Alfa Romeo Giulietta TCT, presentado en Balocco11

Alfa Romeo Giulietta TCT, presentado en Balocco

27 Enero, 2012, modificada el 9 Agosto, 2017 por

El circuito de pruebas de Balocco ha sido el escenario elegido por el grupo Fiat para presentar el nuevo cambio de doble embrague automático secuencial que se estrena en el Alfa Romeo Giulietta TCT. Estará disponible tanto para las motorizaciones diésel como de gasolina.

No valorado

Destacable

  • Suavidad de funcionamiento.
  • Reducción de consumos.
  • Obediencia en modo manual.

Mejorable

  • Reducciones muy conservadoras.
  • Tacto de las levas del volante.
  • Tacto de la palanca selectora.

Hemos podido rodar en el circuito de pruebas de Balocco con el nuevo cambio automático de doble embrague montado en el Alfa Romeo Giulietta TCT, tanto en las versiones de gasolina como diésel. Esta caja de cambios robotizada de concepción 100% Fiat se fabricará en la planta que el grupo posee en Verona.

Alfa Romeo Giulietta TCT-1011
La caja de cambios TCT es muy compacta.

Transmisión de doble embrague, ése es el significado de las siglas inglesas TCT (Twin Clutch Transmission), algo que ya no sorprende a nadie. Sin embargo los ingenieros italianos han dado “su punto” a este tipo de cambio aportando algunas diferencias. Para empezar, los discos de embrague no están sumergidos en aceite. Además de una disminución en el peso, esta ausencia de líquido para refrigerar disminuye las pérdidas generadas por tener que arrastrar dicho aceite.

Otro ejemplo de lo elaborado del estudio de ingeniería que ha supuesto esta transmisión es que el mecanismo que acciona los embragues se ha montado en el extremo exterior de la caja de cambios, en lugar de hacerlo junto a los discos. Así, la carcasa que envuelve los discos y el volante motor son de menores dimensiones, lo cual reduce no sólo el tamaño, sino (nuevamente) el peso.  En total, esta nueva transmisión, en orden de marcha -con aceite y todos los mecanismos de accionamiento, unidad de control, etc- marca en la báscula 81 kg, 10 menos que cualquiera de sus competidoras, todo un logro. Su compacto tamaño también favorece la seguridad, al dejar más espacio para la correcta ubicación y comportamiento de las zonas de deformación programada frontales.

Las premisas sobre las que se ha desarrollado esta caja de cambios, según Alfa Romeo, son:

  1. Alta eficiencia.
  2. Bajo peso.
  3. Seguridad.
  4. Diversión en la conducción.

Alta eficiencia del cambio TCT

Esta premisa se ha cumplido hasta el punto de que el sobrecoste de este tipo de transmisión frente a una convencional (que es de 1600 euros) se reduce a 300 en el caso de las versiones diésel: las emisiones de CO2 se han visto reducidas por debajo de los 120g, de forma que parte del sobreprecio queda amortizado por la ausencia del impuesto de matriculación. Esto se ha conseguido, además de por una optimización del tren cinemático al reducir fricciones y consumos de energía inútiles -como por ejemplo, para accionar la bomba de refrigeración del aceite de los embragues-, gracias a una gestión única para el motor y el cambio. Así, la planta motriz forma un solo conjunto: el propulsor y la transmisión saben en todo momento cuál es la estrategia idónea de trabajo para cada circunstancia.

45 bares de presión

Alfa romeo Giulietta TCT 0311
En esta imagen de la sección del cambio TCT se aprecia el acumulador de presión del grupo hidráulico.

El accionamiento de las distintas marchas lo realiza un conjunto de electroválvulas; reciben presión de una bomba y un acumulador que sólo precisan activarse en el momento del cambio. El sistema trabaja a una presión nominal entre 10 y 18 bares, pero gracias al acumulador de presión puede llegar hasta los 45 bares para maniobras que precisen de una rapidez de reacción extrema (reducciones con el quick down, adelantamientos, etc).

Otra gran ventaja de los discos de embrague en seco es su coste de mantenimiento. El aceite de lubricación de los piñones es de por vida, no necesita un mantenimiento específico.  Los ingenieros de Alfa Romeo estiman que la vida de los embragues debería superar los 250.000 km.

