Noticia

¿Uso indebido de coches de control de tráfico en Madrid?

Ampliar

02 de febrero, 2012

Javier Conde (mano derecha de Pedro Calvo, concejal de Economía) podría haber realizado un uso irregular de los vehículos que debían haber sido utilizados para las inspecciones de semáforos. Según ha reconocido el propio Calvo, los empleaba para las tareas propias de su cargo como director general. Así lo recoge el diario El País.

Entre 2005 y 2011, el Ayuntamiento de Madrid abonó casi 70 millones de euros por “los servicios de transmisión de datos, de gestión de los sistemas de información y de la regulación automática de la señales luminosas, relacionadas directamente con el control de tráfico”.

Según ha informado el diario El País, entre las condiciones del contrato se estipulaba que las empresas adjudicatarias debían proporcionar “todos los días laborables y durante la jornada completa de trabajo de los servicios técnicos un vehículo con conductor, sin cargo alguno, para el traslado del personal perteneciente a aquellos servicios técnicos en el desempeño de sus funciones de vigilancia y control de los trabajos contratados”.

Una denuncia periodística investigada por el Ayuntamiento asegura que los coches —puestos a disposición del Consistorio junto con tres conductores por parte de las empresas Etramad y Telvent— fueron empleados para un uso diferente al estipulado en el contrato. Concretamente, entre los implicados en las presuntas irregularidades se encuentra Javier Conde, mano derecha entonces y ahora de Pedro Calvo, que por aquel entonces era delegado de Seguridad y en la actualidad es responsable del área de Economía.

El propio Calvo salió en defensa de Conde afirmando que éste “en ningún momento ha reconocido, ni manifestado haber utilizado ninguno de esos medios para cosa distinta a la tarea que tenía encomendada en aquel momento como director de Movilidad, y que en ningún caso los utilizó para fines personales, ni familiares”.

El concejal de Economía sí ha reconocido que Conde empleaba el vehículo (primero un Citroën C4 y después un C5) para desempeñar las tareas propias de su cargo como director general. Es decir, como si de un coche oficial se tratase, afirma El País. Según la citada denuncia, en una ocasión también lo utilizó para ir al estadio Santiago Bernabéu en tarde de partido.

Con la llegada del sucesor de Conde, José Luis Molinero -que únicamente permaneció un mes en el cargo-, el uso indebido de estos vehículos por parte de funcionarios de Tráfico y Circulación se generalizó (siempre según la denuncia investigada) y tanto Conde como otros altos cargos lo sabían, explica dicha denuncia.

[auto_quote quote=»Lissavetzky pide que se apliquen medidas preventivas» quote_title=»El PSOE quiere llegar al fondo del asunto» quote_description=» El portavoz socialista, Jaime Lissavetzky, ha pedido recientemente medidas preventivas, como la separación del servicio de las personas presuntamente implicadas, para profundizar en el que han bautizado como Caso de los Semáforos. «]

El líder socialista exige una “comisión de investigación” para depurar responsabilidades, incluso de carácter político, ante “una presunta irregularidad que puede tener una vertiente legal”. El Ayuntamiento, por su parte, ha anunciado que abrirá una investigación para tratar de esclarecer los hechos y propondrá “la incoación de expedientes disciplinarios si se detectasen indicios racionales de responsabilidad”.

Comparte este artículo:

Comentarios

* He leído la Política de privacidad.

Guarda mi nombre y correo electrónico en este navegador para la próxima vez que comente.

Síguenos en las redes

Aquí está tu coche