Audi Efficiency

5 Octubre, 2009, modificada el 24 Enero, 2011 por

La gama alemana ahonda en la ecuación consumo/emisiones con sus modelos “e”, aunque esta política medioambiental se hace extensible a otros vehículos de los aros.

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Como ya hiciese BMW a través de su programa EfficientDynamics, Mercedes-Benz con los Bluefficiency y Bluetec, Seat con los Ecomotive o Volkswagen a través de la estrategia Bluemotion, Audi profundiza en la estrategia más eficiente y ecológicamente saludable mediante sus versiones “e” o Efficiency.


Entre otros, este planteamiento acarrea la introducción del mecanismo stop-start en ciertas versiones, nuevo ordenador de viaje con programa de eficiencia o tratamiento de gases en los TDI. La marca se ha propuesto reducir emisiones de CO2 un 20% de aquí a 2012. En esta línea se enmarcan los A3 y A3 Sportback 1.6 TDI y A4 2.0 TDI e. A ellos se añadirá en 2010 un A3 todavía más eficiente sobre la base 1.6 TDI –194 km/h y 11,4 segundos en el 0 a 100 km/h, además de un consumo medio ponderado de 4,1 litros a los 100-, que rompe la barrera de los 100 gr/km -queda en 99-.


La política de modelos “e” se centra en las cajas de cambio -con desarrollos alargados-, los grupos secundarios, la gestión energética, la resistencia al avance y los sistemas de asistencia a la conducción. Por ejemplo el dispositivo de arranque y parada automático stop-start, especialmente efectivo en conducción urbana, donde la disminución de consumo puede llegar a 1,5 litros cada 100 km. Audi ha conseguido que este funcione un 60% más rápido que en mecanismos similares. En el A4 2.0 TDI e la reducción de consumo es de 0,2 l/100 km en el ciclo mixto, lo que equivale a una reducción de 5 gr/km.


El sistema stop-start se utiliza en los A3 1.6 TDI -de prestaciones adecuadas, aunque con una salida desde parado lenta- y 1.4 TFSI203 km/h y 9,3 segundos en el sprint de 0 a 100 km/h, con un promedio de 5,6 litros– con cambio manual, y en los A4 y A5 con motores de 4 cilindros y 2 litros, también con transmisión manual. En 2010 se ampliará a otras opciones, con más combinaciones motor/transmisión.


Conducción eficiente
El estilo de conducción puede influir sobre el consumo hasta en un 30%, y por ello Audi ha optado por poner al servicio del conductor herramientas que ayuden a tomar decisiones para conducir de forma más eficiente, como un nuevo ordenador con programa de eficiencia o navegación con información de ruta económica.


Además de analizar el estilo de conducción y notificar el momento ideal para cambiar de marcha, el ordenador también presenta informaciones relativas a la cuota de consumo del aire acondicionado, la calefacción de los asientos y la luneta térmicos, además de la conveniencia o no de su utilización. El display de la instrumentción se puede configurar para que muestre estas informaciones y consejos, también el nuevo indicador de cambio de marcha, de mayor tamaño y con iconos a color que facilitan el seguimiento de los “eco-consejos” sin apartar la vista de la carretera. Este sistema, que ya se ofrece en el A4 2.0 TDI e, se irá aplicando a otros modelos de la gama a partir de 2010.


Por su parte, el MMI Navigation plus de última generación, gracias a una nueva generación de mapas digitales que diferencia 25 tipos de carreteras y a un algoritmo de cálculo desarrollado por la firma de los aros, es capaz de buscar rutas alternativas para reducir el consumo una vez introducido el destino. En todos los Audi con sistema de navegador equipado con disco duro ya es posible seleccionar la ruta más rápida, la más corta o la más económica.


Diesel más limpio
Otra de las medidas medioambientalmente saludables, estrenada en el Q7 V6 3.0 TDI, llega ahora al A4 con motor 3.0 V6 250 km/h de punta y 6,1 segundos en la medición de 0 a 100 km/h-. Se trata del Clean Diesel dotado de AdBlue para el tratamiento de gases de escape encaminado a reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno hasta un 90% -cumplen la norma Euro 6, en vigor desde 2014-.


El sistema de emisiones ultra bajas reduce las emisiones de óxidos de nitrógeno hasta en un 90% gracias al uso de un aditivo biodegradable denominado AdBlue, que se inyecta en mínimas dosis en el convertidor catalítico DeNOx situado en el sistema de escape, detras del catalizador principal y del filtro de partículas. A diferencia de otros sistemas, no tiene efectos adversos en el consumo ni en el rendimiento del motor. Los gases de escape pasan primero por el catalizador de oxidación, donde los hidrocarburos sin quemar y el monóxido de carbono se convierten en dióxido de carbono y agua.


