próximo al de su oponente –5,9 segundos–, iguala su velocidad punta –250 km/h, fijados vía electrónica– y cerca anda de hacer lo propio con el reprís, pues recupera velocidad entre 80 y 120 km/h en un suspiro –3,8 segundos por 3,3 el 335i Coupé, equivalentes a unos 100 metros de pista–.


    Por otra parte su gran baza es el consumo, pues mientras el coupé de gasolina requiere un promedio real de 11,6 l/100 km, el diésel se conforma con 8,5, infinítamente más asumibles. Además, yendo rápidos, ese valor no se desmadra y en el 335i sí.


    Ahora bien, el motor de gasóleo se ‘termina’ a unas 4.500 rpm, mientras que el del 335i se estira sin problemas por encima de 7.000; es decir, consagra una conducción más excitante y dinámica. El placer de conducción, entendido como reprís o elasticidad, es el mismo a causa de la sobrealimentación, mientras que la sonoridad se alía con el gasolina, aunque el diésel no se siente ‘feo’.


    La puntilla la pone el 335i en la sensible parcela económica, pues ahorra cerca de 1.700 euros con un equipo de serie idéntico. Sobre el terreno, amortizar esa diferencia exige rodar con el 335d Coupé 85.000 kilómetros; muchos, y para los que la mayoría necesitará unos tres años.

    prestaciones

    Precisamente, hemos querido traer el dilema a estas páginas para intentar resolverlo. Hay otros ejemplos en la propia Serie 3, pero nos hemos centrado en los tope de gama –exceptuando al M3– de uno y otro tipo para dirimir qué merece la pena puestos a formalizar la compra.


    El 335i Coupé se sirve del ‘Motor del Año 2008’ y lo cierto es que, premios al margen, su mecánica es una dulce locura. Seis cilindros, inyección directa, doble turbo –uno por cada tres cilindros–. Suave y ordenado en la entrega de fuerza –306 CV y 40,8 mkg a 1.300 rpm, que afloran sin las ‘patadas’ o brusquedades propias de las antiguas mecánicas sobrealimentadas– permite ritmos endiablados con tanta facilidad como seguridad. Por ejemplo, con el conductor a bordo, sólo invierte 5,1 segundos en llegar a 100 km/h desde parado, equivalentes a unos 80 metros de pista.


    Desde ahí sigue acumulando velocidad con una soltura envidiable, sin que le afecte la orografía del terreno. Lo mejor es que, entre otros, los turbos le permiten un reprís sensacional para adelantar o superar largos repechos, incluso con las marchas más largas engranadas.


    Ya que hablamos del cambio, de serie es manual y con seis marchas, aunque sinceramente nosotros preferimos la caja automática y secuencial Steptronic firmada por ZF, dotada de convertidor de par, que puede llevar por 2.600 euros. Lamentablemente, relega las levas del volante para su gestión manual a la lista de opciones, pero su funcionamiento es rapidísimo en todo momento.


    Aunque con distintos desarrollos, este cambio es la única alternativa disponible en el 335d Coupé. Al respecto, también cuenta con seis cilindros en línea y doble turbo, sólo que, en este caso, de tipo escalonado: uno más pequeño actúa a bajo régimen y se solapa con otro más grande de forma puntual, que trabaja ya en solitario cuando se exige el máximo rendimiento. De nuevo, la entrega de potencia no es en absoluto abrupta, mientras que la arquitectura –y la propia labor del cambio– zanja con el clásico bache de potencia tan habitual en los diésel circulando despacio o a bajo régimen.


    En el 335d Coupé nos enfrentamos a una potencia inferior, 286 CV, al tiempo que a un par máximo sensiblemente más abultado: nada menos que 59,2 mkg, constantes entre 1.750 y 2.250 rpm. Vaya, un auténtico ‘tractor’ de carreras…

    Interior y maletero

    Hay otras consideraciones, como el valor residual habitualmente superior en los diésel, pero también habrá quien alegue que sus averías son más caras y complejas que las de los gasolina.

    En fin, lo que es una realidad es que el gasóleo se ha puesto por las nubes últimamente, que hace tiempo que sale más caro que la gasolina y que la ecuación que hasta hace poco se resolvía de forma casi automática a favor de los turbodiésel debe someterse ahora a la frialdad de los números. De todos modos, en el caso que nos ocupa la cosa parece estar bastante clara… Por lo demás, son coches idénticos, tanto en lo dinámico –cómodos y, sobre todo, efectivos, pese a que la dirección se muestra sensible sobre fi rmes bacheados por el bajo perfi l y la anchura de los neumáticos– como en dotación –faros bixenón, climatizador doble, audio-CD, volante multifunción, llantas de 17 pulgadas…–, la presentación o los extras disponibles.


    Cuatro ocupantes pueden acomodarse bien en sus cuatro únicos asientos –a diferencia de en modelos equiparables– y, aunque no sea abismal un maletero de 440 litros, es razonable para un coupé –los asientos traseros se abaten de serie por mitades–.

    0 Comentarios

    Suscríbete a nuestro boletín

    Al suscribirse aceptas las condiciones del Aviso legal y la Política de privacidad de Autocasion.com

    Ir arriba