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Un trozo del Museo Porsche en Madrid

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22 de mayo, 2018

Con motivo de la inauguración de las nuevas instalaciones del Centro Porsche Madrid Norte, el Museo Porsche ha cedido durante unos días tres de sus joyas para que puedan verse en la conocida sede de la Avenida de Burgos. No te las pierdas.

El Centro Porsche Madrid Norte, ubicado en la Avenida de Burgos 87, inaugura sus nuevas instalaciones y para celebrarlo se ha traído un trozo del Museo Porsche a Madrid. Se trata de tres piezas que normalmente están expuestas en la sede de Stuttgart pero que podremos disfrutar durante una temporada aquí.

Entre los tres modelos que puedes disfrutar en la sede de Porsche en Madrid está el Porsche 911 SC Safari, tal vez el último coche que uno esperaría ver en una prueba más propia para un 4×4 que para un coupé deportivo. Los otros dos ejemplares son el prototipo del Porsche 928 S4 Cabrio que al final no llegó a fabricarse en serie y el Porsche RS Spyder. Vamos a verlos uno por uno para ver por qué son tan especiales estas tres joyas del Museo Porsche que puedes ver en las nuevas instalaciones del Centro Porsche Madrid Norte en la Avenida de Burgos.

El Porsche RS Spyder en el renovado Centro Porsche Madrid Norte

El Porsche RS Spyder supuso la vuelta de Porsche a las carreras de prototipos.

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Con el Porsche 911 GT1 que ganó Las 24 Horas de Le Mans y supuso la victoria número 16 de Porsche en la mítica carrera parecía que los de Stuttgart se habían retirado definitivamente de la categoría reina de las carreras de resistencia, centrándose exclusivamente en las categorías GT.

En 2005 llegó una formidable noticia con la forma del bólido amarillo que encabeza este apartado: el Porsche RS Spyder, el coche con el que Porsche volvió a correr en la categoría de prototipos. El modelo inscrito en la categoría Prototype 2 de las American Le Mans Series (ALMS) contaba con un ligero chasis de fibra de carbono y un motor V8 de 3,4 litros que rendía 503 CV. Con un peso de sólo 800 kg, este bólido era capaz de mantenerse pegado al asfalto a 350 km/h gracias a su formidable aerodinámica y se hizo con todos los títulos de su categoría en las temporadas de 2006 y 2007.

En 2008 se introdujeron importantes mejoras en el Porsche RS Spyder, sobre todo con la intención de mejorar su aerodinámica para los circuitos urbanos. Gracias estas mejoras, este Spyder se impuso frente a rivales más potentes e incluso de categorías superiores y se hizo con el título de ese año, engordando todavía más el palmarés deportivo de Porsche.

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El Porsche 928 S4 Cabrio en el renovado Centro Porsche Madrid Norte

Así podría haber sido el Porsche 928 S4 Cabrio si el proyecto H21 hubiese obtenido el visto bueno.

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El Porsche 928 fue el buque insignia de la marca de Stuttgart y ha sido injustamente tratado por los aficionados. Pese a sus formidables virtudes, siempre ha vivido a la sombra del Porsche 911 pese a que el 928 lo superaba en todos los aspectos.

Sobre su base se realizaron infinidad de proyectos, desde la versión de 4 puertas de la que disfrutó el propio Ferry Porsche hasta este descapotable que puedes ver en esta imagen.

Tomando como punto de partida un Porsche 928 S4 con el motor de 8 cilindros en V a 120º de 320 CV, el especialista estadounidense American Sunroof diseñó este prototipo de lo que pudo haberse convertido en la versión descapotable del Porsche 928.

Para garantizar la seguridad de sus pasajeros, el marco del parabrisas se reforzó a modo de arco antivuelco y sus reposacabezas crecieron en tamaño. Pese a contar con un chasis reforzado para aguantar las torsiones de una carrocería sin techo, el trabajo llevado a cabo por estos especialistas fue excelente y el 928 S4 Cabrio (código H21) sólo pesaba 50 kg más que el coupé del que derivaba.

Con una velocidad máxima de 270 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,9 segundos, podría haberse convertido en uno de los descapotables más rápidos de su época. Por desgracia, en 1988 Porsche no gozaba de una situación financiera demasiado boyante, en parte por la falta de una gama de modelos más completa y en la que no dependiesen tanto del mítico Porsche 911. Esto provocó la cancelación del proyecto de lanzar al mercado un GT descapotable.

Sin embargo, ironías de la vida, sería un cabrio el coche que por fin salvase las finanzas de Porsche: el Boxster. Presentado en 1996, por fin un Porsche que no era un 911 lograba un éxito de ventas sin precedentes y el dinero empezó a entrar de forma masiva a las arcas de Porsche, quien terminó de apuntalar su salud financiera con el Cayenne en 2002.

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El Porsche 911 SC Safari en el renovado Centro Porsche Madrid Norte

El Porsche 911 del Rally Safari es todo un superviviente.

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Resulta difícil imaginarse a un deportivo como el Porsche 911 corriendo por los caminos más tortuosos, saliendo adelante en medio de un barrizal o atravesando zonas desérticas, pero el Porsche 911 SC Safari lo logró y también el Porsche 959, aunque este último ya gozaba de un sistema de tracción total muy avanzado.

Una de las pruebas más duras de su época era el Rally Safari. Su recorrido era de los más largos con casi 5.000 km de prueba, pero lo más duro eran sus condiciones climatológicas cambiantes que hacían que los coches y los participantes tuviesen que enfrentarse a un calor extremo y a los tramos completamente embarrados por las lluvias torrenciales.

Buena prueba de ello es que en la edición del Rally Safari de 1978 sólo llegaron a la meta 13 de los 72 inscritos. De ellos, el segundo y el cuarto clasificado fueron dos Porsche 911 SC, que dejaron claro que pese a su silueta de coupé deportivo, eran auténticas rocas.

La preparación de estos Porsche 911 SC Safari tomaba como punto de partida la versión SC con el motor de 3 litros de cilindrada pero convenientemente puesta a punto para llegar a los 250 CV, una potencia que hoy nos puede parecer ridícula en un Porsche, pero su motor refrigerado por aire era muy fiable, ideal para esta prueba. Sabiendo que su punto fuerte era la mecánica, los de Stuttgart se centraron en reforzar el chasis del 911 y sus suspensiones, que ganaron en recorrido hasta alcanzar una altura libre al suelo de 28 centímetros.

Pese al trabajo de refuerzo del chasis y la necesidad de incorporar un mataburros en la parte frontal, un depósito de 110 litros de combustible, otro de 16 litros de agua potable para el piloto y el copiloto y 20 litros de aceite para refrigerar y lubricar el motor, el Porsche 911 SC Safari pesaba sólo 1.250 kg y ayudó a forjar la idea de que el “nueveonce” era indestructible.

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