En la estructura del filtro de partículas se eliminan todas las partículas en suspensión que quedan en la corriente de gases de escape, quedando atrapadas para su posterior incineración, proceso que se realiza de forma automática a intervalos regulares.


Luego se inyecta en la corriente de gas el aditivo AdBlue, que en contacto con los gases calientes de escape libera amoniaco, almacenado en el catalizador especial DeNOx que completa el circuito, donde reacciona con los óxidos de nitrógeno para transformarlos en nitrógeno y agua. El aditivo AdBlue se almacena en un depósito especial calefactado automáticamente para evitar su congelación, que se produce a sólo -11ºC. Su capacidad es suficiente para no reponerlo entre intervalos regulares de servicio.
 
Dotado de tratamiento de los gases de escape, las emisiones del TDI quedan por debajo de los valores límite de la norma estadounidense BIN-5, inferiores a los que contempla la futura norma Euro 6, prevista para 2014. El motor V6 3.0 TDI que utilizan entre otros el Audi A4, el A6, Q5 o el Q7 se convierte con este sistema en el diesel más limpio del mundo. Audi tiene previsto ampliar la utilización de esta innovadora tecnología a todos los diesel de su gama a partir de 2010. 


Downsizing: sobrealimentación en vez de cilindrada
Dentro de su estrategia de eficiencia, Audi sigue desarrollando la técnica downsizing que, junto a la distribución variable Valvelift, permite a los propulsores de gasolina TFSI ahorrar hasta un 15%.


En el primer trimestre de 2010, la gama A3 contará con un 1.2 TFSI que mejora el gasto en un litro cada 100 km respecto al 1.4 TFSI con Start&Stop. Con 1.197 cc y 105 CV, este motor de 4 cilindros -87,7 CV/litro- requiere 5,5 litros cada 100 km con emisiones de 127 gr/km. Por su parte, gracias a los sistemas de arranque y parada automáticos, y al de recuperación de energía el A3 1.6 TDI arroja una media homologada de 4,1 litros a los 100 -109 g/km-; se puede combinar con la caja S-tronic de 7 marchas.


Otras mejoras en materia de consumo energético hablan del climatizador de alta eficiencia estrenado en el Audi A5 -sólo incrementa el gasto en 0,2 l/100 km, muy por debajo de los sistemas convencionales-; la dirección electromecánica de los A3 y TT Coupé/Roadster o la dirección de asistencia hidráulica optimizada de los A4, A5 y Q5, que permite ahorros de hasta 0,25 litros; faros de led -bajan el gasto 0,2 litros-; neumáticos de baja resistencia -entre un 3 y un 5% de mejora-… Un ejemplo combinado de todo ello es el A4 2.0 TDI e: 4,6 litros a los 100 km.


Otra aportación es la que trae consigo el TT 2.0 TDI quattro: las tecnologías descritas sumadas a la construcción ligera en aluminio ASF de ciertas partes de su carrocería -ahorra 100 kg- determina 5,3 litros a los 100 km, con emisiones de 189 gr/km.


Grupos secundarios
El ahorro de combustible también se logra en la estrategia Efficiency optimizando la acción de ciertos componentes mecánicos. Por ejemplo, la bomba de la dirección o la de aceite actúan bajo demanda, con un ahorro entre 0,3 y 0,4 litros a los 100.


En los A3 y TT Coupé y Roadster se utiliza una dirección asistida mediante un mecanismo electromecánico cuya bomba se desconecta cuando no es necesaria su actuación, mientras que los A4, A5 y Q5 estrenan una dirección de asistencia hidráulica cuya bomba sólo opera según la demanda puntual. El mismo principio se aplica a la nueva bomba de aceite de caudal variable. Se trata de mecanismos que no interfieren en la conducción.


Recuperación de energía
Una medida más es la recuperación de energía en las fases de deceleración y frenada. Parte de ello se incrementa el voltaje secundario del alternador por encima del nivel básico de la red de a bordo convirtiendo la energía cinética en energía eléctrica, que se almacena en la batería del vehículo.

Al acelerar de nuevo los dispositivos eléctricos pueden alimentarse momentáneamente de esa potencia extra almacenada en la batería, lo que permite al alternador trabajar con muy poca carga, ahorrando hasta un 3% en función del ciclo de marcha. Este sistema viene de serie en todos los A4, A5 Coupé y Cabrio, A6, Q5 y Q7, y también se monta en las versiones 1.4 TFSI y 1.6 TDI del A3.

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