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Probamos el nuevo Halcón Milenario de Ingolstadt

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28 de enero, 2018

El nuevo Audi A8 ha llegado para ser el líder entre los líderes. Repleto de tecnología, así son todos los detalles del mejor Audi hasta la fecha, un coche que hace que el slogan de la marca "a la vanguardia de la técnica" alcance un nuevo significado. Veamos cómo de bueno es este coche.

Audi es una de las marcas de más prestigio y el Audi A8 es su punta de lanza desde 1994, así que en esta presentación y prueba del nuevo Audi A8 2018 nos estamos enfrentando a uno de los mejores coches del mundo.

Con la prueba del BMW 750d 2016 todavía fresca en la memoria, es una buena referencia para hacernos una idea de dónde está el nuevo buque insignia de Ingolstadt. El Audi A8 tiene que batirse con modelos como el Serie 7, el Clase S, su primo el Panamera o los Lexus LS600h, formidables, pero algo rezagados en la mentalidad de los consumidores europeos, a los que les cuesta salirse del «sota, caballo y rey» alemán.

Después de esta toma de contacto, queda claro que el A8 vuelve a dar una vuelta de tuerca más en un segmento que sirve para abrir nuevos caminos que luego explorarán otras gamas inferiores. Su calidad convence, también lo fácil que es convivir con una máquina repleta de gadgets y más mandos que el Halcón Milenario. Su imagen ya no es tan audaz como en su día lo fue la primera generación del Audi A8, pero sin duda responde a los gustos de este segmento de coches.

Gama y precios del nuevo Audi A8

Audi ha modificado las nomenclaturas de sus modelos y el A8 es el primero en estrenarla. Por ahora sólo hay dos motores y dos tipos de carrocería (normal y de plataforma extendida, diferenciada por la letra L). De aquí a finales de año llegarán los motores V8, la versión deportiva S8, el W12 y el híbrido enchufable e-Tron.

Así pues, la gama que ya está disponible en la red de concesionarios del Audi A8 es la siguiente:

  • Audi A8 50 TDi de 286 CV desde 97.460 euros
  • Audi A8 L 50 TDi de 286 CV desde 100.360 euros
  • Audi A8 55 TSi de 340 CV desde 104.560 euros
  • Audi A8 L 55 TSi de 340 CV desde 107.580 euros

Nuestra valoración: 7,7

Diseño 7

Motor 7

Comportamiento 8

Interior 8

Equipamiento 9

Consumos 7

Destacable

  • Tecnología punta
  • Confort de marcha
  • Imagen de marca

Mejorable

  • Tiradores de apertura interiores
  • Ruidos de rodadura y aerodinámicos
  • Aprender a manejarlo todo

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Tal vez, lo que menos ha avanzado

El diseño del nuevo A8 sorprende menos que en generaciones anteriores.

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Todavía recuerdo cuando se presentó la primera generación del Audi A8. Fue toda una revolución estética porque su imagen era mucho más atractiva y moderna que la de sus rivales de la Clase S y Serie 7 de mediados de los noventa. La cuarta generación del A8 no impacta de la misma manera que en su día lo hizo y sus líneas se parecen más a las de sus rivales, demasiado serias y clásicas, pero es lo que buscan los clientes de este tipo de modelos.

Tal vez la vista más llamativa sea el frontal. En él nos encontramos con una parrilla completamente nueva y que, por primera vez en el A8, es de forma hexagonal, como en los últimos modelos lanzados por la marca alemana (a4, Q7, Q2…). Con casi dos metros de ancho impone verlo acercarse. Los faros cuentan con tecnología matrix led de serie. Su iluminación es muy buena pero todavía se puede mejorar con la segunda generación de leds adaptativos e incluso con la incorporación de la función de «super largas» gracias a la tecnología de faros láser, como los que pudimos probar en el Audi R8 Spyder. Gracias a ellos, podemos iluminar obstáculos que se encuentren hasta a 700 metros de nosotros.