Así funciona el cambio TCT del Alfa Romeo Giulietta

El Alfa Romeo Giulietta TCT, en el circuito

Tras las oportunas notas técnicas, tuvimos ocasión de rodar tanto con la versión diésel como la de gasolina.

En el Alfa Romeo Giulietta TCT 1.4 turbo el cambio va francamente bien. Es de los más obedientes en modo manual, permaneciendo en el corte de inyección si no le ordenamos subir de marcha. El paso de una marha a otra es bastante rápido en modo Dynamic; en el Normal es mas suave, pero sin resultar excesivamente lento. El único punto negativo es su excesivo margen de seguridad en las reducciones. Si la unidad de control calcula que en una reducción nos vamos a quedar cerca del corte, no nos dejará bajar de marcha, y ese margen es de casi quinientas vueltas… Menos mal que los frenos y el chasis del Giulietta se lo tragan todo.

[auto_quote quote=”Interacción total de sistemas, control absoluto” quote_title=”Todos trabajan juntos” quote_description=”La unidad del mando motor y de la transmisión forman un único conjunto que trabaja en estrecha colaboración con el resto de sistemas, como ESP, ABS, ASR, etc.”]

En un uso más cercano al real, la caja de cambios es comodísima. Las  marchas se sucenden sin enterarnos… Y la verdad es que al final será la opción que acabaremos utilizando en el 90% de las ocasiones. Es reseñable que, en el caso de tener que realizar una frenada extrema, el software baja marchas como un poseso, da gusto.

Es curioso lo que hace el tener un solo cerebro para motor y transmisión. Al subirnos en el Alfa Romeo Giulietta 2.0 Diésel (por cierto, es destacable la baja sonoridad que se percibe en el interior), el cambio parece otro. Diseñado para soportar cifras de par de hasta 350 Nm, en la mecánica de gasóleo se aprovecha de su mayor par. Los cambios los realiza a regímenes mucho más bajos, conocedor de ir acoplado a una mecánica con mucha más fuerza.

Con este propulsor se acusa mucho más el conservadurismo en las reducciones, será más frecuente escuchar el pitido de “no” que el engranar la marcha inferior en alguna apurada. De nuevo los frenos y el excelente bastidor compensarán en parte esa falta de ayuda por parte del motor en conducción muy al ataque.

Alfa Romeo Giulietta selector11
Detall.e del selector DNA y palanca del Giulietta TCT

Rodando con el modo automático, otra vez los cambios pasan casi desapercibidos y las decisiones son bastante acertadas. No es fácil coger la transmisión “a contrapelo” (recordemos que los cambios de doble embrague llevan una marcha seleccionada y otra preseleccionada; es decir, si vamos en tercera, tiene ya la cuarta en la recámara, por poner un ejemplo) y cuando lo hacemos es bastante rápida a la hora de rectificar su decisión, desengranar la relación preseleccionada y acoplar la adecuada.

Mi opinión sobre el Alfa Romeo Giulietta TCT

La verdad es que esta caja de cambios me ha gustado bastante. Por 300 euros de diferencia, no creo que nadie se pueda plantear la opción del manual. La única nota negativa viene por parte de las levas del volante y de la palanca selectora. Las primeras resultan pequeñas y con un tacto un poco “plasticoso”.  Respecto a la palanca, personalmente preferiría que se marcasen más los pasos de un punto a otro del selector y que se redujera el recorrido lateral y longitudinal en el modo secuencial.

En definitiva, una opción más que interesante que recomiendo probar, sinceramente. Si vencemos ese reparo inicial a conducir un coche con cambio automático, lo más probable es que nunca más queramos llevar un coche manual. Siempre me ha resultado paradójico que a los automovilistas les moleste accionar el interruptor de las luces y les encante eso de que se enciendan solas y, sin embargo, no pongan reparos a tener que pisar un pedal y mover una palanca, gesto claramente más farragoso que girar una ruleta.

Te puede interesar...

Rubén Fidalgo

0 Comentarios

Suscríbete a nuestro boletín

Al suscribirse aceptas las condiciones del Aviso legal y la Política de privacidad de Autocasion.com

Ir arriba