Audi S4 Avant

23 Junio, 2009, modificada el 9 Febrero, 2011 por

La nueva generación S4 es menos potente, pero más rápida y austera. Dinámicamente gana enteros, sobre todo si recurrimos a la interesante opción del diferencial deportivo opcional.

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Hasta la llegada del nuevo RS4 en unos meses, con una potencia que rondará 450 CV, la expresión más deportiva de la oferta A4 es el no menos impetuoso S4, que ya no cuenta con propulsor 4.2 V8 -344 CV-, como su antecesor, sino con un 3.0 V6 que, eso sí, añade un efectivo compresor, como ahora veremos.


Lo hemos probado en versión familiar Avant, una carrocería versátil, razonablemente capaz y que prácticamente calca las prestaciones de su “hermana” berlina. Aún de imagen relativamente discreta, es todo dinamismo. Frente a sí, pocos rivales, aunque ahí quedan las versiones más deportivas de los BMW Serie 3 Touring y Mercedes-Benz C Estate.

Interior

El A4 Avant –4.717 mm de longitud y 2.811 entre ejes- es un familiar de tamaño adecuado para 4 adultos, o bien 2 que viajen con 3 niños, si bien el ocupante de la plaza central trasera se las tendrá que ver con un abultado túnel de transmisión que, junto a la prolongación de la consola delantera apenas si deja sitio para las piernas.


Delante no tiene esos problemas, con buena espaciosidad y un puesto de conducción “made in Audi” todo ergonomía, sencillamente perfecto, lo mismo que la terminación. No así el equipamiento, que contempla sensores de lluvia o luces y otros como alarma o volante multifunción, pero que se deja por el camino muchos elementos interesantes que obligan a pasar por caja: tapizado de cuero integral -los asientos delanteros, tipo báquet, son impresionantes-, regulación eléctrica de la butaca del piloto -perdón, del conductor-, techo panorámico -1.715 euros-, Bluetooth -665 euros más-, toma de audio USB -310 euros-, navegador -3.100 euros-, cortinillas laterales traseras -145 euros- o un sencillo dispositivo de apertura y arranque inteligentes tipo keyless que sí incluyen algunos utilitarios -aquí 780 euros-.


Por cierto, el maletero es accesible a través de un generoso portón que puede ser motorizado -620 euros-. La superficie es plana y aprovechable, con raíles incrustados para fijar barras telescópicas y redes que estiben la carga. Lógicamente, no es un carguero puro, pero su capacidad básica –490 litros– es notable, y además salta a 1.430 litros abatiendo los asientos traseros, operación que se acomete con facilidad. Al final, meter una bicicleta, por ejemplo, es fácil.

Comportamiento y Prestaciones

Lo mejor de esta variante es su capacidad para combinar el sentido práctico con una deportividad que sacia el mayor apetito. De ello se encarga, en primer lugar, el propulsor de gasolina 3.0 V6 con inyección directa y compresor Roots estrenado no hace mucho por la renovada gama A6. Rinde 333 CV a 7.000 rpm junto a un par mximo de 440 Nm, constante entre 2.500 y 4.000 rpm, y es todo energía, aunque de una forma ordenada, sin “patadas”, baches de fuerza o sobresaltos.


El S4 pesa, tanto como 1.780 kg, pero la fuerza del motor, que corta encendido a 7.200 vueltas, pasa por encima y permite catapultarlo hasta 100 km/h en sólo 5,2 segundos 250 km/h de máxima limitada-, un tiempo tipo Porsche Cayman S. A todo ello, Audi anuncia un promedio de gasto un 30% inferior al del anterior S4: 9,9 litros cada 100 km –229 gr/km e impuesto del 14,75%-. Nos fiamos de la rebaja, pero en la práctica es milagroso bajarlo de 12 litros. Es más, a nada que nos animemos, y créenos si te aseguramos que invita a ello, irse a 20 litros es frecuente… Por cierto, muy bien con el cambio manual de serie, con 6 ajustadas marchas -la sexta, de 41,4 km/h, es muy corta-, si bien por 2.100 euros ofrece el todavía más apetecible y decisivo automático secuencial S tronic de doble embrague y 7 velocidades.


El segundo puntal de su dinamismo reside en un chasis a prueba de bombas. No es ya que pise con gran seguridad -cuenta con tracción total quattro mediante diferencial Torsen y reparto incial del par del 40 y 60% entre los ejes anterior y posterior-, o que facilite enormemente la conducción pese a su potencial: es que además frena con tanta potencia como resistencia, y su dirección es rapidísima -aún más recurriendo a la opción activa o Dynamic Steering, por 1.270 euros y poco más de 1,5 vueltas para llevar las ruedas de un extremo a otro-.


Puede contar con Audi Drive Select, que da a elegir entre 4 programas para cambiar la asistencia de la dirección, la sensibilidad del acelerador, la rapidez del cambio -si es automático- y la acción del diferencial trasero deportivo, aunque este extra obliga a una de estas 3 opciones: dirección activa, suspensión de firmeza variable y el citado diferencial -955 euros-.


Al respecto, ayuda a inscribir el coche en lentos virajes con más facilidad, al actuar a partir del índice de guiñada según la velocidad y el ángulo de giro de volante, junto a otros parámetros procedentes del ESP. No es un diferencial autoblocante para neutralizar pérdidas de tracción, sino un dispositivo que acentúa la capacidad de giro a ritmo fuerte, casi como un eje direccional.

Destacable

– Motor inacabable.
– Dinámica muy efectiva.
– Carrocería versátil.

Mejorable

– Consumo mejorado, pero alto.
– Plaza central trasera muy justa.
– Lagunas de equipamiento.

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