La imagen lateral llama la atención porque su cintura, en lugar de ser muy en cuña (con el frontal mucho más bajo que la trasera) es prácticamente horizontal. Esto hace que parezca más largo de lo que es… que ya es mucho. El modelo normal llega nada menos que a los 5,13 m de largo, mientras que la versión de batalla alargada, el A8 L, llega a los 5,3 metros.

Unas enormes llantas de aleación de 20 pulgadas rellenan los gigantescos pasos de rueda y hacen que la vista lateral sea algo más proporcionada.

En la parte trasera nos encontramos con un diseño algo soso, al menos durante el día. Por la noche se convierte en una auténtica sala de fiestas gracias al llamativo diseño de su iluminación, que es continua de lado a lado. Hay dos tipos de diseño de luz, dependiendo de si elegimos la opción de oled (led orgánicos) o los led tradicionales. Personalmente me ha gustado más el aspecto de los normales. Por ahora, los oled no aportan demasiadas ventajas reales en cuanto a iluminación, sólo son un signo más de distinción tecnológica, que también es algo importante en este tipo de vehículos de alta gama.

La calidad de los ajustes es muy buena y, aunque sus formas y pinturas son discretas, el Audi A8 impresiona cuando lo tienes al lado y más todavía cuando lo comparas con el resto de coches que hay alrededor.

En definitiva, su estilo puede gustar más o menos, pero el nuevo A8 se percibe claramente como un modelo de última generación, gran lujo y porte distinguido en todo momento.

Interior: Bienvenido al Halcón Milenario

El verdadero protagonista de un Audi A8 suele ocupar este espacio.

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Si el exterior resulta algo soso, todo lo contrario pasa en el interior, donde nos damos de bruces con un habitáculo repleto de materiales de calidad y en el que el diseño clásico va de la mano de soluciones de tecnología de última generación, como sus pantallas táctiles y hápticas. ¿Qué significa esto de hápticas? pues que no son como los dispositivos táctiles que conocemos hasta ahora.

Un problema que hay a la hora de usarlas en el coche con las pantallas táctiles que conocemos todos, es que muchas veces no sabemos si hemos accionado el comando correctamente, es difícil tocar correctamente con el dedo mientras el coche se mueve, etcétera.

Digamos que las pantallas hápticas del Audi A8 aúnan las ventajas de una pantalla táctil y una tecla tradicional. Hay que calcar con decisión con el dedo y un chasquido (como el que hacen las teclas) nos corrobora que hemos accionado correctamente el comando. Cuesta explicarlo con palabras pero la verdad es que cuando lo usas te das cuenta de que su manejo es más cómodo y preciso.

Todo está recubierto de cuero, maderas o materiales de gran calidad y la impresión a bordo de este yate es francamente buena y, por supuesto, hay multitud de opciones de personalización, tonos de piel, maderas, molduras… Lo único que mejoraría es el ruido que hace la banda horizontal que está por debajo de los aireadores. Está apoyada sobre una superficie hueca y cuando la tocamos produce un sonido que da mala sensación. Bastaría con introducir algún tipo de relleno para evitar ese sonido hueco y la sensación de calidad mejoraría muchísimo.

Tampoco los tiradores interiores para abrir las puertas me parecen bien resueltos. Su forma no es muy ergonómica y es incómodo accionarlos para salir del coche. Han querido hacer algo diferente y que combine de maravilla con el diseño del panel de la puerta, pero parece que se han olvidado de su función principal, que es abrir al puerta.

Las plazas delanteras son muy confortables gracias a un espacio bastante generoso y unos asientos con todo tipo de reglajes, calefactados, ventilados, función de masaje… vamos, sólo le hace falta spa.

Este tipo de coches donde más se disfruta en muchos casos es en las plazas traseras y en el A8 tenemos la posibilidad de dos distancias entre ejes. Incluso en la más corta, el nuevo A8 ha ganado 35 milímetros en la cota de distancia para las piernas de los pasajeros traseros, puesto que la nueva plataforma sienta a los pasajeros delanteros un poco más adelante que antes.

