Audi S4 cabrio

27 Diciembre, 2006, modificada el 24 Enero, 2011 por

En el S4 Cabrio las sensaciones se multiplican al combinar las prestaciones del motor con la indudable magia de circular descapotados

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Hay una forma magnífica de sentir el poder de un motor de ocho cilindros y 344 CV. Y es circulando sin techo. En el S4 Cabrio las sensaciones se multiplican al combinar las prestaciones del motor con la indudable magia de circular descapotados. Pero lo mejor es que sorprenden muchas más cosas de este modelo, no sólo la potencia y la estética.


¿Quién dijo que el placer de conducir descapotado a ritmos tranquilos estaba reñido con la deportividad y el placer de manejar un deportivo de más de 300 CV? Pues a quien lo dijo, Audi le ha roto todos los esquemas de golpe con su S4 Cabrio Quattro. Porque el deportivo de la marca de los cuatro aros combina la exclusividad de un techo de lona escamoteable con el poder de un motor V8 de 344 CV y la eficacia de la tracción total Quattro. Pero vamos a hablar primero del techo y dejamos el motor para el postre.

  • Comportamiento



  • Interior y maletero



Comportamiento

Corre mucho, sí, pero no se le caen los anillos por ir a paso de tortuga. De hecho, su imponente par, su acertado escalonamiento del cambio y la sensibilidad de su acelerador permiten circular incluso a 1.000 vueltas en sexta a una velocidad de 30 km/h en ciudad, por ejemplo ,sin que ni una sola queja del deportivo llegue a manos del conductor. Pero no es difícil convertir al tranquilo e inofensivo S4 Cabrio en una fiera. Basta con hundir el pie derecho en el acelerador para que se desate una tormenta memorable. Los 344 CV salen entonces a relucir, se transmiten al suelo sin fisuras gracias a la tracción total y transforman al antes tranquilo descapotable en un superdeportivo de altas prestaciones.


La aguja del cuentavueltas sube sin desmayo hasta las 7.000 rpm, justo tras alcanzar la máxima cifra de potencia; un cohete cuyo chasis reforzado convenientemente para compensar la ausencia de techo aguanta el tirón con solvencia, sobre todo en piso bien asfaltado. En este tipo de conducción más «activa», la verdad es que los técnicos de Audi han resuelto bien el compromiso entre agarre, estabilidad y comodidad. Porque la suspensión es suficientemente firme pero no incomoda a sus ocupantes. El S4 Cabrio, por tanto, mejora las cifras de aceleración de sus hermanos mayores S6 y S8, aunque pesa casi 1.900 kilogramos y cuenta con muchos menos caballos.

Interior y maletero

Pocas veces habíamos probado un descapotable con un techo de lona de una calidad como la vista en este S4. Para empezar, el coche se capota o descapota en un abrir y cerrar de ojos. En concreto, en menos de 30 segundos (lo que dura un semáforo, por ejemplo); eso sí, el S4 se destapa pero limitando con ello la capacidad del maletero (de 315 a 245 litros). En esas condiciones, se puede viajar en el cabrio de Audi cumpliendo las limitaciones de velocidad sin que las turbulencias lleguen a ser incómodas para los ocupantes de las plazas delanteras. Pero lo verdaderamente interesante es que una vez cerrado, el techo de lona aísla, tanto acústicamente como de las inclemencias del tiempo, casi como un techo duro.


De hecho, durante los días de prueba soportamos una granizada de al menos cinco minutos, tras una tromba de agua interminable, y con ello pudimos comprobar que hablamos de un techo hecho a conciencia como pocos. Una vez dicho esto, para dejar tranquilos a todos aquellos compradores que dudan de la eficacia de un techo de lona en la era de los coupé cabriolet, hay que decir que el S4 corre como un diablo y se agarra al asfalto como el Loctite.

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