Audi A3 Cabrio 1.8 TFSi / BMW 120i Cabrio

20 Agosto, 2008, modificada el 24 Enero, 2011 por

El buen tiempo obliga a enfrentar a estos dos modelos que se disputan sin tregua el título de mejor cabrio compacto del segmento premium. Ambos mantienen el tradicional techo de lona, pero añaden argumentos para enganchar a cualquiera. La elección es difícil. El ganador es…

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Más información en hoyMotor16, número 1297


En estas páginas enfrentamos cuerpo a cuerpo a dos siluetas muy bien resueltas. No en vano ambos presumen de nombres con ‘pedegree’ y se disputan el título honorífico de ser el mejor cabrio compacto del club premium, algo que viste mucho. Demasiado en juego pues, aunque la igualdad es tal que la apuesta por uno u otro no defraudará a nadie.


Con el diésel, ya a un precio claramente al alza, hemos apostado por dos mecánicas de gasolina de corte ‘modesto’ por decir algo, porque estamos hablando de 160 y 170 CV, respectivamente, aunque es cierto que ambos modelos ofrecen propulsores más potentes y son prácticamente el punto de partida.


Ya hemos comentado que la igualdad en todos los sentidos es enorme. Particularmente, prefiero la agilidad y dinámica del 120i Cabrio, el tacto del cambio y la dirección también me convencen más en el BMW y hasta tecnológicamente se sitúa un paso por delante de su rival. Sin embargo, el combate lo pierde a los puntos ante la efectividad del propulsor turboalimentado del A3 Cabrio, que también basa parte de su triunfo en una habitabilidad más generosa y una modularidad que le permite gozar, si es necesario, de una capacidad de carga mayor.

    En marcha

    Ya en marcha, la dinámica de ambos convence, por comportamiento y por rigidez. El A3 Cabrio entra con decisión en curvas cerradas y el tren trasero ayuda a completar los giros. Para mayor virtud monta de serie una suspensión deportiva que presume de amortiguadores y muelles más firmes y rebaja la altura del conjunto 15 mm, lo que unido a unos ‘zapatos’ de 225/45 en llantas de 17 pulgadas multiplica la eficacia sin penalizar apenas el confort.


    El 120i Cabrio presume de propulsión trasera y goza de un comportamiento más deportivo. La dirección transmite más y el eje delantero es más obediente en curva que el de su rival. También el tacto del cambio invita a insertar marchas con mayor precisión que en el Audi y la eficacia de los frenos es claramente superior, más cuanto a más velocidad se produzca la frenada.

    prestaciones

    Y llega la hora de analizar los propulsores, ambos de inyección directa. El A3 Cabrio recurre a menos cilindrada y caballería, pero la efectividad del turbo y un par máximo netamente superior (25,5 mkg frente a 21,4) y disponible a muchas menos vueltas le hacen imbatible en todas la mediciones.


    El 120i Cabrio suena más bonito, cuenta con distribución variable y, a pesar de que los desarrollos del cambio son infinitamente más cortos, los 170 CV se diluyen, especialmente en recuperaciones. Incomprensible, pero cierto. Eso sí, el programa ‘EfficientDynamics’, que aporta el sistema Start&Stop, la dirección eléctrica, el accionamiento de grupos secundarios según las necesidades, la recuperación de la energía de frenado o un sistema de aerodinámica activa, le permiten ser más económico a la hora de comparar los consumos.

    Interior y maletero

    Desde el interior y con el techo montado, la visibilidad lateral trasera es muy mala en los dos y, pese a que la luneta de cristal trasera del A3 es más amplia, la perspectiva de visión por el retrovisor es peor. El motivo: los arcos de seguridad traseros son fijos y dificultan la visión.


    Como es costumbre en este tipo de carrocerías, el aforo se limita a cuatro plazas, inmaculadas por confort y sujeción las delanteras y algo más comprometidas las traseras, debido a unos respaldos más verticales de lo que nos gustaría. En el caso del A3 Cabrio, estos se pueden abatir por partes, aspecto que se agradece para poder aumentar la capacidad de carga hasta los 674 litros. En su rival existe una trampilla más pequeña pensada para unos esquíes.

    Equipamiento

    Si el A3 Cabrio toma como punto de partida la berlina de tres puertas, el 120i Cabrio lo hace desde la Serie 1 Coupé. Ambos crecen en tamaño respecto a sus puntos de origen y sufren un inevitable sobrepeso, que supera los 100 kilos obligados por los automatismos del techo y por los refuerzos a los que se someten ambas carrocerías para dotarlas de una mayor rigidez. Ninguno de los dos renuncia a la tradicional lona para el techo. Tradicional, sí, pero los tratamientos a los que se someten son de tal calidad que aíslan de maravilla. Eso sí, en el A3 eso nos costará algo más, pues el techo de serie es semiautomático (hay que desbloquearlo manualmente primero) y consta de dos capas. Nuestra unidad monta la denominada capota Confort, opción muy recomendable (915 euros), ya que su manipulación ya sí es totalmente automática y añade una capa intermedia que mejora el aislamiento térmico y acústico. Nada que objetar al techo del BMW. Perfecto y sin sobrepecio.


    Sin embargo, sí existen diferencias a la hora de abrir o cerrar el techo en ambos modelos. En el A3 la operación es digna de un récord ‘Guinness’, pues en apenas nueve segundo se pliega detrás de los asientos traseros. Otra argumento a su favor es que el techo nunca incide en la capacidad del maletero (260 litros), pues queda por fuera.


    En el 120i Cabrio sí varía: con el techo montado el maletero ofrece 305 litros, mientras que si disfrutamos del sol se reduce a 260. Además, a la hora de esconderse necesita 22 segundos, ya que se ‘camufla’ bajo la tapa del maletero. Más lento, sí, pero más protegido, pues la lona queda en un compartimento estanco, mientras que en su rival los mecanismos quedan al ‘aire’ y son más vulnerables al polvo o a la humedad. En ambos vehículos, la manipulación del techo de lona se puede realizar en marcha (hasta 50 km/h), así que en ciudad es posible abrir o cerrar sin tener que detenerse.


    Sin techo se puede circular a una velocidad considerable en los dos sin tener que dar gritos para que los ocupantes se escuchen, pero será mejor montar los defl ectores de aire (aunque condenamos las plazas traseras) para evitar los remolinos de viento. Por cierto, en este caso es el BMW el que obliga a pasar por caja (365 euros).

    Valor de compra

    Con una diferencia en el precio casi testimonial, la elección entre uno y otro será meramente emocional. Si se quieren prestaciones, un mayor espacio detrás, una mejor modularidad y una capota que se escamotea en un tiempo récord, la apuesta pasará por el Audi A3 Cabrio. Si, por el contrario, queremos un tacto más deportivo, mayores sensaciones al volante, una tecnología más avanzada y unos consumos más contenidos, la elección será el BMW 120i Cabrio.


    Y no te olvides de que el Serie 1 Cabrio ofrece versiones de hasta 306 caballos que seguramente cambiarían el resultado en otro enfrentamiento…

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