Noticia

Un 78% de los niños accidentados con la bicicleta no lleva casco

Ampliar

09 de agosto, 2013

Un 78% de los niños que acuden a las urgencias hospitalarias tras haber sufrido un accidente con la bicicleta no llevaban casco en el momento del siniestro: la mayoría circulaban por zonas urbanas practicando una actividad recreativa.

Estos datos se desprenden de un estudio publicado en la revista ‘Anales de Pediatría‘, que ha analizado los 846 accidentes de bicicleta en niños de hasta 16 años atendidos entre el 1 de junio de 2011 y el 31 de mayo de 2012 por los servicios de urgencias de 15 hospitales españoles. Estos centros son integrantes del Grupo de Trabajo de Lesiones No Intencionadas de la Sociedad Española de Urgencias Pediátricas.

Dos de cada tres siniestros se produjeron en verano, en días laborales y durante la tarde, siendo las causas más frecuentes las caídas (74%), la colisión con un objeto inanimado (14%) y la colisión con un vehículo en movimiento (11%).

El 78% de los niños accidentados no llevaba casco en el momento del siniestro. La mayoría de los accidentes se produjeron en calzadas, aceras y parques urbanos (63%), mientras que sólo el 6% se dio en carriles bici segregados y un 4% en carretera interurbana.

El estudio destaca que la tercera localización más frecuente del traumatismo se sitúa en el cráneo (un 22%), siendo el traumatismo craneoencefálico la principal causa de ingreso en la unidad de cuidados intensivos pediátrica, seguido por el traumatismo abdominal.

El doctor del Hospital Sant Joan de Déu de Esplugues de Llobregat (Barcelona) Fernando Panzino, que ha participado en el estudio, ha explicado que para minimizar el riesgo de lesión «hay que promover el uso del casco en los niños, tanto en zonas interurbanas como urbanas, como se prevé en una próxima modificación legislativa, y también hay que recomendar que se circule por áreas habilitadas para bicicletas«.

Según Panzino, los principales factores de riesgo de gravedad de un accidente de bicicleta son la falta de casco y la colisión con un vehículo de motor en movimiento. Asimismo, alerta de que «a mayor edad hay una mayor independencia de movimiento que, sumada al cambio de conducta del preadolescente, lleva a un mayor riesgo de lesión».

La seguridad de los ciclistas, objetivo compartido… pero no aúna posturas

La siniestralidad de los ciclistas está aumentando a la par que el número de usuarios de bicicleta, por lo que tanto los colectivos que defienden este medio de transporte como la Dirección General de Tráfico (DGT) apuestan por una mayor seguridad, aunque no siempre se ponen de acuerdo en las medidas.

La muerte de un ciclista en el distrito madrileño de Tetuán después de ser arrollado por un turismo que se dio a la fuga ha reavivado el debate en torno a la seguridad de las bicis, que ya se inició hace unos meses con la propuesta de la DGT de implantar el casco obligatorio en las ciudades.

No ha sido el de Tetuán el único siniestro de este verano, una época más trágica para los ciclistas, que aprovechan el estío para salir a la carretera. Según los datos de Ciclistas Asociados Galegos, una de las entidades que más se preocupa por el recuento de las víctimas, ya son 40 los usuarios de la bicicleta fallecidos este año, tanto en vía urbana como en interurbana.

Por su parte, los datos facilitados por la DGT reflejan que en carretera habían muerto hasta el pasado miércoles 22 personas en accidente de bici, la mayoría atropelladas, mientras que en el mismo periodo del año pasado la cifra era de 28, siempre contabilizadas a 24 horas. Si se mantiene, esta reducción supondría un cambio de tendencia en las cifras de la siniestralidad, toda vez que en 2011 perdieron la vida en las carreteras 37 ciclistas, en tanto que un año después fueron 47.

Aunque el número de fallecidos es más alto en carretera que en ciudad por la tipología del accidente, es en las urbes donde se producen más siniestros de bicis, en concreto siete de cada diez.

De todos modos, y en espera del cierre definitivo de los datos, lo que Tráfico ha constatado es un incremento paulatino de la accidentalidad en el colectivo, al mismo tiempo que crece el uso de un medio de transporte más barato y, por lo tanto, más «práctico» en tiempo de crisis.

