Aire fresco para el Mini Clubman

Aire fresco para el Mini Clubman

25 septiembre, 2015

El Mini Clubman recibe una nueva generación en la que los mayores cambios los vemos en el interior. Por ejemplo, el velocímetro abandona la consola central y ahora se sitúa sobre la columna de dirección.

El Mini Clubman fue presentado en el Salón de Frankfurt 2015 y llega al mercado de los compactos premium con una filosofía ‘shooting-brake’ que ya mostraba el anterior modelo. En su frontal, tan característico de la marca, se han añadido dos entradas de aire como nuevos elementos aerodinámicos. En la zaga, el protagonismo corre a cuenta de sus portones traseros con forma de “Split doors” y de sus nuevos pilotos.

La marca filial de BMW ha añadido dos nuevas posibilidades a la paleta de colores exteriores, llamadas Melting Silver y Pure Burgundy. Para hacer contraste, el techo y las carcasas de los retrovisores pueden pintarse de tres tonos diferentes: blanco, negro o plata.

Se trata del vehículo más maduro de toda la gama y eso se traduce en habitabilidad. Estamos ante el modelo más amplio de Mini, con unas dimensiones de 4,25 m de largo y 1,8 metros de ancho. Esto permite que los cinco asientos ubicados en el interior sean los suficientemente cómodos. Por otro lado, el maletero cumple con las expectativas gracias a sus 360 litros, que son ampliables hasta los 1.250 con los asientos traseros abatidos.

En el interior, Mini ha pensado en un nuevo concepto. El velocímetro ahora se sitúa sobre la columna de dirección, cuando antes presidía el panel central del vehículo. Donde antes se situaba el anterior elemento, ahora encontramos una pantalla con forma de círculo donde manejamos el infoentretenimiento a través del sistema Mini Controller. Bajo él, se halla el freno de estacionamiento eléctrico y varios portaobjetos.

En el apartado técnico, el Mini Clubman lleva de serie una caja de cambios manual de seis velocidades, aunque de manera opcional puede equipar un selectorautomático Steptronic de seis marchas o, por primera vez en la marca británica, de ocho relaciones para las versiones de cuatro cilindros.

Destaca por su gran ancho de vía para optimizar el peso del vehículo y a la vez, ofrecer una mayor rigidez. Su manejo, gracias a la dirección asistida electromecánica, tiene función Servotronic de serie. También tiene otras tecnologías de entrada, como el sistema de control dinámico de estabilidad (DSC), sistema de control dinámico de tracción (DTC) y bloque electrónico del diferencia (EDLC). La versión S Clubman cuenta con Performance Control.

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