Audi A4 3.2 FSI Quattro

30 Mayo, 2008, modificada el 24 Enero, 2011 por

Ya teníamos ganas de probar el nuevo sistema de tracción Quattro del A4. Y lo hemos hecho a lo grande, sobre pistas heladas finlandesas, cuna de campeones. Resulta reconfortante y divertido comprobar la eficacia de la nueva tracción total en condiciones extremas.

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Más información en Hoymotor16, número 1284


Hace ya varios meses que disfrutamos de las excelencias del nuevo Audi A4. Sin embargo, teníamos ganas de ponernos al volante de una unidad dotada de tracción Quattro. Y lo hemos hecho en las condiciones más complicadas, porque nos desplazamos hasta Finlandia, a 200 kilómetros del Círculo Polar Artico, para comprobar la eficacia de este sistema por carreteras heladas y pistas superdeslizantes.


En condiciones extremas de adherencia es cuando un vehículo dotado de tracción total saca a relucir gran parte de su atractivo. El margen de seguridad crece considerablemente, pero es obligado señalar que ese margen no conviene dilapidarlo circulando más rápido, porque si se produce el sobresalto yendo a más velocidad, más difícil será controlar el vehículo.


La versión probada ha sido el 3.2 FSI de 265 CV. Puro nervio, hubo que templar su ímpetu ante el manto blanco que envolvía nuestra toma de contacto. El nuevo A4 ha estrenado la última variante de la tracción Quattro. Atrás quedaron el diferencial central Torsen y el dispositivo de control electrónico de la última generación. Ahora, el sistema combina un diferencial central asimétrico importado del Q7 con la distribución mecánica del actual A8.


En condiciones normales, el eje delantero recibe el 40% de la distribución de la fuerza, por un 60% del trasero, con el fin de acentuar el espíritu deportivo. Sin embargo, si las complicaciones aparecen y la adherencia se diluye, las ruedas delanteras pueden recibir hasta un 65% y el eje trasero podría asimilar hasta un 85%.


Por carretera, y a pesar de la nieve, el A4, dotado con neumáticos con clavos (126 por rueda, pero muy cortos) y a un máximo de 90 km/h (limitación finlandesa) se mostró completamente dócil y sin sobresaltos. Pero para saber de la eficacia de la última evolución Quattro acudimos a un circuito «construido» sobre un lago helado. Y vaya si funciona.


Cierto es que hay que ser extremadamente cuidadoso con el tacto en la dirección, el acelerador y el freno, pero también es verdad que gran buena parte del recorrido se hizo sin las ayudas electrónicas. La eficacia de la tracción total de la marca germana resultó defi nitiva para salir airosos de maniobras complicadas e imposibles de solventar por un «simple» tracción delantera o trasera. Con la electrónica conectada, su efi cacia se multiplica y el trabajo del conductor se dulcifica considerablemente.


Con una adherencia tan limitada, el A4 3.2 FSI Quattro no puede disimular una fuerte tendencia subviradora, que hay que controlar con mimo en el freno y cálculo en el volante, pero en cuanto el morro enfi la la salida y hundimos el pie en el acelerador sin contemplaciones, el vehículo sale con una efi cacia que cuesta asimilar al principio.


Nuestra unidad montaba una opción muy recomendable, como es el Audi Drive Select (380 euros). Este sistema permite individualizar la dinámica del vehículo al gusto del conductor, con un menú que actúa sobre la toma de gas del propulsor, la asistencia de la dirección y la amortiguación. En modo «confort » resulta ideal para trayectos largos, firmes irregulares o, como en nuestro caso, firme deslizante, ya que permite jugar con las inercias con un mayor recorrido de la suspensión. No obstante, nuestra unidad montaba de serie una suspensión deportiva y rebajada en 20 mm. En modo «dynamic» realza su espíritu deportivo y en «auto» actúa de un modo más equilibrado.


Si el vehículo dispone de MMI existe un cuarto nivel «individual », mediante el cual el conductor puede ajustar numerosas opciones, siempre dentro de unos límites razonables. También en la carta de opciones podemos encontrar la dirección dinámica (dos vueltas entre topes con el coche parado), capaz de realizar contragiros por sí misma en caso de pérdida de la trayectoria. Por cierto, el equipamiento de serie es completo, pero existen algunas lagunas que nos obligan a acudir a la carta de opciones y encarecer el precio final (sensor de luces y lluvia, anclajes Isofix, control de velocidad de crucero, control de presión de los neumáticos…).

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