Por ello, la directora general de Tráfico, María Seguí, ha alertado en numerosas ocasiones de la mayor exposición al riesgo de un colectivo que no se pone de acuerdo a la hora de aceptar mayores medidas de seguridad, como el casco en ciudad.

Casco sí, casco no, es el mayor debate. Pero Tráfico recuerda que, además, existen otras medidas obligatorias, como portar luz delantera y reflectante trasero, que no todos los ciclistas cumplen.

Mientras, algunos ayuntamientos han puesto pegas a la voluntad de la DGT de incrementar las medidas de seguridad, como el casco obligatorio, ya que cuentan con servicios de alquiler de bicicletas (que no incluye ese elemento) que les reporta importantes ingresos y que redunda en una mayor sostenibilidad ambiental.

También ConBici, una de las asociaciones de ciclistas más importantes de España, se opone a esa obligación -todavía no decidida- y considera que la DGT y el Gobierno «deberían tomarse más en serio la protección» del colectivo.

Implantar la distancia de 1,5 metros en ciudad para los adelantamientos del resto de vehículos a las bicis y ampliar la red de carriles específicos para este tipo de transporte son algunas de las medidas que ConBici cree más necesarias que el casco, tal y como ha indicado un portavoz de la asociación. «Hace falta más protección jurídica para el ciclista«, insiste esta organización, que no duda en mostrar su «gran preocupación» por los accidentes que se están produciendo. Asimismo, percibe un mayor número de ciclistas en las vías debido, entre otros factores, a la crisis económica, ya que «la gente busca medios de transporte más baratos».

Frente a otras opiniones, ConBici estima que «cuántas más bicis haya en la ciudad, más seguridad para el colectivo», puesto que el resto de usuarios estará más acostumbrado a ver ciclistas y, por tanto, a extremar la precaución.

Otra asociación, esta vez de automovilistas, el RACE, recuerda (en boca de su director de Seguridad Vial, Tomás Santa Cecilia) que, según una encuesta realizada a 4.000 ciclistas, el 72% de ellos considera que los conductores no respetan la distancia de seguridad de 1,5 metros. «Queremos recordar que la falta de auxilio u omisión de socorro a un ciclista está tipificado en el Código Penal y que puede suponer una pena de hasta 4 años de prisión«, añade Santa Cecilia después de reconocer que en muchas ocasiones los coches no respetan al ciclista.

Respecto a este asunto, el RACE aboga por una mayor concienciación de los conductores de los otros vehículos, pero a la vez advierte a los ciclistas que está prohibido circular en pelotón y que han de hacerlo en fila de dos y, si la peligrosidad aumenta, en «fila india«.

Gracias a sus ventajas -la facilidad de aparcamiento, la no utilización de gasolina y su correspondiente ahorro y la permisividad de las leyes de tráfico, según Santa Cecilia-, más de dos millones de personas utilizan la bicicleta de forma continua y deberían tener los mismos «derechos y obligaciones». Su seguridad depende de todos, pero también de ellos.

Llevar un casco que cubra cabeza y cara salvaría vidas en el peor mes del año

Los cascos integrales, que cubren cabeza y cara, salvarían muchas vidas de motoristas y ciclistas en agosto, el peor mes del año en las carreteras en cuanto a víctimas mortales se refiere, pero los expertos recomiendan su uso «siempre» y tanto en ámbitos urbanos como rurales.

El verano es la época en la que más personas pierden la vida en accidentes de tráfico -260 en 2012- y este año se prevén 80 millones de desplazamientos, 42 de ellos a lo largo de este mes. El exceso de velocidad, los adelantamientos antirreglamentarios y no usar el casco son las tres infracciones más cometidas por los motoristas, según un informe de la Dirección General de Tráfico.

El 85% de las muertes en accidentes de moto se producen a consecuencia de lesiones cerebrales y, dentro de ellas, un altísimo porcentaje se debe a no haber utilizado el casco.

Ante la polémica suscitada en España por el intento de Tráfico de exigir el uso del casco en ciudad para los ciclistas, los cirujanos orales y maxilofaciales recomiendan que se lleve «siempre»Advierten que los siniestros pueden ocurrir tanto fuera como dentro de la ciudad y el casco, además de salvar vidas, puede evitar fracturas faciales que provocarían problemas funcionales como no poder masticar, comer o incluso respirar y ver.

Comparte este artículo:

Comentarios

* He leído la Política de privacidad

Síguenos en las redes

Aquí está tu coche