Audi S6

6 Octubre, 2009, modificada el 9 Febrero, 2011 por

El S6 y sus 435 CV navegan sin rival en territorio deportivo premium. Con tracción total y cambio automático va sobre raíles, su aspecto es discreto, es cómodo y amplio, pero sediento.

50

No es un coche fácil de situar, porque la rabia del RS6 rivaliza con la de los BMW M5, Cadillac CTS-V, Jaguar XFR, y Mercedes-Benz E 63 AMG, de modo que los 435 CV de nuestro “hombre” le dejan en un escalón inferior donde, paradójicamente, no encuentra rival.


Y no lo encuentra porque los competidores teóricamente más cercanos –BMW 550i, Cadillac CTS 3.6, Lexus GS 460, Jaguar XF 5.0 o Mercedes-Benz E 500– rinden menos caballos en todos los casos, y además no “visten” sus deportivas galas. De modo que el S6 termina cabalgando en tierra de nadie, pero como ahora veremos con dinero suficiente en el bolsillo aglutina argumentos para encandilar al más pasota.

Interior

Como todo A6, el S6 disfruta de una carrocería muy amplia que resulta de una longitud de 4.938 mm, con una distancia entre ejes poderosa -2.847 mm- y una anchura -1.864- y una altura -1.442 mm- de lo más razonable. Por 2.460 euros más esta versión –93.400 euros, extras al margen- se ofrece en carrocería familiar Avant, más práctica al sumar portón. Pero ojo, porque el sedán que nos ocupa disfruta de un súper maletero de 546 litros, que además se puede ampliar abatiendo los respaldos traseros -de serie partidos en secciones asimétricas- y que, bajo el piso, oculta una rueda de repuesto de tamaño normal.

Una curiosidad es su apariencia, discreta para la “bestia” que oculta el vano delantero. Y es que salvo por el par de tiras frontales de luz diurna mediante led, las taloneras adosadas a las puertas, el diseño de las llantas -de 19 pulgadas en la versión probada por 2.475 euros-, los 4 escapes traseros 2 a 2 o los pequeños logos alusivos, todo bastante sutil, nada lo delata.


Cuatro adultos viajan a sus anchas, pues las cotas de anchura y longitudinal son fantásticas, incluso si los ocupantes delanteros retrasan mucho las butacas. Estas, de corte bacquet, son de primera -como la calidad general o la ergonomía, óptimos por donde se mire-, y van forrados en una combinación de cuero -en los flancos- y tejido Alcántara.


La equipación es suficiente, pero no desbordante en relación al precio del coche. Faros bixenón, airbag laterales traseros, un ESP bien tarado, climatizador bizona, llantas de 18 pulgadas, anchas cubiertas de perfil bajo 225/40, audio con mando remoto, alarma y otros vienen de serie. No así el techo eléctrico -desde 1.395 euros-, el sonido Bose -875 euros-, la navegación -requiere un mínimo de 2.915 euros-, la llave de acceso y arranque inteligente Advanced key -nada menos que 1.270 euros-, y otros como el sensor trasero de parking APS -485 euros-, el control de velocidad adaptativo -1.695 euros-, las lunas laminadas laterales -por 1.395 euros-, el haz inteligente Smart Beam -165 euros, varía según la climatología- o las ayudas Lane Assist -por 665 euros avisan si perdemos la trayectoria- y Side Assist -cuesta 760, pero nos avisa de obstáculos para cambiar de carril en autovía-.

Comportamiento y Prestaciones

El plato fuerte del S6 es, cómo no, su motor de gasolina con inyección directa: nada menos que el 5.2 V10 atmosférico que anima al Lamborghini Gallardo LP560-4, aquí “rebajado” a 435 CV -en aquel da 560- y 540 Nm -idéntico en ambos- de 3.000 a 4.000 rpm. No hay que engañarse, porque está claro que la relación entre peso y potencia favorece al “escualo” italiano -2,8 kg/CV-. Y eso que la del S6 no es lo que se dice mala: 4,6 kg/CV.

De ahí que acelere como un poseso -0 a 100 km/h en 5,2 segundos, con un máximo autolimitado a 250 km/h-. Tanto que exige coger el aire al acelerador, porque a nada que se acaricie -no digamos se aplaste- salta como un tiro. El peaje, claro, un consumo medio que sube de 13 litros reales a los 100 -anuncia 12,6 y 299 gr/km-, y que a nada que nos “animemos” se van por encima de 20 -hasta 30 litros cada 100 km de promedio en tráfico muy denso-. Mucho hasta para 80 litros de tanque


Y da la talla en comportamiento, también por lo fácil que resulta llevarlo rápido. No nació para culebrear sobre rutas de montaña, pero se atreve con ellas si ese es nuestro deseo, porque la dirección -2,8 vueltas entre topes- resulta suficientemente directa, la suspensión -sin flexibilidad variable, filtra de cine y es hasta cómoda pese a su firmeza- ajusta el movimiento del conjunto y los frenos se dosifican de cine -el circuito soporta un trato duro y contínuo-.


Además, cuenta con el auxilio de la tracción total permanente quattro -aquí con diferencial central tipo Torsen y reparto de par original del 40 y 60% entre los ejes delantero y trasero respectivamente-, garante de un agarre fantástico en todo momento. A nuestro juicio el cambio, un automático con modo secuencial Tiptronic de 6 relaciones cortitas -sexta de 46,1 km/h- con levas en el volante es poco deportivo, porque aunque más o menos rápido no responde con la celeridad del S tronic de doble embrague del que sí gozan otros Audi automáticos, y que el S6 pide a gritos.

Destacable

-Mecánica fantástica.
-Relación entre confort y comportamiento.
-Habitabilidad y maletero.

Mejorable

-Consumo tremendo.
-Precio alto.
-Ciertos elementos son opcionales.

Suscríbete a nuestro boletín

Al suscribirse aceptas las condiciones del Aviso legal y la Política de privacidad de Autocasion.com

Ir arriba