Todo sigue igual

El número de tramos con riesgo alto de accidentes (10) es el mismo del año pasado

No se puede decir que el índice de peligrosidad de las carreteras de la red estatal ha mejorado. El número de tramos con riesgo alto de accidentes (10) es el mismo del año pasado.

No se puede decir que el índice de peligrosidad de las carreteras de la red estatal ha mejorado. El número de tramos con riesgo alto de accidentes (10) es el mismo del año pasado, uno mantiene por tercer año consecutivo el dudoso honor de ser el más peligroso de España y otros dos repiten su mala calificación. ¿Será que Fomento no quiere aplicar soluciones?


Parece que el Ministerio de Fomento no se entera que debe actuar con urgencia sobre algunos tramos de carretera bajo su gestión, pese a las reiteradas evidencias de la peligrosidad que entraña circular por ellos. Es el caso de los 20 kilómetros de la N-340, que unen El Siscar (Murcia) y Albatera (Alicante), considerado el recorrido con mayor riesgo de toda la red española en los 3 últimos informes sobre valoración de carreteras, que anualmente realiza Euro- RAP.


El análisis 2007 del consorcio europeo al que pertenecen RACE y RACC, –los clubes de automovilistas españoles–, de nuevo resalta la alta peligrosidad de un tramo en el que nueve personas han perdido la vida desde 2004 y 94 han resultado heridas de gravedad en ese periodo. La causa es que se trata de una carretera nacional con viviendas prácticamente al borde de la calzada, que carece de carriles de aceleración para efectuar incorporaciones seguras, mantiene las intersecciones al mismo nivel de la vía principal (lo que aumenta el peligro) y por ella circulan gran número de vehículos pesados.


Pero no se trata de un caso aislado esa dejadez de Fomento por aplicar soluciones cuando tiene bien identificados los tramos en los que se debe que actuar, «quizás porque hay otras prioridades, como el AVE Madrid-Barcelona », apunta Tomás Santa Cecilia, el director de Seguridad Vial del RACE. La falta de interés se refleja también en esos otros dos tramos, que repiten deshonrosa calificación.


Diez zonas con máximo peligro (igual que el pasado año) y tres en los que nada se ha hecho, ensombrecen el crecimiento en el número de tramos de riesgo bajo, que suponen el 9 por ciento del total (ver gráfico), según las estadísticas del RACE, que sólo ha considerado los puntos con intensidades medias diarias por encima de 5.000 vehículos/día. Eso supone que de los 1.094 tramos de la red estatal analizados –donde se produjeron 13.721 accidentes con víctimas mortales y heridos graves entre 2004 y 2006– se han tomado como base 689 (12.914 kilómetros de vías).


El prototipo de vía de riesgo elevado corresponde a una carretera convencional de calzada única con intersecciones al mismo nivel y una intensidad media por debajo de 10.000 vehículos al día; la mayor parte de los accidentes son salidas de vía. Mención especial han merecido las motos (ver cuadro) y los vehículos pesados.


En las dos ruedas destaca que 20 tramos acumulan el 20 por ciento de los siniestros graves y mortales, lo que resalta la importancia de tomar medidas específicas para ese colectivo. La accidentalidad de los vehículos pesados, que ha subido un punto entre el informe de 2006 y el de 2007, también está concentrada. Para EuroRAP el estudio tiene doble objetivo: concienciar al conductor del nivel de riesgo de la carretera por la que circula, para que actúe en consecuencia, y ofrecer a las administraciones información para emprender acciones de mejora, algo que, a la vista de los resultados, no parece servir a la Administración española.

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