Abarth llega a España

4 Febrero, 2009, modificada el 24 Enero, 2011 por

La mítica denominación de las versiones deportivas de Fiat resurge de sus cenizas, aprovechando toda su experiencia del pasado en la competición, para asentarse en el mercado como la quinta marca del grupo automovilístico italiano. Sus bases conceptuales atienden a una filosofía emocional, en la que destacan dos modelos utilitarios de la marca Fiat, el Grande Punto y el 500, potenciados para ofrecer elevadas dosis de adrenalina.

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La mítica denominación de las versiones deportivas de Fiat resurge de sus cenizas, aprovechando toda su experiencia del pasado en la competición, para asentarse en el mercado como la quinta marca del grupo automovilístico italiano. Sus bases conceptuales atienden a una filosofía emocional, en la que destacan dos modelos utilitarios de la marca Fiat, el Grande Punto y el 500, potenciados para ofrecer elevadas dosis de adrenalina.

La mítica denominación de las versiones deportivas de Fiat resurge de sus cenizas, aprovechando toda su experiencia del pasado en la competición, para asentarse en el mercado como la quinta marca del grupo automovilístico italiano. Sus bases conceptuales atienden a una filosofía emocional, la que en su día Carlo Abarth imprimió a todos sus modelos.


De origen austriaco, la firma se traslada a Merano (Italia) en 1945 y en 1971 Fiat la compra como sección deportiva, limitando su propia personalidad. Desde 2007 resurge con una estructura independiente para conseguir la autonomía que nunca tuvo dentro de su grupo.


Sus señas de identidad son claras y definitivas: enfocada a un nicho de público muy concreto -de aspiraciones muy deportivas, e incluso cercanas al tuning-, se plantea como una marca minoritaria, accesible y con historia -que pretende retomar en la competición con las copas monomarca y el IRC-, lo que potencia su imagen mítica junto con las transformaciones estéticas y mecánicas. La pregunta es: ¿y su gama?


Pues, a pesar de esa imagen de autosuficiencia que persigue, Abarth “adopta” los modelos utilitarios de Fiat y les da una vuelta de tuerca más. Los elegidos son el Grande Punto y el coqueto 500, aunque se espera un modelo roadster en 2010, sobre la plataforma del último éxito trasalpino. Eso sí, si piensas ir a un concesionario Fiat y hacer tu pedido del más racing de estos modelos lo vas a tener complicado, porque como bien sabes la autonomía empieza por un territorio propio, que de momento sólo ha conquistado Asturias y Valencia con concesionarios que funcionan ya a pleno rendimiento. En breve tendrá representación en Barcelona, Madrid y Sevilla -en las dos primeras puede que haya dos concesiones por provincia-, sin olvidar Canarias y Vigo, también, con gran tradición de rallys. Dichos concesionarios oficiales nacen customizados tal y como los coches que venden, que además se pueden personalizar hasta el mínimo detalle, al igual que los Mini de BMW.


Aunque las pretensiones de la firma del escorpión son de lo más racing, no dejan de lado la seguridad ni la ecología. De ahí que el Abarth Grande Punto, movido por un motor de 1.4 litros de cilindrada turboalimentado de 155 CV y cambio manual de 6 velocidades, consiga un consumo mixto a los 100 km de 6,9 litros y emita 162 gr/km de dióxido de carbono -cumpliendo con la norma Euro 4-.


En cuanto a prestaciones se ha modificado el chasis del Fiat del que deriva para un comportamiento más deportivo. Los 206 Nm de par motor a 5.000 rpm -convertibles en 230 Nm a 3.000 rpm con el botón sport– lanzan al Abarth más grande hasta los 100 km/h en 8,2 segundos y alcanza los 208 km/h.


