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BMW 220d Gran Tourer, prueba del primer siete plazas de BMW

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20 de abril, 2017

Nos ponemos a los mandos del único monovolumen de siete plazas y marca premium que existe en el mercado, el BMW Serie 2 Gran Tourer. En esta ocasión, hemos contado con la variante 220d asociada a un cambio automático de 8 velocidades y al acabado Luxury. El espacioso interior, los reducidos consumos y el buen comportamiento dinámico que muestra son sus principales bazas.

El BMW 220d Gran Tourer de esta prueba es un magnífico ejemplo de lo mucho que ha cambiado la industria del automóvil en los últimos 20 años. Nada, a día de hoy, se puede dar por sentado. Nada es inamovible y ningún atributo, cualidad o característica ligada tradicionalmente a una marca es definitivo.

¿Quién podría, por ejemplo, imaginar hace unos años que existiría un Porsche con aspecto de todoterreno y motor diésel? Pues creo que nadie y, sin embargo, ahí está el Porsche Cayenne y su indudable éxito. Lo que antes era sota, caballo o rey se ha convertido ahora en una infinidad de marcas, modelos, segmentos y sub-segmentos. Los fabricantes, inmersos en una durísima competencia, tratan de acaparar la mayor cuota de mercado posible y alcanzar a todo tipo de clientes, y, para conseguirlo, deben contar con una amplia cartera de productos capaz de satisfacer las necesidades más variopintas.

De esta forma, nos encontramos con el BMW Serie 2 Gran Tourer, hermano mayor del primer monovolumen en la historia de la marca, el BMW Serie 2 Active Tourer, y el primer modelo de la firma bávara con la posibilidad de contar con hasta siete plazas. Además de su carrocería de tipo monovolumen, algo impensable en un BMW hace años, el Gran Tourer se construye sobre la nueva plataforma de tracción delantera de la marca, la misma que utiliza el BMW X1 y que, probablemente, sea la base de la próxima generación del BMW Serie 1.

En definitiva, este modelo, a priori, no cuenta con el perfil dinámico del que ha hecho gala BMW desde tiempo inmemorial y decimos a priori porque, tras a una semana a sus mandos, podemos afirmar que sí tiene un tacto más deportivo de lo que es habitual en la categoría. Por tanto, la firma no ha dejado a un lado su ADN y se ha preocupado por ofrecer, en la medida de lo posible, un monovolumen con un buen comportamiento dinámico. Sí, no tiene tracción trasera, pero, seamos sinceros, ni la necesita ni es conveniente, si lo que se quiere es un habitáculo amplio y práctico.

BMW monovolumen, ¿decisión acertada?

Con la deportividad como bandera y la tracción trasera como repuesta, BWM era el último bastión de la resistencia, la última marca mayoritaria que se había negado a fabricar coches de tracción delantera y monovolúmenes, pero al final es el mercado quien manda y, si quieres sobrevivir, ya sabes lo que toca, adaptarte a sus demandas. En cualquier caso, no hay que hacer saltar las alarmas, BMW seguirá fabricando el M3, el M5… mientras que, por otro lado, dispondrá del único monovolumen premium de siete plazas en el mercado. Sí, el único, lo cual supone una enorme ventaja para este modelo, ya que quien quiera un monovolumen de siete plazas y, al mismo tiempo, la imagen, representatividad y calidad de una marca de altos vuelos solo podrá recurrir al BMW Serie 2 Gran Tourer. El Volkswagen Touran sería, sin llegar, el rival más cercano.

¿Cuánto cuesta el BMW Serie 2 Gran Tourer?

El precio de partida del BMW Serie 2 Gran Tourer se sitúa en 29.450 euros para la variante diésel de acceso a la gama, el 216d de 116 CV de potencia, y en 30.050 euros para la de motor de gasolina de 136 CV, el 218i. Estas tarifas suponen que la diferencia, a igualdad de mecánica y acabados, con el Active Tourer es de tan solo 1.500 euros. Estos precios son los de catálogo; si consultas en nuestra sección de coches nuevos, obtendrás una mejor oferta.

Sin más preámbulos, vamos a analizar punto por punto este modelo en la prueba del BMW Serie 2 Gran Tourer en su variante 220d y con el acabado Luxury.

Nuestra valoración: 7,3

Diseño 7

Motor 8

Comportamiento 7

Interior 8

Equipamiento 7

Consumos 7

Destacable

  • Motor y transmisión
  • Espacio interior

Mejorable

  • Tercera fila de asientos
  • Cinturón delantero sin regulación en altura

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Esclavo de la practicidad

El monovulumen de siete plazas de BMW mide 4,55 metros de largo.

