Alfa Romeo 159 2.2 JTS

20 noviembre, 2006, modificada el 24 enero, 2011 por

Una excelente berlina con lo mejor de su antecesor mas unos execlentes acabados y habitabilidad. El motor JTS de 185 cv es de los que se disfrutan.

14

14

Alfa Romeo ha realizado una excelente berlina. Mantiene lo mejor de su antecesor y le añade una habitabilidad y acabados que posicionan al 159 muy bien frente a cualquier rival de la categoría premium. El motor 2.2 JTS de 185 cv. es de los que se disfrutan kilómetro a kilómetro, aunque su consumo es un poco elevado.


El Alfa 159 acierta en su planteamiento más que ningún otro modelo de la marca. Es un coche recomendable como opción para quien busque una berlina premium. Es tan divertido e incluso más agradable que un BMW Serie 3, por suavidad y calidad de marcha está al nivel de un Audi A4 y por diseño interior no hay más que ver las fotos, aunque nada como tomar asiento para disfrutar de su ambiente acogedor y estimulante.

  • Comportamiento



  • Prestaciones



  • Interior y maletero



Comportamiento

El bastidor hace gala de un comportamiento estupendo. La carrocería prácticamente no balancea en curvas, las suspensiones -trapecio superior en el eje delantero y multibrazo transversal en el trasero- sujetan firmemente. y a pesar de una alta precisión y calidad en conducción deportiva ambos ejes absorben los baches de forma sorprendente, permitiendo un alto confort de marcha, superior a sus rivales germanos especialmente a los BMW Serie 3, muy sensibles al mal asfalto.


Los frenos son también otro punto fuerte por tacto y potencia, destacando el trabajo del conjunto formado por los discos de 305 mm. en el tren delantero y 278 mm. en el eje trasero, estos no ventilados. Sin resultar duros ni molestos de accionamiento ofrecen una excelente estabilidad a pesar de los cambios de temperatura en descensos prolongados y en cualquier caso la deceleración me pareció sobrada (como debe ser) para el peso y prestaciuones del coche.


La dirección dispone de endurecimiento progresivo en función de la velocidad, y aunque no dispone de un sistema de desmultiplicación variable como por ejemplo el que ofrece BMW opcionalmente, tampoco se echa en falta. Si si antecesor penalizaba notablemente en diámetro de giro, el 159 sigue necesitando un poco más de espacio que la mayoría de coches de sus características (11.1 metros entre bordillos, lo mismo que necesita el Audi A4 entre paredes), lo que obliga a hacer más maniobras, aunque algo ha mejorado respecto al 156.

prestaciones

El motor tiene una respuesta suave y progresiva pero al mismo tiempo poderosa. El exquisito tacto de los motores Alfa Romeo está presente en todas las versiones de la moderna familia JTS, dotada de inyección directa de gasolina y construcción casi por completo realizada en ligero aluminio. La potencia de 185 caballos se logra a 6.500 rpm, lo que da una idea de la alegría del motor pese a contar con una carrera claramente larga (94,6 milímetros frente a 86 mm. de diámetro) pero además logra mantener una cifra de par muy equilibrada y que propicia una respuesta brillante desde medio régimen, más allá del dato de sus 230 Nm a 4.000 rpm. Además el sonido es fantástico al pisar el acelerador a fondo; quizá resulta un poco ruidoso para quien no le guste escuchar la mecánica… mientras se acaricie el acelerador no molestará a nadie y si se aprieta el sonido resulta estimulante y ronco, en absoluto estridente.


El lado negativo es el consumo, que según nuestros datos resultó de 10,7 litros en ciclo combinado, superior a casi todos sus posibles competidores tanto en la práctica como si comparamos los datos oficiales de las marcas, y todo a pesar de una caja de cambios de seis velocidades con las dos últimas marchas muy largas, superdirectas (las ruedas en 5ª y 6ª desarrollan más giros que el cigüeñal). En cualquier caso no es una mala elección para contener en lo posible la sed en carretera y al mismo tiempo permitir una buena aceleración en las cuatro primeras marchas, aunque indudablemente las recuperaciones se ven comprometidas y merece la pena muchas veces bajar marchas en situaciones que en otros coches pueden solventarse únicamente pisando a fondo.

Interior y maletero

El interior ha ganado espacio en todos los sentidos. Las plazas delanteras cuentas con un ambiente muy deportivo, con el conductor muy integrado frente al salpicadero con sus dos distintivas esferas y a la derecha una prominente consola de excelente aspecto. Los asientos son muy cómodos y de buen aspecto, pero la sujeción lateral es regular porque el notable mullido central hace que la espalda no se encaje perfectamente, dejando el cuerpo un poco en vilo. Las plazas traseras “no parecen de Alfa Romeo” por el espacio disponible, tanto en anchura como en espacio para las rodillas y altura. Los asientos laterales están muy marcados y son extraordinariamente cómodos, mientras que el central, a pesar de estar rodeado de las grandes orejas de los laterales y quedar sobresaliendo, es completamente apto para personas no muy grandes ni mayores a poder ser.


Los materiales son excelentes por aspecto y tacto, las terminaciones también son por lo general muy buenas y los detalles exquisitos, pero algunas molduras metálicas interiores -de muy buena apariencia- no encajan perfectamente. Posee tarjeta y botón de arranque en lugar de la trasnochada llave de contacto, pero desgraciadamente sólo explota a medias las ventajas de este sistema porque para poner en marcha el motor hay que mantener pulsado el botón de arranque, algo un poco absurdo, especialmente cuando has probado otros modelos de la competencia menos premium y que sin embargo sí lo permiten.


La instrumentación es muy completa e incluye temperatura de aceite. La disposición de los relojes está dividida entre las dos esferas claramente marcadas frente al conductor y tres pequeños instrumentos en la consola central que se ven muy bien, aunque quizá situar ahí el nivel de gasolina no sea lo más ortodoxo, especialmente hasta que se coje la costumbre de consultarlo desviando la vista del cuadro principal; yo estuve a punto de quedarme sin gasolina porque al mirar el cuadro de instrumentos y no ver el nivel no echaba en falta su información… Destaca muy positivamente el ordenador de viaje, cuya pantalla ofrece dos informaciones al mismo tiempo además de la temperatura exterior y el cuentakilómetros, lo que resulta realmente útil y evita tener que estar pendiente de manejar el botón que cambia la lectura al tener por ejemplo al mismo tiempo la información de consumo medio y autonomía, las dos que personalmente más empleo.


En el lado negativo penaliza por los pocos huecos para objetos; y los que hay, son pequeños, incluida la guantera. Lo mismo sucede con el maletero, de los más pequeños de la categoría con 405 litros. Además los asientos traseros no se pueden abatir de serie, solamente como opción, cuestiones todas que penalizan en la faceta más familiar.

0 Comentarios

Suscríbete a nuestro boletín

Al suscribirse aceptas las condiciones del Aviso legal y la Política de privacidad de Autocasion.com

Ir arriba