Audi Q7

Cambios externos e internos apreciables, y una gama mecánica revisada para optimizar el consumo -se añade una variante de gasóleo con AdBlue para "limpiar" emisiones- resumen las novedades que acaba de recibir el SUV Q7.

En el exterior, el todocamino de Audi rival de los BMW X5, Jeep Grand Cherokee y Commander, Land Rover Discovery4Lexus RX, Mercedes Benz ML, Porsche Cayenne, Range Rover Sport, Toyota Land Cruiser y Volkswagen Touareg, entre otros, se pone al día con nuevas llantas de 18 pulgadas -con 7 radios en los V6 y de 6 para los V8-, de 21 en opción -el V12 las llevas de 20- con hasta 10 diseños diferentes, 4 nuevas tonalidades exteriores, frontal -salvo el V12- con parrilla de barras verticales cromadas al estilo Allroad, nuevo paragolpes con protector inferior, faros redefinidos -pueden ser bixenón adaptativos- con diodos luminosos de led en U para la iluminación diurna -también son de diodo luminoso los nuevos intermitentes-, pilotos también con led, nuevas molduras laterales de protección, defensa trasera modificada y portón redefinido.

En el Q7 el pack S-Line aporta paragolpes distintos, llantas de 20 pulgadas, suspensión menos flexible, carrocería monocolor, asientos deportivos tapizados en cuero o en cuero/Alcántara, interior negro y apliques de aluminio.


Dentro exhibe nuevos tapizados y combinaciones de color, cromados en algunos mandos y apliques decorativos de aluminio o madera rediseñados. Entre sus opciones figura un clmiatizador de 4 ambientes, asientos delanteros calefactados y ventilados, varios tipos de navegador con o sin disco duro integrado, control de velocidad activo, sintonizador digital de televisión.


En lo mecánico, siempre con cambio automático secuencial Tiptronic de 6 relaciones y levas de selección manual en el volante, se mantienen las opciones de gasolina atmosféricos de 3.6 FSI de 280 CV y 4.2 FSI de 350, junto a los turbodiésel TDI 3.0 de 239 CV, 4.2 de 340 -evolución del anterior de 326- y 5.0 de 500 CV.


El 3.0 TDI se puede solicitar desde ahora en 2 versiones: la convencional –9,1 litros a los 100- y otra llamada Clean Diesel -8,9 litros cada 100 km- que cuenta con aditivo AdBlue -una solución acuosa con un 32,5% de urea que ya usan modernos camiones de transporte y autobuses diésel, que se repone en los intervalos de servicio en el taller oficial, o bien se adquiere en caso de necesidad en ciertas gasolineras para rellenarla a través de una boca extra junto a la del depósito de combustible- para minimizar emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx). Para lograr su objetivo esta versión, que supera la norma EU 6 -obligatoria en 2014- modifica la inyección -common rail a 2.000 bar-, la cámara de combustión y la recirculación de gases EGR.

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