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Spyker reclama 3.000 millones de dólares a General Motors

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06 de agosto, 2012

La firma holandesa considera que General Motors fue el causante principal de la quiebra de su filial Saab. Según los demandantes, General Motors, a quien compró Saab hace unos años, impidió la entrada de inversores chinos en el capital de la empresa sueca.

El fabricante holandés de automóviles Spyker ha presentado una demanda contra el grupo estadounidense General Motors, al que pide una compensación de 3.000 millones de dólares -unos 2.400 millones de euros– por, a su juicio, forzar la quiebra de su filial Saab. El caso ha sido planteado en un tribunal de Estados Unidos, ante el que Spyker actúa en su propio nombre y en el de su subsidiaria, declarada insolvente en diciembre de 2011.

La compañía holandesa considera que GM, a quien compró Saab dos años antes, interfirió para bloquear la entrada de inversores -en particular chinos- en el capital de la empresa de origen sueco. «La demanda busca compensación por las acciones ilegales emprendidas por GM para evitar la competencia de Saab Automobile en el mercado chino», ha asegurado Spyker.

Según la holandesa, la actuación de GM tenía el «objetivo directo de llevar a Saab Automobile a la bancarrota». «Desde que nos vimos obligados a declarar la insolvencia en diciembre del pasado año, hemos trabajado sin cesar en la preparación de esta demanda que busca compensar a Spyker y Saab por los enormes daños causados como resultados de las acciones ilegales de GM», ha señalado la empresa en un comunicado.

Saab se declaró en quiebra el pasado 19 de diciembre después de que la china Youngman, con la que Spyker tenía un acuerdo para la venta de su filial, renunciase a la operación tras no poder convencer a General Motors, que mantenía propiedad intelectual sobre ciertos modelos.

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