BMW 330i Coupé xDrive

17 Julio, 2009, modificada el 9 Febrero, 2011 por

De los 8 motores disponibles en la Serie 3 Coupé probamos una de las opciones de gasolina más atractivas por su equilibrada respuesta. Con tracción total logra un agarre de primera.

53

Entre los motores de gasolina que ofrece la Serie 3 Coupé -de 36.300 a 56.200 euros incluídos los diésel de 177, 197, 245 y 286 CV- hay escalones de 170, 218 y 306 CV, pero también el veterano y actualizado 3.0 de 272 CV que nos ocupa. Entre sus múltiples opciones de configuración, puede solicitarse con tracción total xDrive por 3.000 euros -la tarifa es entonces de 50.100 euros-, además de con el recomendable cambio automático secuencial Steptronic -2.561 euros más-.


De una u otra forma, es un referente dentro de una nutrida categoría con mucho y bueno para elegir: Alfa Romeo BreraAudi A5, Infiniti G37 Coupé, Mercedes-Benz Clase E Coupé… A todo ello, desde hace tiempo coches así entran en liza con el nuevo segmento de berlinas coupé y hasta con el de coupé cabrios que propone opciones como el Serie 3 Cabrio, una forma magistral de hacerse con un 2 en 1.

Interior

Con una longitud de 4.580 mm, una batalla de 2.760 y una altura de sólo 1.395 mm, el Serie 3 Coupé permite acoger sin apuros a 4 adultos -homologa otras tantas plazas-, si bien la cota posterior de altura no es como para tirar cohetes.


A cambio, el acceso a ese espacio es razonable -las butacas delanteras se desplazan eléctricamente para ganar hueco recuperando después la posición prefijada-, y la anchura destacable. También el maletero, que se amplía abatiendo los respaldos traseros por secciones, pero que satisface con 430 litros. Bajo el piso oculta un hueco para dejar algún enser adicional gracias a la falta de rueda de repuesto -calza neumáticos Run-flat de los que pueden rodar varias decenas de kilómetros antes de ser sustituidos si pinchan-.


Al volante, orden, ergonomía -todo se localiza con naturalidad-, calidad y prestancia, buena visibilidad… Se echan en falta huecos para dejar objetos cotidianos tipo móvil o cartera, y curiosamente la instrumentación carece de un reloj que marque la temperatura del refrigerante, aunque en su lugar hay otro que indica la del aceite y un ordenador de consumos. Desde 2.371 euros añade navegador -con nuevo mando iDrive y más teclas para acceder a ciertas funciones-, por 796 acceso y arranque Confort -llave inteligente- y por 570 euros más alarma. Seis airbag y sensores de lluvia y faros vienen de serie, como los faros bixenón, pero el haz direccional exige un desembolso de 533 euros, los sensores de aparcamiento traseros 534, el techo eléctrico 1.804, el Bluetooth 914 euros y el tapizado de cuero un mínimo de 2.300. En fin, por lo menos climatizador doble, volante deportivo con mandos o audio-CD si vienen con el coche, como las llantas de 17 pulgadas -las hay de hasta 19-.

Comportamiento y Prestaciones

Con un bloque atmosférico mezcla de magnesio y aluminio, y distribución variable Valvetronic -mejora la respuesta a bajas vueltas- el 330i xDrive, en el que se ha trabajado sobre la contrapresión para ganar energía, presenta 6 cilindros en línea y un elevado rendimiento: los citados 272 CV a 6.650 rpm y un par máximo de 315 Nm a 2.750 vueltas.


Pesa 1.645 kg, 10 menos que la berlina equivalente gracias, entre otros, al empleo de piezas de material sinténtico -aletas delanteras-, si bien regruesa elementos como el marco del parabrisas para que la ausencia de marco en las puertas o la mayor longitud de éstas no resientan la rigidez torsional y a la flexión. Su respuesta es rápida por velocidad máxima –250 km/h– y aceleración –6,2 segundos-, pero no tanto por reprís -simulación de un adelantamiento-. Sin ser malo -en cuarta invierte 6,1 segundos y en quinta 7,6 para pasar de 80 a 120 km/h-, no resulta tan vivaz como sería deseable con el poderío que atesora. De hecho, circular en sexta detrás de un camión obliga a bajar a tercera para pasarlo con rapidez. El cambio manual, de 6 relaciones bien adaptadas, funciona con precisión y celeridad, aunque en conducción dinámica no es el más rápido de su tipo.


Sobre el consumo, difícil bajar de 9,5 litros a los 100 -anuncia 8-, si bien aplica soluciones del programa EfficientDynamics -recuperación energéntica en retención y frenada para cargar la batería en vez de usar el altenador de contínuo; indicador de paso de marcha…- para optimizarlo en lo posible y la aerodinámica –Cx de 0,27– es muy buena.

También brilla su dinámica: vira muy plano, no es seco sobre baches sino progresivo y hasta confortable, y se agarra como una lapa en rotondas o curvas enlazadas, que traza sobre raíles gracias a la tracción xDrive. Esta se basa en un embrague multidisco electrónicamente gobernado que, en situación de adherencia óptima, reparte la fuerza entre los ejes delantero y trasero en una relación del 40 y 60%. Además, desacopla el primero al maniobrar, para no interferir en la dirección, y actúa con una inmediatez difícilmente superable.

También se coordina con el control de estabilidad DSC -toma datos de sus sensores y retrasa su acción-, que por cierto actúa sobre los frenos a modo de autoblocante, e incluso aporta control de descensos, inédito en un coche así e indicado para facilitar las cosas circulando sobre carreteras desniveladas muy nevadas o incluso heladas. En realidad, la tracción xDrive de esta variante -también se ofrece en los 320d, 325i, 330d y 335i- es perfecta para aquellos que disfruten un coche así apurándolo de contínuo, o simplemente circulan sobre firmes de poco agarre. Un apunte final: por 1.500 euros más nos hacemos con el 330d xDrive -6,8 litros a los 100-…

Destacable

– Efectividad del xDrive.
– Calidad de construcción.
– Habitáculo y maletero razonables.

Mejorable

– Reprís sólo correcto.
– Consumo elevado.
– Precio alto.

Suscríbete a nuestro boletín

Al suscribirse aceptas las condiciones del Aviso legal y la Política de privacidad de Autocasion.com

Ir arriba