Víctimas en los controles

La nueva campaña de alcoholemia de la DGT contará con el apoyo de víctimas de accidentes de tráfico que estará presentes en las pruebas que se realicen a los conductores

La nueva campaña de alcoholemia de la DGT contará con el apoyo de víctimas de accidentes de tráfico que estará presentes en las pruebas que se realicen a los conductores

Madrid, 31 may. (COLPISA, Antonio Paniagua) Un 50% de las personas con lesiones medulares sufre esa patología a raíz de un accidente de tráfico . Para concienciar a los conductores del peligro que supone la conducción bajo los efectos del alcohol, 110 voluntarios que permanecen postrados en sillas de ruedas acompañarán a los agentes de tráfico en las pruebas de alcoholemia. El director general de Tráfico , Pere Navarro, informó hoy de que entre el 4 y el 7 de junio se realizarán más de 200.000 controles en las carreteras.


Con el lema ’Porque la única tasa de segura para conducir es 0,0g/l. Elige tu razón y no bebas”, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto en marcha una campaña para persuadir a los conductores de que el binomio alcohol-conducción es muy peligroso. Navarro destacó que para prevenir ese factor de riesgo, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil aumentará hasta 800 los puntos de control, de manera que los agentes efectuarán 15.000 pruebas diarias de alcoholemia.


El presidente de la Asociación de Parapléjicos y Grandes Discapacitados Físicos (ASPAYM), Alberto de Pinto, destacó que un 85% de los lesionados medulares por accidentes de tráfico son jóvenes entre 15 y 30 años. La experiencia demuestra que este tipo de enfermos sufren la discapacidad a edades cada vez más tempranas, cuando los individuos están en plenas facultades vitales y productivas.


Los voluntarios en sillas de ruedas se repartirán en grupos de cinco. Muchos de ellos serán víctimas de accidentes de tráfico en los que estuvo presente el consumo de alcohol. Los minusválidos de ASPAYM harán ver a los conductores que su situación ahora no es precisamente la más “cómoda”, según expresó De Pinto. “Queremos transmitir la idea de que mezclar alcohol y velocidad es hacer oposiciones al Hospital Nacional de Parapléjicos o a las unidades especiales de lesiones medulares. No pretendemos atemorizar a nadie, pero esto es la realidad”, aseveró el responsable de la organización de enfermos, para quien es urgente impartir educación vial a los alumnos desde los 6 a los 16 años.


Durante los días 1 y 2 de junio los agentes del instituto armado harán controles de alcoholemia en Galicia, Asturias, Comunidad Valenciana, Madrid, Murcia y Canarias, junto personas en sillas de ruedas como testigos relevantes. “No corras, no bebas …no cambies de ruedas” es el eslogan de la iniciativa auspiciada por las asociaciones de lesionados medulares. En una segunda fase, el 15 y el 16 de junio, los asociados de ASPAYM están presentes en controles ubicados en Toledo, Albacete, Cuenca, Sevilla, Baleares Granada y de las provincias de Castilla y León.


Énfasis en los heridos


Pere Navarro subrayó que hasta ahora las campañas de la DGT han puesto el énfasis en la prevención de la mortalidad en las carreteras, y se ha dejado de lado la tragedia de los heridos graves. A semejanza de lo que ocurre en el Reino Unido, a partir de ahora se pondrá también el acento en las secuelas de los que sobreviven a los siniestros.


Las pruebas se realizarán no sólo en horario nocturno, sino también al mediodía, con el fin de que los conductores tiendan a evitar la ingesta de alcohol durante las comidas. Los controles tendrán lugar entre las 15:00 y las 17:00 horas y se instalarán en lugares seguros para la circulación y cercanos a zonas de ocio.


Navarro expresó su decepción por el hecho de que la extensión de estos controles se haya traducido en la aparición de alcoholímetros en el mercado. El director de la DGT recalcó que las bebidas alcohólicas, aunque sean tomadas en dosis mínimas, alteran reducen las capacidades visual y auditiva, propician la fatiga y la somnolencia y disminuyen la reacción del piloto.


La DGT ha duplicado de 2002 a 2006 las pruebas, que han pasado de 1,9 a 3,8 millones. Este aumento ha comportado una reducción de los controles positivos, que han bajado en el periodo citado del 4,29% al 2,47%, lo que significa 94.753 casos positivos.

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