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Lo que no puede ser no puede ser, y además es imposible. Con este pleonasmo que se atribuye a un famoso matador de toros, queremos hacer referencia, claro está, a algo que es totalmente inviable: a mí conseguir que un monovolumen sea atractivo me parece imposible. Las formas están condicionadas por la función y, cuando lo que se quiere es maximizar el espacio y obtener la mayor practicidad posible en un vehículo, no queda otra que recurrir a estas líneas más o menos cuadradas que difícilmente pueden casar con la idea que uno tiene de lo que es la estética aplicada a los coches.

Dicho esto, BMW ha sorteado el problema de la mejor forma posible para ofrecer un vehículo que, es su parte frontal, recoge toda la esencia y tradición de la marca, con la característica doble parrilla de la que parten los nervios que recorren el prominente capó y los faros dobles marca de la casa. La vista lateral, por su parte, es la que menos se diferencia de la de cualquier otro modelo de la categoría. Por último, la zaga sí cuenta con cierto aire de familia gracias a las ópticas en forma de L, habituales en los últimos modelos de BMW, y el dibujo que forman los pilotos de tecnología led.

Como decíamos al principio de este apartado, la practicidad y comodidad es el principal objetivo de cualquier monovolumen y, en este sentido, el BMW Serie 2 Gran Tourer cumple, sin aportar ninguna novedad, con este cometido, ya que el acceso al habitáculo y al maletero es fácil y cómodo.

En cuanto a sus cotas exteriores, el nuevo BMW Serie 2 Gran Tourer mide 4,55 metros de largo, 1,8 metros de ancho y 1,9 de alto. Es decir, es 21 centímetros más largo y 2 centímetros más alto que el BMW Serie 2 Active Tourer.

Respecto a su calidad constructiva, el BMW 220d Gran Tourer no admite queja, transmite solidez y la sensación de ser un producto bien fabricado.

Interior: El interior del BMW 220d Gran Tourer es amplio y acogedor

La calidad del interior del BMW Serie 2 Gran Tourer está por encima de la media del segmento.

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Los 21 centímetros extras con los que cuenta el Gran Tourer respecto al Active Tourer se han añadido al voladizo trasero, por lo que contamos con la misma distancia entre ejes de 2,47 metros y un interior calcado hasta la segunda fila de asientos. Para entendernos, se trata del mismo vehículo que el Active Tourer, pero con más maletero y la posibilidad de contar con una tercera fila de asientos. Decimos posibilidad porque los dos últimos asientos son un extra por el que habrá que desembolsar unos 900 euros, si lo queremos.

Con el nivel de refinamiento al que nos tiene acostumbrados la marca, el interior del BMW Serie 2 Gran Tourer cuenta con unos buenos ajustes y unos materiales de calidad que te transmiten la sensación de estar a bordo de un producto bien acabado y, sin duda, muy por encima de lo que es habitual en el segmento. El diseño del salpicadero es similar al del resto de modelos de la firma, pero cuenta con dos zonas diferenciadas que dejan espacio a un generoso y práctico hueco portaobjetos. Los mandos, por su parte, están bien distribuidos y la ergornomía es buena, por lo que no cuesta encontrar las distintas funciones de las que dispone el vehículo.

El espacio en la segunda fila de asientos del nuevo BMW Serie  2 Gran Tourer, que se pude desplazar longitudinalmente 13 centímetros para ganar espacio al maletero, es generoso. Cinco pasajeros viajarán con total comodidad, aunque el elevado túnel de transmisión, algo poco frecuente en un monovolumen, resta confort al pasajero de la plaza central.

La tercera fila de asientos, que se puede ocultar en el suelo del maletero dejando una superficie de carga plana, solo es apta para niños o personas de muy baja estatura. Un adulto que supere los 1,65 metros de altura viajará muy incómodo, entre otras cosas porque el asiento está situado tan cerca del suelo que las piernas van muy flexionadas. Además, el acceso es complicado y requiere de cierta agilidad. En definitiva, estas plazas están destinadas a un uso puntual, pero, por ejemplo, plantearse un viaje es algo impensable. Asimismo, hay que tener en cuenta al optar por las siete plazas que renunciamos a la rueda de repuesto.

