Audi R8

7 Febrero, 2007, modificada el 24 Enero, 2011 por

Impone desde el nombre, tomado del bólido cuatro veces ganador en las 24 de Le Mans. Impacta con un espectacular traje, la creación más agresiva de Walter de Silva. Y estremece cuando gobernamos los 420 CV del motor V8 FSI.

13

13

Imaginamos la orgullosa sonrisa de Walter de Silva cuando  Audi le encargó diseñar un superdeportivo, con total libertad para su lápiz y el apasionante reto de competir cara a cara con Ferrari o Lamborghini. Al brasileño no le tembló el pulso, sacó lo mejor de su paleta y creó una auténtica maravilla que vimos por vez primera como prototipo en 2003. Era el Audi Le Mans y apenas ha cambiado para convertirse en un modelo de serie. Un coche de ensueño, cuyas primeras unidades llegarán en primavera y unos pocos afortunados ya hemos podido conducir por las carreteras de Las Vegas (EE.UU.). Un marco ideal para tan esperado estreno, para ver rodar por vez primer a un R8 que mide 4,43 metros de largo, roza los dos metros de ancho y su altura es de sólo 1,25 metros. Medidas propias de un bólido de competición, mezcladas con una silueta apasionadamente deportiva.


13

Tanto como un interior donde el puesto de conducción se desplaza hacia delante para permitir la disposición central del motor, el volante achata su parte baja para un mejor acceso y el centro de gravedad roza el suelo. Con 2,65 metros de batalla, el espacio para dos personas que rocen el 1,90 de altura queda asegurado y los múltiples reglajes permiten encontrar la postura ideal al instante. El gran momento se acerca, giramos la llave de contacto y aceleramos en vacío para escuchar la sinfonía interpretada por los 8 cilindros en V del motor FSI. Nada comparado con el poder de aceleración de sus 420 CV aliados a sus 1.560 kilos de peso. Eso significa una relación peso/potencia de sólo 3,71 kg/CV, eso anuncia unas prestaciones de infarto.En sólo 4,6 segundos ya rodamos a 100 km/h… el festival acaba de empezar. Asociado al cambio secuencial R Tronic –opcional, pues de serie monta un manual de seis velocidades–, nuestro R8 comienza una estremecedora escalada de fuerza. Las marchas caen con la misma rapidez que sube la aguja del velocímetro y la sensación de empuje alcanza su mejor versión entre 4.500 y 6.000 revoluciones. En ese margen, el propulsor FSI con inyección directa gasolina entrega sus 43,8 mkg de par, una destacable cifra que se mantiene en un 90 por ciento entre 3.500 y 7.600 rpm. Así se logra una estirada constante y contundente, que termina por encima de las 8.000 rpm. Un rendimiento propio de los mejores deportivos, que mezcla una sensacional dosis de fuerza con la suavidad y la progresividad necesaria para una utilización diaria. Otro mérito de un R8 que pone la guinda al superar los 301 km/h de velocidad punta.


 


¿A quien le importa ahora que gaste 22,2 litros de media en ciudad y dispare la cifra según pisamos el acelerador?A todos, en cambio, les gustará conocer como digiere el chasis tamaño torrente de potencia. Y ninguno se sentirá defraudado. Pegado al suelo, el R8 vira muy plano y tracciona de maravilla al salir de los giros más cerrados. En ese momento muestra una ligera querencia al subviraje, tan conocida en los modelos con tracción Quattro. Máxima eficacia acorde al despliegue tecnológico que compone el tren de rodaje. Suspensiones independientes en ambos trenes, sistema «Magnetic Ride» que varía la fuerza amortiguadora, centro de gravedad muy bajo, fenomenal reparto de pesos 44/56, ancho calzado –235/40 delante y 285/35 detrás sobre llantas de 18 pulgadas–, larga batalla y anchas vías aúnan sus fuerzas hasta lograr un paso por curva tan eficaz como inconfesablemente rápido. La mejor tracción queda asegurada por el sistema de tracción Quattro, con embrague viscoso que reparte la fuerza entre ambos ejes, y trazar la mejor trayectoria sin correcciones no plantea problemas con una dirección de cremallera hidráulica y ajuste directo bien calibrada. Quemada la adrenalina en un mar de curvas y orgullosos de cómo nuestro nivel de conducción ha subido –gracias al R8–, afrontar recorridos más tranquilos no se convierte en una tortura como en otros deportivos. Eficacia y confort se dan la mano gracias a esta innovación, de serie en todos los R8.



MAGNETIC RIDE: DEPORTIVO Y CÓMODO
Crece la preocupación por el confort a la hora de equilibrar las suspensiones de un deportivo. Los ingenieros mantienen como primer objetivo la máxima eficacia, pero sin olvidar las espaldas de unos propietarios que buscan la mayor utilidad al coche, que quieren utilizarlo día a día, tanto en serpenteantes carreteras de montaña como en la ciudad. La respuesta de Audi a tamaño reto se llama «Magnetic Ride» y permite elegir entre dos modos de suspensión con sólo pulsar un botón.


Según el tipo de conducción que vayamos a practicar, podemos elegir entre dos programas a través de un botón situado en el salpicader «sport» o «confort». La elección es posible gracias al empleo de una innovadora tecnología en el sistema de amortiguación. En vez del habitual aceite para amortiguadores, el R8 recurre a un fluido magnetoreológico, un líquido cuya viscosidad se puede modificar mediante un campo electromagnético. En modo «Sport» se reduce la viscosidad y se endurece la amortiguación, mientras que en la posición «Confort» se produce la operación contraria de forma instantánea.


POR MENOS DE 120.000 EUROS


El equipamiento del último modelo de los cuatro aros añade a los habituales elementos algunas «delicatessen», como faros de xenón plus, luces traseras y luz de marcha atrás con tecnología LED, llantas de aluminio de 18’’, Módulo Multimedia Interface (MMI), sensor de parking con cámara de visión trasera, radio con pantalla de 7’’ y alarma antirrobo. Todo por 116.800 euros que cuesta con cambio manual (con transmisión automática sube hasta 124.000 euros), precio que pagarán los 15 afortunados que cada día reciban su nuevo R8. Por que el deportivo alemán se fabrica con esa cadencia en la planta de Neckasulm y de un modo casi artesanal. Otro distinguido detalle para el Audi más estremecedor de la historia.

    Suscríbete a nuestro boletín

    Al suscribirse aceptas las condiciones del Aviso legal y la Política de privacidad de Autocasion.com

    Ir arriba