AUDI Q7 3.0 TDI / BMW X5 3.0 D / VW Touareg 3.0 TDI

11 Marzo, 2008, modificada el 24 Enero, 2011 por

El automóvil suele ser la prolongación de la personalidad de su propietario. Y en este caso tenemos que hablar de conductores no precisamente comedidos. Es la moda. Cuanto más grande y fuerte, más imagen de poder, y cuanto más potente, mejor. De hecho, Audi tiene ya listo un Q7 turbodiésel de 500 caballos. Hoy comparamos lo último y más aconsejable, entre ellos, el X5, líder actual.

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Más información en HoyMotor16, núm 1274

Cuando en 1992 Jeep presentó su Grand Cherokee nadie imaginaba que el segmento de los SUV de lujo iba a cosechar el éxito que desde hace alrededor de ocho años viene alcanzando. Aprovechando la debilidad que por entonces acusaba Land Rover con su Range, Mercedes desembarcó en 1997 con su ML, con la vista puesta, sobre todo, en el mercado estadounidense. Y dado el éxito obtenido por la marca de la estrella no sólo allí sino también en Europa, se lanzaron al ataque BMW, con el X5 (en 1999) y el Grupo Audi-Volkswagen en colaboración con Porsche, con los Touareg (2002), Cayenne (2003) y Q7 (2005).


Tampoco quisieron perderse un bocado de esta apetitosa tarta de clientes Land Rover, con un poderoso Range totalmente renovado, la división de lujo de Toyota, con el Lexus RX300, y Volvo, con su XC90. Ahora bien, en medio del caos que ha supuesto la llegada del impuesto verde al mercado español, BMW, con su X5, ha tomado la delantera en 2008 (datos de enero). Y en esta ocasión se ve las caras con los dos modelos del grupo Volkswagen y su nuevo motor TDI de 240 caballos. Tres todocamino premium que no tienen nada que envidiar a cualquiera de las berlinas de lujo que circulan, por altura, a un nivel inferior.

    Comportamiento

    Llevar por su sitio los 2.800 kilogramos que pesa con ocupantes y equipaje un Audi Q7 no es tarea en exceso complicada si, primero, no se desafían las leyes de la física por aquello de la velocidad y las inercias y, segundo, se monta la suspensión neumática adaptativa opcional, que cuesta la friolera de 3.185 euros. A decir verdad, da igual que sean 2,8 toneladas que las 2,5 de sus rivales, este tipo de suspensión, opcional en el trío, nos parece muy recomendable para todos.


    De nuevo es en el X5 en el que más hay que pagar por este interesante elemento (3.971 euros) aunque, todo hay que decirlo, en el precio se incluye además del control electrónico de la suspensión, el Dynamic Drive de estabilizadoras activas, una combinación que permite al X5 ofrecer la mejor estabilidad del trío en asfalto. Asimismo, el BMW pesa casi 200 kilos menos que sus rivales, lo que también influye en la dinámica. El X5 se conduce, como todo BMW, con un aplomo excepcional y con unas sensaciones únicas de formar un solo cuerpo con el coche. En asfalto, el Touareg le sigue de cerca con un esquema de suspensiones eficaz y una suspensión neumática regulable, que convierte al Volkswagen en un devorador de curvas.

    prestaciones

    Tanto BMW como Volkswagen han recurrido a propulsores brillantísimos de seis cilindros, de fiabilidad probada y, en algún caso, con una sorprendente relación prestaciones/consumos. Sin embargo, en su rendimiento van a ser decisivos aspectos como, por ejemplo, el peso.


    Así, el Q7 acusa su gran tonelaje con los peores datos de aceleración o recuperación, aunque no demasiado alejado de sus rivales. Su primo, el Touareg, se sitúa por delante de sus rivales con los desarrollos de cambio mejor escalonados y un peso intermedio. Y el X5 sorprende con unas prestaciones muy similares a las del Volkswagen, pero con un gasto increíblemente bajo que llega en algunos casos a situarse 4 litros por debajo respecto al más glotón, el Q7. Las mecánicas de nuestros tres protagonistas están asociadas a cambios automáticos de seis velocidades con función secuencial.

    Interior y maletero

    Acceder a estas fortalezas rodantes es lo más parecido a sentarse en el mejor sillón de casa, por lo tanto comenzamos la comparativa hablando de espacio y comodidad. Y las proporciones del Q7 no dejan lugar a dudas, su habitáculo resulta el más generoso en centímetros para todos los ocupantes, además de ser práctico y luminoso. Bueno, para casi todos, porque el hueco de la tercera fila da como mucho para los más pequeños.

    Estos dos asientos plegables son opcionales y cuestan sólo 890 euros, y decimos sólo porque en el X5 la bromita cuesta 2.442. Claro que están mejor resueltos en general. Los ocupantes del «gallinero» del BMW no disfrutan de tanto espacio para las piernas (8 centímetros menos que en el Q7), ni de unos asientos tan grandes, pero disponen de mayor cota libre para la cabeza (+3 centímetros) y de un acceso mucho mejor resuelto.

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