En cuanto a la capacidad del maletero, el BMW Serie 2 Gran Tourer cubica, con la segunda fila de asientos en la posición más retrasada posible, 645 litros, que aumentan hasta los 1.905 litros con los asientos plegados. Si se opta por la tercera fila de asientos, la capacidad del maletero se queda entre los 560 y 1.802 litros. ¿Y con las siete plazas ocupadas? Como es normal, el espacio se reduce notablemente: 145 litros. El accionamiento eléctrico del portón trasero viene de serie. En caso de querer aprovechar al máximo la capacidad de carga, la bandeja que cubre el maletero cuenta con hueco bajo el piso para depositarlo y que no ande rodando por el interior.

Por último, hay que señalar que el Serie 2 Gran Tourer cuenta con bastantes huecos portaobjetos. En las puertas se puede depositar una botella de hasta 1,5 litros y el apoyabrazos de la segunda fila incluye portabebidas y espacio para dejar, por ejemplo, el móvil. Además, el respaldo de los asientos delanteros incorpora unas mesitas desplegables regulables en altura e inclinación.

Motor: El motor y la transmisión combinan a la perfección

El cambio automático de BMW es magnífico por suavidad y rapidez.

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Para la prueba del BMW Serie 2 Gran Tourer hemos contado con el motor diésel más potente de toda la gama, el 220d. Se trata de un bloque de cuatro cilindros y 2 litros de cubicaje que desarrolla 190 CV de potencia y entrega 400 Nm de par máximo desde las 1.750 rpm. En frío, resulta algo ruidoso y en el interior sentimos una leve vibración, pero no resulta alarmante y, cuando el motor alcanza la temperatura adecuada, se reduce la sonoridad.

Esta mecánica está asociada de forma exclusiva a una transmisión automática por convertidor de par de ocho relaciones que resulta una auténtica delicia por funcionamiento y rapidez. Admite su uso en modo secuencial a través de la palanca y con las levas del volante, aunque esto último es un opcional con el que no contaba la unidad probada.

Huelga decir que los 190 CV de esta variante son más que suficientes para este modelo que completa la maniobra de 0 a 100 km/h en tan solo 7,8 segundos. Nos encontremos en la situación en la que nos encontremos, el BMW 220d Gran Tourer responde con inmediatez al acelerador y siempre contaremos con una reserva de potencia importante para, por ejemplo, realizar un adelantamiento.

A través del denominado Driving Experience Control, podemos seleccionar los modos de conducción Eco Pro, Confort y Sport, que modifican el funcionamiento del motor, la dirección, la caja de cambios, el climatizador, y la suspensión (si es adaptativa). En el modo EcoPro, que busca la mayor eficiencia posible, podremos ver los kilómetros extra de autonomía que vamos ganando, lo que nos puede llevar a competir con nosotros mismos por conseguir el mayor ahorro posible practicando la mejor conducción eficiente de la que seamos capaces.

Comportamiento: Confortable, pero con ese “puntito” BMW

El BMW Serie 2 Gran Tourer es el modelo más dinámico de la categoría.

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El BMW 220d Gran Tourer es un monovolumen y, como tal, cuenta con un tarado de la suspensión más bien blando que prima el confort y casa con el planteamiento familiar y rutero que debe tener un vehículo de estas características. Aun así, nos ha parecido que el ajuste es un pelín más duro que en el resto de modelos de la categoría, pero igualmente confortable.

La postura de conducción es correcta y, a pesar de estar más alto que en un BMW X1, no te da la sensación de ir tan elevado como en otros monovolúmenes, ya que la banqueta te permite un ajuste muy bajo. Además, la visibilidad es perfecta y los asientos, muy cómodos.

En ciudad, los ajustes que permiten los asientos y la visibilidad que tenemos desde todos los ángulos, así como la asistencia de la dirección, con su suavidad y buen tacto, y la facilidad que siempre proporciona un cambio automático hacen que sea un coche muy cómodo.

En vías rápidas, el BMW 220d Gran Tourer nos muestra su mejor cara. La insonorización del habitáculo es buena y el confort de marcha, elevado. En el paso por curva, transmite seguridad y, además, no notamos que sea especialmente sensible al viento lateral. Además, las prestaciones de la mecánica son muy buenas, más que suficientes para el vehículo, aunque vaya a plena carga.

Circulando por una revirada carretera de montaña, lugar alejado del hábitat natural de este vehículo, el BMW Serie 2 Gran Tourer sorprende, porque, a pesar de su enfoque familiar de coche confortable, se defiende con solvencia y mantiene la compostura allí donde otros modelos de la categoría habrían desistido. Esto se debe, en parte, a que el tren trasero está reglado de tal manera que induce al giro a las ruedas delanteras, es decir, limita el subviraje y nos ayuda a redondear el giro.

