Audi A6 3.0 TDI Quattro Tiptronic

20 febrero, 2009, modificada el 9 febrero, 2011 por

La berlina de lujo del fabricante alemán encuentra el equilibrio idóneo entre la respuesta dinámica más convincente y el estatus de confort que se le supone a su precio. La útlima puesta a punto del motor incrementa la potencia en 7 CV. Una joya.

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En éstos, nuestros menesteres, hemos tenido ocasión de disfrutar la versión de gasóleo más potente en la renovada gama Audi A6, cuyo comportamiento y hacer general resultan intachables. Exquisito y resolutivo por igual, el 3.0 TDI hace acopio de una tecnología de vanguardia que, sin duda, lo eleva a los altares. Tanto que parece difícil que sus rivales premium de siempre –BMW Serie 5, Mercedes Clase E-, o los de nuevo cuño –Jaguar XF o Lexux GS– puedan cuestionar el trono comercial que desde hace años ostenta la berlina de lujo por antonomasia.


Os anunciamos que este turbodiésel de campanillas da con el equilibrio idóneo entre la respuesta dinámica más convincente y el estatus de confort que se le supone a un modelo de 50.000 euros, para empezar a hablar.

Interior

Las principales virtudes del habitáculo se concentran en amplitud y ergonomía. Sus cinco plazas son muy aprovechables, y llegado el caso permiten trasladar a otros tantos adultos, aunque los prominentes túnel de transmisión -en el suelo- y consola -la delantera que acerca a los pasajeros traseros las salidas de aireación- restan algo de habitabilidad.
En todo caso, es un automóvil amplio. Mucho tienen que ver sus 2.843 mm de batalla y los 4.927 que exhibe la longitud. Así pues, es fácil adivinar que el espacio entre butacas para las piernas no genera dilemas.


El apartado ergonómico es sobresaliente: cada cosa en su sitio, con una consola central manejable e intutitiva que parece sacada de un Boeing 747. Cobra protagonismo el sistema avanzado de navegación plus MMI que montaba el coche analizado. Cuesta 3.885 euros, pero permite manejar, de forma integral, equipo de sonido, ordenador o Bluetooth, entre otros. Dicho paquete incluye pantalla tridimensional de 7 pulgadas, despliegue del mapa mediante joystick, 2 lectores para tarjetas SD y reproductor DVD para vídeo, música y MP3.


Entre unos y otros, el puesto de conducción es de lo mejorcito de la categoría. En este sentido, el volante, revestido -como el pomo del cambio- en cuero es ajustable en profundidad y altura, pero siempre queda en un plano perfecto. Los asientos pueden ser calefactables por 429 euros, y desde luego tapizados en cuero. Su agarre es adecuado, y pueden aderezarse con ajustes eléctricos de altura, extensión, inclinación y respaldo, con memoria de posiciones en la butaca del conductor -previo añadido de 1.294 euros-. A todo esto, el acabado y la calidad de materiales -recolchados- es excelente, y la capacidad del maletero546 litros– de las más destacadas de la categoría.


Como opcionales el A6 ofrece sofisticados sistemas de seguridad activa y pasiva. Hay que pagarlos, pero pocas marcas ponen a disposición del cliente la tecnología punta de la que presume el fabricante bávaro. Así, el coche puede llevar asistentes como el paquete combinado Side+lane assist, que alerta, asiste y previene de colisiones por cambio involuntario de carril -1.375 euros-; los faros de xenón plus con tecnología diurna LED -1.399 euros-; o el intuitivo Smart Beam, que por un sobreprecio de 159 euros alterna de forma automática las luces de cruce y carretera en ausencia de iluminación en sentido contrario.


Otros, como el control de crucero adaptativo -1.942 euros-, el sistema de apertura y arranque sin llave Advanced Key -1.222 euros-, el climatizador auto plus -611 euros- y los sensores de aparcamiento acústico visual delantero y trasero -917 euros- contribuyen a realzar el confort a bordo.

Comportamiento y Prestaciones

Bajo el capó de nuestro A6 encontramos el conocido turbodiésel common rail de 3.0 litros y 6 cilindros en V, disponible en otros muchos modelos de la marca, como los A4 y Q5. Tras la última puesta al día suma 7 CV extra, hasta llegar a los actuales 240. Sin duda, un punto fuerte entre los muchos atributos que reúne este buen alemán.


Prestaciones aparte -acelera de 0 a 100 km/h en sólo 6,8 segundos, gracias en parte a un elevado par máximo de 500 Nm que aparece a 1.500 rpm y se mantiene fijo hasta 3.000-, esta joya hace gala de gran elasticidad y de un sorprendente sigilo. En suma, un propulsor progresivo sin lagunas de potencia. No es un tiro -el carácter del coche es aburguesado y no busca sensaciones deportivas-, pero responde con extrema fidelidad a la acción sobre el pedal derecho.


Este propulsor se asocia a la contrastada caja de cambios automática de 6 velocidades Tiptronic, de desarrollos bien escogidos. Cuenta con un convertidor de par, y también con modo secuencial a gestionar desde la clásica palanca, o bien -en nuestro caso- con las levas opcionales que la unidad probada montaba sobre el volante de cuatro radios. Su quehacer varía en función de que escojamos la posición D o el modo deportivo -letra S-. En éste, el A6 apura al máximo el rango de revoluciones hasta casi cortar el encendido.


Por cierto, para sensaciones, las que transmiten sus muelles y amortiguadores -todos independientes-, de tarado más bien firme: reflejan con exactitud el perfil de carretera sobre el que se circula -también la dirección guía con precisión-. En opción, existe la posibilidad de equipar suspensión neumática adaptativa, que, por 2.320 euros da a escoger, a través del MMI, entre 4 modos de trabajo: Automatic -cambia por sí sola en función de la conducción, el firme y la carga-, Comfort, Dynamic -la posición más firme- y Lift -eleva ligeramente el vehículo para acercalo a bordillos elevados, cargarlo con más facilidad…- A todo ello, la tracción integral y permanente Quattro -de serie en este modelo- distribuye con eficacia la fuerza disponible, y dribla bien con los 1.760 kilos que el coche pone sobre la báscula, sobre todo si vamos ligeritos y el firme es poco adherente.


En definitiva, se trata de un sedán que brilla por su excelente calidad de rodadura y sus enormes atributos dinámicos. No penaliza en consumo -Audi establece un gasto de 7,1 litros a los 100 km en recorrido mixto, bastante ajustados a la realidad- y tampoco es agresivo con el medio ambiente: emite 189 gr de CO2 por kilómetro recorrido. Probado y escrito, sus diferentes aptitudes convierten al A6 en una apuesta ganadora y, a buen seguro, rentable, pues pese a que el precio es elevado -la unidad probada rondaba 65.000 euros-, no es casual que este germano sea uno de los líderes de ventas de su segmento.

Destacable

– A la vanguardia en tecnología.
– Calidad de rodadura.
– Consumo ajustado.

Mejorable

– Precio elevado.
– Equipamiento de serie.
– Plaza central trasera poco aprovechable.

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