Si no nos llega con este espacio, siempre tenemos la alternativa de la versión de batalla alargada. No es que nos falte espacio para las piernas en el normal, pero si lo equipamos con las pantallas multimedia y todo lo que es posible montar en el A8, sí que es cierto que el A8 L puede resultar más confortable alejándonos de los respaldos delanteros.

Desde los asientos traseros podremos controlar distintas funciones de confort del coche: subir y bajar las cortinillas eléctricas, abrir el techo solar, controlar la climatización, el equipo de sonido… todo a través de una pantalla táctil ubicada en el reposabrazos central.

El confort de marcha es envidiable en cualquiera de las plazas y deja claro el enfoque señorial de esta berlina. Frente al BMW Serie 7, el A8 tiene la ventaja de su juventud, con un habitáculo de aspecto más moderno y en el que la pantalla multimedia integrada en la consola central resulta más elegante y mejor resuelta. También frente al Mercedes Clase S gana el A8 en cuanto a la sensación de estar a bordo de un vehículo de última generación y tecnología, aunque el Mercedes se percibe algo más lujoso y señorial.

El maletero tiene una capacidad razonable. Su volumen no es acorde con el tamaño del A8, pero es que en este tipo de coches, sus más de cinco metros se destinan a enormes motores y generosos habitáculos. Sus adinerados propietarios no viajan con mucho equipaje normalmente.

Motor: Con microhibridación

Por ahora sólo están disponibles un V6 de gasolina y otro diésel.

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El Audi A8 se presenta con dos motorizaciones de 6 cilindros: una diésel de 286 CV denominada 50 TDi y otra de gasolina de 340 CV con el nombre de 55 TSi. Siempre van asociados al cambio automático tiptronic de 8 marchas y a la tracción integral Quattro de Audi.

Para más adelante está prevista la llegada de más motorizaciones, entre ellas el potentísito W12 (que es todo un símbolo), el deportivo S8, las versiones V8 y el híbrido enchufable del Audi A8 e-Tron, que, a diferencia del Q7, será gasolina/eléctrico en lugar de diésel/eléctrico.

La mayor novedad técnica incorporada en ambas opciones mecánicas es su tecnología de microhibridación, que permite un ahorro de combustible de 0,7 l/100 km y que sean considerados híbridos, de modo que se benefician de las ventajas del etiquetado Eco de la DGT.

¿En qué consiste esto de la microhibridación del Audi A8? bueno, pues en que, además de una batería convencional de 12 voltios para alimentar la red de consumidores del coche (alumbrado, elevalunas, audio…), hay otra batería de 48 voltios que sirve para:

  • Almacenar más energía en las fases de frenado y retención
  • Alimentar el nuevo sistema de arranque y carga gestionado por un alternador reversible (funciona como motor eléctrico o como generador
  • Alimentar el nuevo turbo eléctrico que estará disponible en algunas motorizaciones

Gracias al alternador reversible, el Audi A8 puede presumir de tener una función start & stop cuando rodamos con la rueda libre. Lo normal es que, cuando llaneamos y soltamos el acelerador, los coches rueden con inercia como si fuésemos en punto muerto, pero con el motor funcionando al ralentí. Este sistema del A8 permite apagar el motor en estas situaciones y ponerlo de nuevo en marcha de manera muy suave al poder igualar la velocidad de rotación del motor a la de al transmisión. Esta posibilidad de apagar el motor en las fases de llaneo y retención permite ahorrar mucho combustible y reducir las emisiones.

Otros sistemas que son alimentados por esta segunda red eléctrica a 48 voltios es la suspensión adaptativa inteligente. Esta suspensión monta unos gatos eléctricos en los brazos inferiores de cada rueda y permiten elevar o bajar la carrocería hasta 8 centímetros. De este modo, el A8 puede girar completamente plano en las curvas, eliminar el cabeceo en las fases de aceleración y frenado y lo más espectacular: anticiparse a los baches que detecta la cámara frontal y elevar la carrocería en caso de impacto lateral, para alejar la cadera de los pasajeros de la zona principal del impacto y disipar mejor la energía del choque por la estructura del chasis.