En definitiva, el BMW 220d Gran Tourer es un coche cómodo y fácil de conducir que cuenta, además, con ese “puntito” BMW que lo convierte, sin lugar a dudas, en el coche más eficaz y con el mejor comportamiento dinámico de la categoría.

Equipamiento: Faros led de serie en toda la gama

Los faros LED son de serie en el BMW 220d Gran Tourer.

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El BMW Serie 2 Gran Tourer cuenta con cuatro líneas de acabado: Advantage, Sport, Luxury y M Sport, con un precio de 2.200, 4.100, 5.200 y 6.100 euros extra respectivamente. La unidad de pruebas contaba con el acabado Luxury, por lo que el equipamiento incluido de serie es más que suficiente para que no echemos nada en falta.

En los últimos tiempos, BMW, al menos su filial en España que es la que nos interesa, se ha esforzado por ofrecer productos más completos desde el acabado más básico, dejando atrás aquellos tiempos en los que el climatizador formaba parte de la lista de extras. Aun así, nos encontramos con configuraciones un tanto extrañas. En este caso, por ejemplo, el BMW Serie 2 Gran Tourer incluye desde el acabado más básico los faros led, que ofrecen una iluminación excelente y muy recomendable para quien vaya a viajar de noche, ya que producen menos fatiga al conductor que los tradicionales halógenos. Sin embargo, la cámara trasera de ayuda al estacionamiento, un elemento que a día de hoy podemos encontrar hasta en vehículos del segmento A, es un opcional.

Entre lo más destacado del acabado Luxury, podemos citar las llantas de aleación de 17 pulgadas, que, además, cuentan con varios diseños, los mencionados faros LED, el control de crucero adaptativo y los asientos tapizados en piel y con ajustes eléctricos para el conductor.

Hay dos elementos opcionales con los que contaba la unidad de prueba del BMW Serie 2 Gran Tourer y que a mi juicio resultan muy interesantes para redondear el equipamiento. Por un lado, tenemos el navegador que se ofrece en dos paquetes: Executive (pantalla de 6,5 pulgadas) y Executive Plus (pantalla de 8,8 pulgadas). Por otro, el volante M, que por 136 euros nos ofrece un diseño y un tacto muy superiores a los del de serie.

Por último, tenemos que señalar que la tercera fila de asientos y todos los colores de la carrocería, salvo el blanco y el negro, habrá que pagarlos aparte.

Consumo: Buenas cifras dada la potencia y el peso del vehículo

La autonomía del BMW 220d Gran Tourer es de aproximadamente 900 kilómetros.

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BMW homologa un consumo medio de 5,0 l/100 km, 4,1 l/100 km y 4,4 l/100 km en ciudad, carretera y ciclo combinado respectivamente. Como es habitual, las cifras reales ni se acercan, pero, en cualquier caso, son correctas.

En un trayecto de aproximadamente 250 kilómetros que incluía un puerto de montaña, carretera nacional y autovía, el ordenador de a bordo marcó un consumo medio de 5,8 litros. En vía rápida y con el control de crucero fijado en los 120 km/h, el consumo se quedaba por debajo de los 5,5 litros, mientras que en ciudad la cifra se situaba en torno a los 7-8 l/100 km.

Con un depósito de 61 litros, la autonomía del BMW 220d Gran Tourer alcanza más o menos los 900 kilómetros.

Con el modo de conducción EcoPro y el control de crucero desactivado, el vehículo pone en funcionamiento un sistema de rueda libre que desacopla la marcha y se vale de la inercia para seguir rodando, lo que permite bajar unas décimas el consumo.

Rivales: Rivales del BMW 220d Gran Tourer

Vehículo

Bmw 220dA Gran Tourer

Volkswagen Touran 2.0TDI CR BMT Sport DSG7 140kW

Ford S-Max 2.0TDCi Bi-turbo Titanium PS 210

Opel Zafira 2.0CDTI S/S Excellence Aut. 170 (9.75)

Precio Desde
38.150 €
Desde
41.950 €
Desde
43.225 €
Desde
35.122 €
Combustible Diesel Diesel Diesel Diesel
Cambio 8 marchas 7 marchas 6 marchas 6 marchas
Potencia (CV) 190 190 210 170
Aceleración 0-100 km/h (s) 7,8 9,3 8,8 9,8
Consumo Medio (l/100 km) 4,4 4,7 5,5 4,9
Emisiones CO2 (g/km) 117 125 144 161

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