Pero si los 155 CV nos saben a poco, antes de los 20.000 km podremos montar el kit esseesse que incrementa la potencia en 25 CV y el par hasta los 270 Nm a 3.000 rpm -mediante un turbocompresor tipo Garrett, un conjunto de embrague reforzado, inyectores específicos, filtro aire BMC y doble salida de escape-, lo que da un registro en el 0 a 100 de 7,5 segundos y una velocidad máxima de 215 km/h, sin que las cifras de consumo y emisiones varíen. Dicha preparación aporta, además, llantas mayores -las de 17 pulgadas, montadas sobre neumáticos de 215/45 R17, de serie se sustituyen por unas de 18 con ruedas de igual sección y 5 mm menos de perfil-, inscripciones “esseesse” en el portón y el capó y pegatinas de banderas a cuadros al más puro estilo de competición. La suspensión se rebaja 20 mm y se monta un equipo de frenos perforados con pastillas de alto rendimiento –Brembo– más efectivo. Como alternativa podemos tener sólo la preparación de chasis, sin la modificación del motor, con el kit assetto.


El precio de este Grande Punto tan especial arranca en los 17.900 € e incluye todos los sistemas de seguridad activa y pasiva, presumibles -por cierto el ESP no es desconectable-.


Vamos con el 500 más radical. De estética espectacular, cada trazo responde a una función. Su chasis ha sido revisado para soportar la mecánica que le anima, mantiene el bloque de su hermano Grande Punto, con una potencia de 135 CV y un cambio de 5 velocidades que le permiten pasar de 0 a 100 en 7,9 segundos -gracias a los 206 Nm de par máximo a 3.000 rpm que se consigue en modo sport, 180 Nm a 2.500 rpm normal- y alcanzar los 205 km/h. Todo ello con un consumo en ciclo combinado de 6,5 litros a los 100 km -cumple con la futura norma Euro 5, 155 gr/km-.


En el interior del Abarth 500 encontramos un reloj indicador de la presión del turbo, un testigo para el sistema GSI -sistema que nos ayuda a economizar al máximo en modo normal, o a sacar el máximo rendimiento si tenemos pulsado el botón sport- y la función de telemetría con el navegador Blue&Me. Por lo demás, al igual que en su hermano de gama, se aprecian detalles racing como el volante deportivo y el pomo del cambio en cuero, los backtes y acabados en aluminio.


El equipamiento de seguridad activa y pasiva es de lo más completo -con 7 airbags de serie, además de distribución electrónica de la frenada (EBD), ESP, sistema antideslizamiento (ASR) y HBA para las frenadas de emergencia- y presenta como elemeto innovador y exclusivo en su segmento el TTC, un dispositivo electrónico asociado al ESP que mejora la transferencia del par motor a las ruedas para evitar pérdidas de tracción y garantizar un comportamiento óptimo y más divertido del 500 en curva. 


Para los más intrépidos existe el kit esseesse, que no se puede montar después de los 20.000 km -como en el Grande Punto-, con el que consigue 160 CV de potencia y 206 Nm de par a 3.000 rpm230 Nm en modo sport– que le llevan hasta los 100 km/h en 7,4 segundos, ofreciendo una velocidad punta de 211 km/h. Las llantas de 16 pulgadas montadas en neumáticos de 195/45 R16 cambian por unas de 17 en ruedas de 205/40 R17, en color blanco o titanio. Las modificaciones se completan con un filtro de aire BMC, las siglas “esseesse” en capó y porton, cuatro medidores de presión de lo neumáticos y una carcasa específica para la llave.
Sólo para circuito, el Abarth 500 Assetto Corse, 120 kg más ligero, ofrece 200 CV y 300 Nm de par a 3.000 rpm que se transmiten al asfalto mediante una caja de cambios de 6 relaciones.


El precio del 500 reinterpretado por la marca deportiva italiana empieza en los 18.500 €, sin con contar -como ocurre con el Grande Punto- con los extras y el kit que puede montar.


Por otra parte, los kits de preparación vienen en cajas de madera, como las de los que se montaban en los tiempos gloriosos de la marca. Y se entregan con las piezas de serie desmontadas para que el cliente las pueda conservar después de montar cualquier kit.


MIRA EL VÍDEO DE ABARTH 

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