Abarth Grande Punto esseesse

19 Abril, 2010, modificada el 22 Abril, 2015 por

Probamos la apuesta, de calle, más potente de la marca italiana. Una opción apetecible por sus 180 CV de potencia, a un precio razonable de 22.400 euros.

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En hoyMotor nos ponemos al volante del Abarth Grande Punto con el kit esseesseSuper Sport-, que parte del mismo motor 1.4 T-jet montado en el normal y en su hermano pequeño, el Abarth 500-que probamos hace un año-. También hemos conducido este propulsor -con los últimos ajustes Multi-Air- en el Alfa Romeo MiTo.

Pero los modelos que se enfrentan a nuestro protagonista son el nuevo Citroën DS3 RacingCitroën DS3 Racing, el Mini -en su actualizada versión Cooper S de 184 CV y John Cooper Works, por filosofía racing-, el Opel Corsa OPC, el reciente SEAT Ibiza CUPRA, el Skoda Fabia RS o el Volkswagen Polo GTI.

Estéticamente, cambia bastante respecto a la versión base de 155 CV y la diferencia crece exponencialmente con su primo Fiat Grande Punto -que ahora añade el apellido Evo– del que deriva. Las llantas blancas de 18 pulgadas, los pasos de rueda ensanchados, la doble salida de escape cromada en el lado izquierdo de la zaga, la inscripción esseesse y la escasa distancia que lo separa del suelo delatan que conducimos un modelo especial, y muy llamativo para los chavales que están a punto de sacarse el carnet de conducir, o lo tienen desde hace poco, y buscan su primer coche.

Interior

El habitáculo de este Abarth se benficia de las generosas cotas -poco más de 4 metros de largo- de su primo Fiat Grande Punto del que poco se diferencia.

Las plazas delanteras son espaciosas y destacan los bacquets -opcionales Sabelt en terciopelo que imita alcántara- de apoyos firmes que sujetan por completo el cuerpo por ratonera que sea la carretera por la que circules. En el banco trasero caben dos personas de 1,80 metros de altura, siempre que delante el conductor y el acompañante midan lo mismo que ellos.

El maletero da de sí –275 litros de capacidad ampliables hasta los 1.030-, pero el acceso es complicado por su profundidad, lo que lo hace incómodo.

La calidad interior está más cuidada que en su familiar más modesto, pero si te fijas verás plásticos toscos y no todo lo bien ajustados y rematados que esperas en una versión tan especial como esta -por ejemplo, el simil de aluminio de la consola central-.

Los 22.400 euros que cuesta incluyen de serie todo lo esencial, tanto en seguridad activa como pasiva -airbags, ESP, isofix-, aire acondicionado, comandos por voz y volante multifunción de cuero -como el pomo del cambio y la empuñadura del freno de mano- incluidos. Lo demás que ves en la unidad de las fotos, el climatizador bizona, el control de velocidad, los sensores de lluvia y presión de neumáticos y el bluetooth –Blue&Me-, lo pagas aparte.

Aun así, su precio no es elevado si tienes en cuenta la cantidad de componentes de primerísima calidad del kit que forman parte de la mecánica y el chasis.

Comportamiento y Prestaciones

Como ya sabes, el Abarth Grande Punto esseessse es una evolución mediante un kit, que se puede montar en cualquier Abarth Grande Punto antes de los 20.000 km. Aunque la marca lo ofrece como una versión distinta lo cierto es que tú compras el coche normal y el cajón de madera con las piezas que optimizan su rendimiento, así en ella te devuelven los componentes de serie de la versión de 155 CV.

Dicho cajón contiene un turbocompresor tipo Garrett GT 1446 de geometría fija, un conjunto de embrague reforzado, inyectores específicos, filtro de aire BMC y doble salida de escape. Además de elementos exteriores más racing, como las llantas de 18 pulgadas montadas sobre neumáticos 215/40 -que sustituyen a las de 17 pulgadas con cubiertas 215/45– y la inscripción esseesse en el portón del maletero.

Así, la potencia de este pequeñín tretracilíndrico de 1.368 cc es de 180 CV a 5.750 rpm y su punto fuerte lo encuentras a medio régimen -aunque abajo se mueve con desparpajo-, concretamente a 3.000 vueltas el turbocompresor sopla al máximo con un rendimiento de 270 Nm que catapultan sus 1.260 kg hasta los 100 km/h en sólo 7,5 segundos, y no pasa de unos respetables 215 km/h. Los consumos -según la marca- son de 6,9 litros en ciclo mixto, 5,3 en carretera y 9,6 en ciudad, todos a los 100 km, y las emisiones de 159 gr/km lo que garantiza el cumplimiento de la norma Euro5. Durante la prueba, y exprimiéndolo, no lo vimos bajar de 12 litros.

Al volante notas un salto cualitativo entre activar, o no, el botón Sport Boost de la consola central. Sin él la dirección eléctrica va muy suelta y transmite poquísimo, y la acción sobre el acelerador conlleva un retardo que disgusta. Pero si pulsas esta tecla, es como si se abriese el cielo para el Abarth Grande Punto.

Sus reacciones a las demandas del pie derecho se vuelven inmediatas -con las ruedas giradas, a veces no digiere la fuerza progresivamente- y la dirección parece hacerte más caso -aunque cambia para resultar pesada, sensación apreciada en otros modelos del grupo-, sobre todo en curvas enlazadas y lentas donde el esseesse admite pasos por curva de infarto sin rechistar. Ayuda la rebaja en 20 mm de la suspensión -con estabilizadora delante-, seca y eficaz a partes iguales que nos hace creer estar al volante de un kart por el agarre extremo que transmiten las ruedas, y la agilidad y la estabilidad del conjunto.

Sin embargo, en curvas rápidas -en autopista y autovía- se siente tan inseguro como un bebé que empieza a andar, algo que no muestra su hermano el Abarth 500. El cambio de 6 velocidades -más bien largas- ofrece un tacto demasiado blando y facilón con recorridos larguísimos, aspectos que tampoco acompañan al carácter racing que pretende este Abarth de sonido inolvidable, gordo y ronco, que emite su doble escape cromado situado a la izquierda de la zaga.

Mención especial merecen los frenos Brembo y pastillas de alto rendimiento con discos delanteros ventilados de 305x28mm con pinza de doble émbolo y traseros de 264×11 mm, el antídoto perfecto contra la picadura de este escorpión vitaminado, que en situaciones límite tienen mordiente suficiente y no acusan la más mínima fatiga.

El Abarth Grande Punto esseesse es un conjunto radical que promete diversión accesible, pero tiene detalles que limar para alzarse como clara y primera opción de compra.

Destacable

– Motor.
– Frenos potentes.
– Agarre extremo en curva lenta.

Mejorable

– Tacto del cambio.
– Dirección poco precisa.
– Consumo elevado.

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