Comportamiento: Convirtiendo el asfalto en una alfombra

El Audi A8 busca sobre todo el confort y la seguridad en los viajes.

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Lo más sorprendente del Audi A8 de nueva generación no es su confort de marcha, ni las prestaciones de sus motores, ni la seguridad que se siente a bordo. Con esto ya cuenta uno. Lo más llamativo es que en ningún momento tienes la sensación de ir en un coche de 2 toneladas de peso, más de cinco metros de largo y dos de ancho.

Gracias a su eje trasero direccional, las maniobras del A8 se hacen mucho más ágiles de lo que podamos pensar, con un radio de giro más propio de un coche casi un metro más corto. Esto no quiere decir que haya milagros, y para aparcarlo sigue haciendo falta una plaza de al menos 5,3 m de largo para que quepa.

En ciudad el confort es absoluto, con un interior muy aislado del mundanal ruido gracias a sus cristales laterales laminados, el grosor de las juntas de las puertas y la cantidad de material absorbente que recubre todo el techo, costados y suelo del A8.

El cambio automático, la formidable dirección y el confort de las suspensiones neumáticas hacen que uno se mueva en medio del tráfico como en una especie de alfombra y sorprende lo fácil que es moverse en medio del tráfico denso.

En autovía es donde puede desplegar sus alas este albatros de enorme envergadura. La sensación de seguridad que transmite es muy elevada y la única pega que se le puede poner es que se oye bastante el ruido aerodinámico. A ver, lógicamente suena menos que en la inmensa mayoría de los coches, pero todo está tan aislado (no se oye el motor en absoluto), que llama la atención escuchar el aire contra los limpiaparabrisas y los retrovisores, así como el de la rodadura de sus enormes neumáticos de 265 mm de ancho calzados en llantas de 20 pulgadas.

En esta toma de contacto hubo parte del recorrido por carreteras secundarias entre Sevilla y Córdoba. Aunque no es su entorno predilecto (zonas estrechas con curvas muy cerradas y enlazadas), el A8 también obtiene buena nota. Pese a no contar con la suspensión inteligente ni con el sistema que detecta los baches con una cámara frontal y se anticipa a ellos, el confort del A8 se mantiene imperturbable y su agilidad en zonas viradas es mayor de lo que su tamaño y peso puedan sugerirnos.

Si tuviese que describir con dos palabras el comportamiento del nuevo Audi A8 lo definiría como confortable y seguro, pero lo que más me ha gustado es la facilidad con la que se conduce y la confianza que transmite.

El sistema de conducción predictiva es muy práctico y nos ayuda a conducir de manera eficiente. Al planificar una ruta en su navegador, el pedal del acelerador nos sugerirá levantar el pie antes de llegar a una zona con una limitación de velocidad (se pone duro y nos vibra para que levantemos el pie y aminorar la marcha), al principio nos sorprende, pero una vez acostumbrados resulta muy intuitivo y eficaz.

Equipamiento: Un nuevo límite

El equipamiento del Audi A8 es muy extenso.

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Para describir todo lo que puede montar el nuevo Audi A8 harían falta varios capítulos. Echa un vistazo a la lista que tienes aquí (ya ves que es kilométrica, y al final de ella hay más pestañas de esta prueba que no debes perderte…) para comprobar todo lo que puede llevar. Si sólo nombrarlos ya requiere de varias páginas, imagínate el explicar cómo funcionan. Aquí es donde más se han tenido que devanar la sesera los ingenieros de Audi, en simplificar el uso de toda este arsenal tecnológico.

Aunque la nueva generación del Audi A8 es la más equipada y complicada tecnológicamente, también es la más fácil de manejar. Los menús son muy sencillos, hay «teclas»de acceso directo a funciones básicas sin necesidad de bucear entre capas de menús y todo resulta muy intuitivo.

Por desgracia, durante esta toma de contacto no he tenido oportunidad de probar las máximas novedades que se presentan como primicia en el A8, una porque por ahora su instalación carece de sentido al ser ilegal su uso y otra porque no la equipaba ninguna de las dos unidades que pude probar.

