Subirán las pólizas

Los cambios en el baremo de indemnizaciones, asociados a la nueva Ley del Seguro, se traducirán en un encarecimiento de las primas.

Los cambios en el baremo de indemnizaciones, asociados a la nueva Ley del Seguro, se traducirán en un encarecimiento de las primas.

Los cambios en el baremo de indemnizaciones, asociados a la nueva Ley del Seguro, se traducirán en un encarecimiento de las primas. Es una de las conclusiones del curso de verano organizado por Unespa, que también se aprovecho para pedir más radares, un cambio en el procedimiento sancionador y la reforma del Código Penal para reforzar la eficacia del carné por puntos.


Las compañías aseguradoras coinciden en que son dos los grandes asuntos que pueden afectar directamente al bolsillo y la integridad de los automovilistas: la subida de las primas de automóviles, por la aplicación de la directiva europea del Seguro, y las medidas complementarias para evitar que los progresos logrados con el carné por puntos no se pierdan, como aumentar el número de radares y tener una legislación penal mucho más estricta, con castigos de prisión para quienes vulneren normas tan evidentes como la ingestión de alcohol o los límites de velocidad.

De ahí que la primera jornada del curso Seguro y Desarrollo Social, organizado en la localidad madrileña de San Lorenzo de El Escorial por Unespa, la patronal de las aseguradoras, abordase sin ambages estas cuestiones de las que muchos conductores han oído hablar, sin ser muy conscientes de que les atañen de cerca. Como argumentó Antonio Huertas, presidente de Mapfre Automóviles, uno de los títulos ejecutivos de la ley de Responsabilidad Civil y Seguro, el que se refiere a los límites de las indemnizaciones, puede causar un efecto inflacionario en las pólizas. «Las compañías ya hemos dejado muy claro que el baremo no tiene que ver con los límites, pero continúan oyéndose voces de consumidores y abogados que piensan que se han ampliado las cantidades », avanzó.

Huertas está convencido de que si se reclama más dinero a las entidades por cada siniestro, éstas tendrán que subir los precios de las primas, aunque todavía no se puede calcular, en términos estadísticos, cuál podría ser el «efecto colateral» de la transposición de la quinta directiva del Seguro a nuestro país, donde las compañías, matiza, disponen de una «anomalía ejemplar», como el sistema CICOS para analizar la siniestralidad y resarcir a los accidentados en un tiempo más corto. Precisamente, las bases de datos de las aseguradoras son una fuente de información muy valiosa para comprobar la evolución de los daños sufridos en los percances de tráfico.

La primera conclusión es que el carné por puntos ha hecho que hoy se conduzca con más prudencia y el número de fallecidos haya bajado. Según adelantó Joaquín Giral, director general de Allianz, el arranque de esta fórmula fue espectacular, aunque luego ha perdido eficacia. «Se ha reducido el número de muertos en carretera, no así en ciudad», dijo, para insistir en que la inexperiencia al volante es un elemento decisivo para que se produzcan los daños corporales más graves, especialmente en el entorno de los 25-30 años. Giral recordó que la distribución geográfica de los accidentes no guarda relación con el hecho de que una población tenga más o menos habitantes, sino que influyen otros factores, como las carreteras, el tráfico, el clima, los radares, etc.

El control de la velocidad es una preocupación común de las entidades aseguradoras y también de la Administración. Sólo la ciudad de Londres tiene instalados 300 radares, el mismo número con que cuenta la Dirección General de Tráfico en toda España. Así de rotundo se mostró Pere Navarro, el director general de esa entidad, a la hora de marcar el camino que tomará el carné por puntos en los próximos meses, porque, «la política de seguridad vial va por escalones y hemos conseguido bajar uno más para pasar de 5.500 muertos anuales a 4.000, pero es evidente que no basta », explicó Navarro con el ánimo de convencer al auditorio de que sólo con un Código Penal más estricto, ideado para castigar a los infractores con la cárcel; más cinemómetros en las carreteras y un procedimiento sancionador más ágil se podrá llegar a toda esa parte de la sociedad que aún no se ha concienciado de la importancia de reducir los accidentes.

En ese empeño, una de las grandes tareas pendientes es el acceso informático de todos los ayuntamientos que todavía no pueden notificar la pérdida de puntos a Tráfico, aunque a juicio de Pere Navarro no es tan grave, porque, «en nuestro país, de los 8.000 ayuntamientos que hay, en al menos 6.000 no hay policía de tráfico, lo que significa que las posibles sanciones las imponen los agentes de la Guardia Civil o las autonómicas», asegura, para puntualizar que si se hubiera esperado a que se conectaran todos los consistorios nunca habría habido carné por puntos.

