Audi A4 2.0 TDi / Passat 2.0 TDi

18 Marzo, 2008, modificada el 24 Enero, 2011 por

Acostumbrado a dominar su segmento, el Passat tiembla ante la llegada del nuevo A4, que viene cargado de argumentos para situarse en lo más alto. Todo un ejercicio de diseño, calidad general y buenas maneras sobre el asfalto, el Audi, sin embargo, falla en su precio y equipamiento de salida.

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Más información en Hoymotor16, número 1275


Si existe una berlina que destaque por calidad, agrado de conducción, espacio útil y, en definitiva, por un buen equilibrio general es, sin duda, el VW Passat. Por ello, puede considerarse como un auténtico referente y un duro rival al que han de enfrentarse todas las berlinas de tamaño medio que van apareciendo en el mercado. Tal es el caso de la última creación de Audi, el A4, que tras haber mejorado en todos los sentidos viene dispuesto a «destronar» a quien haga falta. Comienza el análisis.


Llave en mano, presiono el botón pertinente y accedo al interior del Passat. Lo que más llama la atención es el espacio que ofrece su habitáculo. Éste es uno de sus puntos fuertes, pues tanto la anchura interior como la longitud disponible para las piernas en ambas filas de asientos son realmente generosas.


Llega el momento de subirme al A4. No sólo se aprecia un cambio notable –a mejor– con respecto a la generación anterior sino que tengo la sensación de estar dentro de un coche de un segmento superior. De entrada, la presentación interior está muy lograda. El A4 hace que el Passat parezca algo anticuado. Por otra parte, si en el VW nos encontrábamos cómodos a sus mandos, en el Audi no lo estamos menos, ya que el grado de confort que ofrece es muy elevado. Eso sí, las cotas interiores no resultan tan generosas como en su contrincante.

    En marcha

    En el apartado del dinamismo el Audi es claramente superior. Y es que, si en su generación anterior ya mostraba buenas aptitudes, en ésta que analizamos se aprecia un salto importante. El tacto de la suspensión, sin ser duro ni incómodo, es eficaz hasta decir basta. A la hora de trazar curvas el coche vira plano y no se aprecian casi balanceos en la carrocería, cosa que sí sucede de forma más palpable en su rival. Esta eficacia de la que hablamos se traduce en un paso por curva rápido, estable y sin sobresaltos de ningún tipo.


    En cualquier caso, no me resisto a hacer «la prueba del algodón» para estos casos, un slálom entre conos, que debería dictar sentencia al respecto. Efectivamente, lo hace. Al realizar cambios de dirección y apoyo rápidos con ambos coches, mi idea se ve reforzada, pues el A4 deja en evidencia al Passat con una pisada certera y sin pérdidas de tracción. Este último, insistimos, va muy bien, pero simplemente queda un nivel por debajo en lo que a dinámica se refiere. Por cierto, tanto el tacto como la potencia de frenado del Audi son exquisitos.

    prestaciones

    Bajo el capó de estas dos berlinas se esconde el motor 2.0 TDI que, partiendo del mismo bloque, ofrece ciertas diferencias en ambos modelos. En el caso del Passat se trata de la conocida mecánica de 140 caballos alimentada por el sistema «bomba-inyector», mientras el A4 estrena el nuevo «common rail», que eroga 143 caballos.


    Desde hace ya años imperan en el mercado de manera casi exclusiva los motores turbodiésel con alimentación por rampa común. El porqué reside en su respuesta más suave y progresiva, lo que agradece la inmensa mayoría de los conductores. Incluso si comparamos las prestaciones, vemos que son ligermente favorables al Audi. Así, pues, un tanto más para la marca de los cuatro aros.

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