Abarth 500 esseesse

23 Septiembre, 2010, modificada el 17 Mayo, 2011 por

Un bólido de marcado carácter racing con el que te divertirás como nunca gracias a un peso de algo más de 1.000 kg, movido por nada menos que 160 CV de potencia. ¡El pequeño gran coche!

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En hoyMotor probamos la versión potenciada del Abarth 500 -que disfrutamos hace más de un año-, derivado del exitoso Fiat 500, del que recientemente hemos analizado la carrocería cabrio denominada 500C, ya disponible en la marca del escorpión. Esta versión 25 CV más potente gracias al kit SS, tiene por rivales directos a su primo el Alfa Romeo MiTo 1.4 TB Quadrifoglio Verde -que con el mismo bloque mecánico desarrolla 170 CV de potencia- y al Citroën DS3 1.6 THP de 150 CV; otros modelos de similar filosofía o son más generalistas, o más potentes. Pero ninguno tan racing.

En la caja de madera en la que, como te hemos comentado otras veces, viene el mencionado paquete de customización encuentras unas llantas de 17 pulgadas -en blanco o titanio, según tu elección- montadas en neumáticos de 205 mm de sección y 40 de perfil, las siglas “esseesse” del capó y el portón trasero y una carcasa específica para la llave; elementos externos por los que lo puedes diferenciar de la versión de 135 CV.

Interior

En el habitáculo no hay diferencias con un Abarth 500 normal. La calidad de los materiales utilizados y de ajuste es perfecta. Mantiene detalles racing como la combinación de los colores negro y rojo, este último en los pespuntes del volante, el cambio y la visera del cuadro de mandos -de piel-. Eso sí, los asientos tipo bacquet de la versión sin kit te parecerán insufientes para las maneras radicales de este Super Sport.

En cuanto a espacio, sigue sorprendiendo con dos verdaderas plazas traseras que ya quisiera para sí el Mini; y el maletero tampoco varía: 185 litros de capaciadad.

Los 21.500 euros, que cuesta, incluyen de serie 7 airbags, ABS con distribución electrónica de la frenada EBD, ESP y sistema antideslizamiento ASR y HBA para las frenadas de emergencia, además de ESP con TTC -sistema que ayuda a las ruedas delanteras a digerir su tremendo par motor– y sistema de control de la presión de neumáticos. Si lo quieres más equipado, como el coche que ves en las fotos, con climatizador, faros de xenón, navegador con Blue&Me -en el que vienen memorizados los trazados de míticos circuitos y la posibilidad de consultar tus telemetrías– y retrovisor interior automático en opción, pasará de los 24.000 euros como si tal cosa.

Comportamiento y Prestaciones

Antes de nada, y a modo de curiosidad, dejar claro que si tienes un Abarth 500 de 135 CV no puedes montar el kit de nuestro protagonista si has superado los 12 meses de uso desde la fecha de matriculación, o los 20.000 km. En caso de que tu coche pueda montarlo, cuenta con 5 horas de mano de obra para el montaje y la verificación de todas las piezas del cajón -con 2 años de garantía y kilometraje ilimitado, a partir de la fecha de instalación en el coche, con excepción de las piezas sujetas a desgaste-.

La garantía de las piezas del kit puede coincidir con la garantía base del coche, si la compra e instalación del kit tienen lugar al mismo tiempo; o no coincidir con la misma, si la compra e instalación del kit son posteriores a la compra del coche. Así, la garantía de los kits de Abarth cubre exclusivamente las piezas que lo forman, y en concreto la reparación o sustitución de la pieza defectuosa y la mano de obra para las prestaciones de sustitución o reparación.

Tras la instalación del kit esseesse en el Abarth 500, se exige el paso del vehículo por la I.T.V. para que la nueva configuración figure en la ficha técnica del coche. Lo que implica, además, gastos de homologación para que puedas empezar a disfrutar del milagro. Dicho esto, ¿cómo va?

Pues de suspensiones… seco hasta el extremo por los muelles específicos delanteros y traseros Abarth, de mínimo recorrido, que hacen tope en cualquier resalto a poco que pases de 30 km/h. En curva rápida, el agarre es sobresaliente y crees que conduces un coche de mayor tamaño. Pero en una carretera de montaña, de buen asfalto, es bestial si lo llevas al extremo. Su justa distancia entre ejes y contenido peso -de poco más de 1.000 kg-, tiende al subviraje; pero si te pasas metiendo volante… ¡harás manos!

El cambio manual de 5 velocidades -con el insufrible pomo metálico cuando pega el sol-, de desarrollos cortos y tacto blando, es bastante preciso. Sin embargo, la dirección con el botón sport activo es aún mejor, exacta como pocas: las únicas pegas son el tamaño del volante -aparatoso cuando el 500 esseesse pide guerra- y su comportamiento cuando no pulsas la tecla antes mencionada -sólo es una delicia para aparcar-.
Y enicma el oído disfruta de un sonido celestial, ronco en todo el régimen utilizable del motor -aprovechable desde la parte baja del cuentavueltas, estira, aproximadamente, hasta 6.500 rpm– y con una resonancia emitida por las dos salidas con escapes dobles -a ambos lados del difusor– que en tus trayectos por ciudad se llevará todas las miradas. ¿Pero eso qué es? Podríamos decir que suena como un Ferrari en pequeñito.

Por lo demás, un ESP permisivo que no puedes desconectar y el sistema TTC, no tan efectivo como en el 500 de serie por el incremento de potencia -si aceleras con las ruedas giradas tendrás que pelearte con él para guiarlo a donde quieras-, dan como resultado un bólido adrenalínico que te hace sentir euforia en cada viraje.

La mecánica de 4 cilindros en línea y 1.4 litros1.368 cc– de cilindrada, sobrealimentada por turbocompresor de geometría fija, rinde, con la centralita específica y el filtro de aire BMC, 160 CV de potencia a 5.750 rpm. Da un par máximo de 206 Nm, que se incrementa hasta los 230 Nm en modo sport, a 3.000 rpm, lo que se traduce en un 0 a 100 de 7,4 segundos y una velocidad punta de 211 km/h. Si te centras en las prestaciones, las diferencias con una unidad sin kit son mínimas, pero en cuestión de sensaciones y tacto al volante -conducción- se notan. Igual que acelera como un tirito, frena enérgico y seguro gracias a los discos delanteros perforados y ventilados de 284 x 22 mm -con pastillas de alto rendimiento- y traseros perforados de 240 x 11 mm.

A pesar de su carácter de competición cumple con la norma Euro5, emitiendo 155 gr/km de dióxido de carbono. Los consumos a los 100 km son de 8,5 litros en ciudad, 5,4 en ciclo combinado y 6,5 litros en carretera, números atractivos que, con un uso intensivo para sacar el máximo rendimiento, se convierten en 10 litros.

El Abarth 500 esseesse es ese capricho que darte cuando buscas diversión constante y emociones fuertes, en formato pintón como pocos y práctico para el uso en ciudad. Eso sí, olvídate del confort y de la discreción. Por cierto, tampoco escucharás música mientras los conduzcas.

Destacable

– Motor y comportamiento.
– Sonido y sensaciones al volante.
– Habitáculo espacioso.

Mejorable

– Dirección sin botón sport.
– Consumo elevado.
– Equipamiento de serie.

1 Comentario

Análisis del Skoda Fabia RS | Autocasion.com 7 Diciembre, 2011

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