Audi R8 5.2 FSI quattro

9 Diciembre, 2008, modificada el 24 Enero, 2011 por

La oferta R8 se refuerza con una segunda motorización de origen Lamborghini que libera 525 CV y permite al súper deportivo de los aros una velocidad punta de 316 km/h. Se puede conectar a un cambio manual o al automático con mecanismo motorizado R-Tronic.

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La oferta R8 se refuerza con una segunda motorización de origen Lamborghini que libera 525 CV y permite al súper deportivo de los aros una velocidad punta de 316 km/h. Se puede conectar a un cambio manual o al automático con mecanismo motorizado R-tronic.

La nueva mecánica de gasolina prevista para el R8 no sustituye al actual 4.2 FSI de 420 CV, sino que se añade a él. Y es que Audi ha decidido ampliar la oferta R8, para el que incluso se baraja un propulsor de gasóleo TDI de alto rendimiento a medio plazo, con el V10 a 90º que impulsa al Lamborghini Gallardo LP560-4. Una mecánica atmosférica de 5.2 litros que libera 525 CV a 8.000 rpm y un par máximo de 530 Nm a 6.500 vueltas, y que permite al gemano una velocidad máxima de 316 km/h con una progresión de 0 a 100 km/h fijada en 3,9 segundos.

De este modo el R8 5.2 FSI se sitúa como un durísimo rival de los Ferrari F430, Porsche 911 Turbo e incluso Lamborghini Gallardo LP560-4, del que además toma el motor. Al respecto, cuenta con el bloque fabricado en aluminio y las bielas en acero forjado, pesa 258 kg y cuenta con inyección directa FSI a una presión de 120 bar y lubricación por cárter seco.

Se conecta de serie a una caja de cambio manual de seis relaciones, pero opcionalmente puede hacerlo a otra automática R-Tronic con idéntico número de marchas -0 a 200 km/h en 8,1 segundos- y funciones de trabajo automática pura, automática pura deportiva y manual/secuencial, mediante levas en el volante o a través de la clásica palanca sobre el túnel de transmisión.

Con ambos tipos de cambio, el R8 5.2 FSI –13,7 litros cada 100 km de promedio oficial- disfruta de función de salida rápida Launch Control, similar al instalado en los coches de competición. Por otra parte, el equipo de frenos es común al R8 4.2 FSI, por lo que monta cuatro discos compuestos -parte interna de aluminio y externa o de fricción fabricada en hierro- ventilados y perforados, los delanteros con pinzas de ocho pistones y los traseros de cuatro. Con sobrecoste disfruta de discos cerámicos, 9 kilos más livianos y con una longevidad estimada en 300.000 km.

El reparto de masas suspendidas de esta versión, como el anterior R8 íntegramente fabricado en aluminio conforme a la arquitectura de la marca ASF, es del 44/56% entre los ejes anterior y posterior, mientras que la tracción es permanente a las cuatro ruedas quattro. También adopta la suspensión de firmeza variable Audi Magnetic Ride.

Con cambios interiores de orden menor, exteriormente varía en aspectos como los Sideblades -la pieza decorativa de la carrocería detrás de la puerta-, que en el 5.2 FSI son más anchos que en el 4.2 FSI; las entradas de aire frontales y las salidas posteriores -más grandes en ambos casos-: los faros mediante tecnología led para todas las funciones; las llantas de aleación de diseño exclusivo -son de 19 pulgadas y comprenden neumáticos delanteros 235/35 y 295/30 detrás- y el doble escapa oval en vez de las cuatro salidas dos a dos que luce el motor más pequeño.


MIRA EL VÍDEO DEL AUDI R8 5.2 FSI QUATTRO

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