Simulación solar de Volvo

La marca sueca "aparca" todos sus nuevos modelos al sol para medir las emisiones en el interior a 65 ºC. A esta temperatura, normalmente, los materiales del habitáculo desprenderían emisiones nocivas.

La marca sueca “aparca” todos sus nuevos modelos al sol para medir las emisiones en el interior a 65ºC. A esta temperatura, normalmente, los materiales del habitáculo desprenderían emisiones nocivas.

Todos los modelos nuevos se comprueban como si estuvieran aparcados al sol del Mediterráneo para medir las emisiones en el interior a 65 ºC. A esta temperatura, normalmente, los materiales del interior desprenderían emisiones nocivas. Sin embargo, Volvo ha reducido al mínimo estas emisiones en el interior del vehículo al utilizar materiales cuidadosamente seleccionados y tejidos que no contienen alérgenos.


No existen normas establecidas para el aire en el interior de los vehículos, por lo que el fabricante sueco ha creado sus propios requisitos sobre la calidad del aire interior y los utiliza al desarrollar nuevos modelos Volvo.


Para satisfacer los requisitos de Volvo, todos los textiles del interior cuentan con la certificación Oeko-Tex, y los demás materiales, componentes y sistemas del interior deben pasar estrictas pruebas tanto del fabricante como del laboratorio de materiales de Volvo. “Los materiales del interior no se aprueban para el uso en el interior de nuestros vehículos mientras no hayan superado nuestras estrictas pruebas”, explica Patrik Libander, responsable de pruebas de materiales del interior de Volvo Cars.


La norma de Volvo tiene un límite bajo para los niveles de TVOC (compuestos orgánicos volátiles totales), ya que los altos niveles en el aire interior producirían olores y provocarían dolores de cabeza, náuseas, mareos y ataques de asma. Los aldehídos están limitados porque provocan, especialmente el formaldehído, alergias respiratorias y de contacto.


Como las emisiones se liberan de los materiales del interior a altas temperaturas, los expertos en materiales utilizan un simulador solar en el Instituto de Ensayos e Investigación sueco para verificar el bajo nivel de emisiones en el interior de un nuevo modelo. El vehículo se aparca debajo de lámparas solares calientes hasta que el interior alcanza temperaturas de 65 ºC, como lo haría después de un día aparcado al sol.


Al analizar muestras de aire, se miden las emisiones de TVOC (compuestos orgánicos volátiles totales) y aldehídos para comprobar los niveles. Además, los miembros del equipo olfativo de Volvo se sientan en el habitáculo del vehículo calentado al sol y evalúan el olor del interior con respecto a una escala fija. Volvo lleva realizando pruebas de simulación solar desde 2000.

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