Trucos para conducir con granizo

Trucos para conducir con granizo

Adaptarse a las condiciones climatológicas es muy importante para evitar accidentes. Te damos unos consejos prácticos para aumentar tu seguridad al volante al conducir con granizo.

Los conductores debemos adaptarnos a las condiciones climatológicas del momento; la lluvia, la nieve y la niebla son las más frecuentes y por lo tanto a las que más estamos acostumbrados. El granizo es más esporádico y eso lo hace potencialmente más peligroso. Aquí van unos consejos para mejorar tu seguridad al conducir con granizo.

Conducir con granizo: anticipación y suavidad

Una de las inclemencias meteorológicas más peligrosas para el conductor es el granizo debido a cuatro factores:

  • Es un fenómeno poco usual, por lo que no estamos acostumbrados y carecemos de experiencia.
  • Puede suceder en cualquier momento por lo que, a diferencia de la nieve que se concentra en una época del año, es probable no estar preparado con neumáticos apropiados, etc.
  • Reduce la adherencia del neumático muy bruscamente.
  • El ruido al golpear los cristales y chapa del coche asusta y pone nervioso al conductor y a los pasajeros.

Aunque parezca absurdo, probablemente sea este último el factor que más interviene en los accidentes cuando graniza. Muchos conductores se asustan y pisan el freno de golpe, perdiendo el control del coche y poniendo la primera piedra para un accidente en cadena.

También es frecuente que los conductores paren debajo de un puente o en un túnel, creyéndose más protegidos de los golpes del hielo. Además de estar prohibido, detenerse bajo un puente o en un túnel crea una situación de riesgo muy elevado en la que es fácil ser arrollado por otro vehículo que no se espera que estemos detenidos. Ya tienes las dos primeras reglas:

  1. Nunca te detengas bajo un puente o en un túnel.
  2. Hazte ver, enciende el alumbrado de cruce (el de niebla sólo en casos extremos).

En el caso de ser un motorista estaría más justificado el intentar protegerse del granizo que te está golpeando por todo el cuerpo, literalmente, debajo de algún tipo de cubierta. Hazlo siempre apartándote todo lo posible de la calzada. Eres un obstáculo muy difícil de ver para el resto de conductores, por lo que podrían arrollarte si te detienes en ella o en el arcén.

Tranquilidad y prevención

Intenta mantener la calma pese al ruido y no temas por la integridad del coche. Salvo en caso de pedrusco, es muy poco probable que se rompa el parabrisas, por ejemplo. En caso de rotura del parabrisas, mantén la calma, está laminado y no entrará ni el granizo ni trozos de cristal. Si lo que se rompe es la luna trasera, sí se astillará al ser un vidrio templado, lo hará con un gran estruendo y en mil fragmentos pequeños que no son peligrosos, pero sí que su rotura es fácil que asuste un poco. Si sabes que puede pasar, es más fácil mantener la calma.

Con granizo, mantén la calma y reduce la velocidad.
Con granizo, mantén la calma y reduce la velocidad.
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Conducir sobre granizo

Todos hemos visto en el cine la típica escena de humor en la que el protagonista se cae resbalando al intentar andar sobre unas canicas. Mantener el equilibrio en esas circunstancias es muy complicado; pues bien, el granizo es aún más peligroso ya que, además de ser casi esférico como las canicas, está formado por hielo, lo que reduce la temperatura del neumático y su nivel de adherencia.

Lo normal es que el granizo no sea ni muy grande ni esté muy compactado, por lo que el coche al pisarlo lo va deshaciendo y deja de comportarse como las temibles bolas de cristal, pero no debemos olvidar que sigue tratándose de hielo y hay que conducir con una suavidad extrema.

Reduce de velocidad suavemente y aplica el freno lo más recto que puedas, evita usarlo si estás en pleno apoyo en una curva.

Utiliza el acelerador de manera suave y con una relación de cambio larga para evitar un exceso de par en las ruedas, exactamente igual que sobre la nieve o el hielo.

Puede que te interese: Cómo conducir con hielo

Normalmente, el granizo se suele concentrar en una zona muy concreta, es más eficaz continuar la marcha con precaución y “salir de la nube” que detenerte en medio de ella. Sólo es recomendable detenerse en caso de fuerte pedrisco y siempre hacerlo en zonas donde puedas apartarte de la calzada y no estorbar al resto del tráfico.

La distancia de seguridad y el sentido común

Aumenta considerablemente la distancia de seguridad, sé consciente de que necesitarás muchos más metros para detenerte y también para maniobrar en caso de que algo le suceda al coche que va delante y tengas que esquivarlo. Con el granizo son muy frecuentes los accidentes en cadena, si mantienes una buena distancia con el coche que llevas delante, romperás esa cadena aunque, por desgracia, lo más probable es que el conductor que te sigue no mantenga la distancia y acabe provocando otro accidente en serie.

Somos así, algo tan sencillo como dejar espacio suficiente entre coches reduciría el número de accidentes de manera drástica, pero insistimos en querer leer las letras del portamatrículas del coche que llevamos delante.

¡No te pierdas el especial Cómo conducir en invierno!

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Comenta este artículo

Rubén Fidalgo 20 mayo, 2013

Siempre me sorprende que se llame sentido común al menos común de los sentidos.

P CORREAS 7 junio, 2013

SALUDOS A TODOS LOS QUE MANEJAN EN EL HIELO Y TENGAN MUCHO CUIDADO AL PASAR POR LAS CURVAS

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