EL DELITO DE BEBER DEMASIADO
Victorino Mayoral, del grupo socialista, coincidió en que el carné por puntos es una «buena política» si se mide por los resultados obtenidos hasta ahora y aclaró que sólo así se puede alcanzar el objetivo de reducir a la mitad las víctimas del tráfico en 2010. «Es verdad que todavía hay muchas personas que no se habrán enterado, como indican las encuestas, pero este modelo sólo se puede consolidar con la continuidad y no apostando sólo a una carta», destacó, para recordar que se han incorporado más de un millar de guardias civiles y se ha creado la fiscalía de Seguridad Vial, mientras que por primera vez los delitos de tráfico se plantean por separado y con un énfasis especial en el Código Penal, donde se ha logrado un consenso histórico.

«Por primera vez se han fijado límites objetivos para el exceso de velocidad y el consumo de alcohol, como ya ocurre en otros países vecinos: al igual que en Portugal, quien sea detenido con 1,2 gr/l en sangre será juzgado de acuerdo con el nuevo código», recordó, para recalcar que simplemente cumpliendo la normativa de consumo de bebidas alcohólicas se evitarían 1.000 muertes al año en nuestro país. A este respecto, el director general de Tráfico avanzó que, según los últimos datos del Instituto Nacional de Toxicología, se ha pasado al 30 por ciento de alcohol en los conductores desde el 37 de hace sólo cuatro años.

Más datos aportó el presidente de la Comisión de Seguridad Vial, Jordi Jané, que cree llegado el momento de que la vía penal se convierta en un instrumento eficaz para luchar contra la siniestralidad. Así, conducir a más de 180 km/h en una vía convencional o a 200 en una autopista, aunque no se produzca un siniestro, será suficiente para ser acusado de un delito. «Pero estas medidas tendrán que ir acompañadas de una revisión de la señalización para que los límites marcados en nuestras carreteras sean creíbles», detalló Jané antes de recordar que esa proposición fue aprobada por el Congreso de los Diputados en el último debate sobre el Estado de la Nación.

Sin embargo, para el diputado de Convergencia i Unió aún queda mucho por hacer en la presente legislatura, frente a quienes piensan que ya está agotada, porque: «si los comicios legislativos son en marzo o abril, aún tenemos tiempo para explicar, por ejemplo, que la totalidad de las multas se debe destinar a la seguridad vial y que no hay afán recaudatorio». Para Jordi Jané, que considera que el segundo año del carné por puntos «no será peor que el primero », es imprescindible que se agilicen los trámites en la pérdida de puntos y que se mantenga el mismo grado de consenso por todos los partidos políticos.

Mucho más crítico es el popular Federico Souvirón, diputado por Málaga y responsable de Seguridad Vial en la Cámara Baja de la formación conservadora, al considerar que: «si se hubiera establecido un permiso por puntos para la Administración, ya no le quedaría ninguno », porque, explica, en España no se ha seguido el mismo procedimiento que en otros países, donde no es una norma aislada, sino que la implantación ha ido acompañada de una modificación del código penal y del derecho social administrativo. «Aquí ni siquiera tenemos la seguridad de que la señalización vial es la adecuada y así es muy difícil pedirle a los conductores que respeten los límites», denunció el diputado popular, para volver a pedir que se lleve a cabo una política integral, con un órgano coordinador que marque las pautas a los distintos ministerios y organismos implicados, como Interior, Fomento o Sanidad.

«A nuestro juicio, es urgente que no se confunda por más tiempo una norma de seguridad vial con otra sancionadora, como se está haciendo, y el mejor ejemplo es que estacionar en segunda fila en un carril bus resta puntos cuando todo el mundo entiende que esto tiene muy poco que ver con la siniestralidad», agregó. Del mismo modo es inconcebible que en algunos ayuntamientos se quiten puntos y en otros no, simplemente porque no están conectados. «También habría que revisar por qué en España los radares no se han instalado donde hay muchos accidentes, sino sencillamente donde se ha podido», añadió el parlamentario andaluz, quien volvió a plantear la necesidad de una Agencia Estatal de Seguridad Vial que no sólo tenga como fin la sanción, sino obligar a la Administración a que cumpla con su responsabilidad.

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