Audi presume de que el A8 cuenta con tecnología de conducción autónoma de nivel 3. Esto significa que este coche es capaz de conducir sin supervisión del conductor en situaciones muy concretas, pero por ahora no se equipa esta tecnología porque su uso no está regulado.

En concreto, la tecnología disponible permitiría conducir de manera completamente autónoma en atascos. Para ello, la vía en la que estemos debe tener una mediana central que nos separe del tráfico contrario, al menos tres vehículos más a nuestro alrededor y las líneas de la carretera bien pintadas. En estas situaciones el Audi A8 conduciría de forma autónoma en plena retención hasta una velocidad de 60 km/h. Al alcanzar esa velocidad por mejorar las condiciones del tráfico, el coche nos pedirá que retomemos el control del vehículo.

La otra opción que no pude probar es la citada suspensión inteligente.

El Audi A8 podrá equiparse en los próximos meses con sistemas de aparcamiento autónomo gracias a la incorporación de sensores láser que rastrean el entorno del coche. Los modelos que se equipen con este sensor podrán contar en el futuro, mediante una actualización de software cuando la legislación lo permita, con la conducción autónoma de nivel 3.

Este asistente de aparcamiento permite que aparquemos el coche o lo saquemos del estacionamiento (tanto en un garaje como en línea o batería) simplemente pulsando un botón en un teléfono móvil y desde fuera del coche. A diferencia del que puedes ver en el vídeo de la prueba del BMW 750d (que se maneja con la llave), el A8 no necesita estar ya encarado a la plaza de aparcamiento. El coche hará toda la maniobra midiendo con sus sensores todo su entorno.

Por supuesto, el Audi A8 cuenta con infinidad de funciones que podremos controlar a través de una aplicación en el teléfono móvil, entre ellas, la posibilidad de abrirlo, cerrarlo y ponerlo en marcha sin necesidad de llave. Gracias a la tecnología NFC de nuestro smartphone, nuestro móvil se puede convertir en la llave del coche.

Hablar aquí de un equipo de audio superlativo, climatizadores multizona, sistemas de asistencia a la conducción, navegador… es un poco absurdo. Este coche juega en otra liga.

Consumo: Con etiqueta Eco

La gama A8 por ahora es muy sencilla pero se completará con más mecánicas en los próximos meses.

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Gracias a la microhibridación, el Audi A8 se ha ganado el derecho a poder contar con la etiqueta Eco, tanto para el V6 diésel como para el de gasolina. En esta toma de contacto no he podido medir los consumos reales, pero la marca es muy optimista con sus valores oficiales.

En ciudad, el A8 50 TDi homologa un consumo de 6 l/100 km frente a los 10 l/100 km del 55 TSi.

En carretera, el valor homologado para el diésel es de sólo 5 l/100 km frente a los 6 l/100 km del modelo de gasolina.

Con estos valores de consumo y un depósito de nada menos que 82 litros, la autonomía del Audi A8 roza los 1.000 km en el modelo de gasolina y los supera en el diésel.

Rivales: Rivales del Audi A8 2018

Vehículo

Audi A8 50 TDI quattro tiptronic

Audi A8 55 TFSI quattro tiptronic

Bmw 730dA (0.0)

Mercedes-benz S 350d 9G-Tronic

Precio Desde
97.461 €
Desde
106.538 €
Desde
93.768 €
Desde
99.800 €
Combustible Diesel Gasolina Diesel Diesel
Cambio 8 marchas 8 marchas 8 marchas 9 marchas
Potencia (CV) 286 340 265 286
Aceleración 0-100 km/h (s) 5,9 5,6 6,1 6,0
Consumo Medio (l/100 km) 5,6 7,9 4,5 6,0
Emisiones CO2 (g/km) 145 180 119 158

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Comentarios

* He leído la Política de privacidad

  • Carlos Castro

    Una tecnología de punta. No se le puede pedir más. han sido muy amables conmigo. gracias

  • Fabio

    Hola! en vuestro articulos cuando empezais a poner videos?

    Un Saludo

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