Sereno y brillante Alonso revalida ante Schumacher su título de campeón mundial

El español realizó una carrera de astucia y temple, y ya es bicampeón mundial

El español realizó una carrera de astucia y temple, y ya es bicampeón mundial

Fernando Alonso ha revalidado su título en Interlagos, donde ha terminado segundo, tres posiciones por delante de Michael Schumacher, que realizó un Gran Premio excepcional y sólo pudo ser cuarto. La carrera cayó del lado de Felipe Massa, que lideró la prueba de principio a fin.


Ocho vueltas, poco más de 10 minutos y todo había terminado. La esperada última carrera del año donde campeonato del mundo de pilotos y escuderías estaba en juego, no tardo demasiado en clarificarse. Especialmente, en lo que al título de pilotos se refiere. Fernando Alonso, el nuevo campeón del mundo supo muy pronto que iba a revalidar su corona. Justo cuando comprobó que en la octava vuelta un Michael Schumacher, motivado y muy combativo, que había remontado en ese tiempo cuatro posiciones comenzaba a caer hasta el último puesto. Un inoportuno pinchazo le impidió al alemán luchar por el triunfo. Tanto en la jornada de ayer, como en la carrera, ’Schumy’ fue el más rápido. Pero la Fórmula 1 no premia sólo al más rápido, es imprescindible ser el más regular y, como durante toda la temporada, esa virtud es la razón de ser del binomio Alonso-Renault.


El último duelo entre dos los campeones comenzó con un Alonso conservador y un Schumacher pletórico. Como le correspondía, ’El Kaiser’, comprometido con su equipo -quienes le han hecho siete veces campeón del mundo-, herido en su orgullo y partiendo desde la décima posición sin presión alguna no tardó mucho en hacer alarde de sus condiciones como piloto y de la potencia de su Ferrari. En la salida ganó dos posiciones, y otras dos durante la primera vuelta. En esta fase inicial del Gran Premio, el incidente entre los dos pilotos de Williams fue lo más significativo. Nico Rosberg y Marc Webber se tocaron en la primera curva de Interlagos. El australiano se vio obligado a abandonar. Y lo que es más importante, su monoplaza dejó restos en la pista. Rosberg, por su parte, parecía estar en condiciones de ir rápido pero antes de cruzar la meta, sufrió un accidente espectacular yéndose contra el muro y dejando el Williams totalmente destrozado en mitad de la pista. Presumiblemente, el coche se le hizo incontrolable al joven piloto alemán tras el choque que había sufrido anteriormente.


Con la salida del Safty Car , Schumacher se acercó más todavía a los Renault, tenía por delante a Rubens Barrichello, pero se zafó de él con toda facilidad y se pegó a Fisichella en cuento las luces del coche de seguridad se apagaron y Massa relanzó la carrera.
Schumacher era el piloto más rápido en pista y Giancarlo Fisichella era su último obstáculo para llegar a la altura de Alonso. El italiano no pudo frenarle cuando en la vuelta octava Michael le cogió la posición a final de recta -donde el Ferrari era mucho más rápido- y le adelantó con superioridad. Sin embargo, el alemán estuvo a punto de pasarse de frenada. Bloqueó su reda delantera y en la zona donde los Williams se habían tocado en la salida pinchó. En este momento, con todos los coches bastante pegados debido al Safety Car, todos los pilotos le adelantaron y se distanciaron de él.
Mientras tanto, Alonso seguía ganando posiciones. En vuelta 9 Trulli se retiró con problemas mecánicos, el asturiano se situó tercero. Más adelante, sobre la vuelta 21, Raikkonen entró en boxes y Alonso logró adelantarle con una parada posterior más corta. Con Felipe Massa distanciándose cada vez más del resto de pilotos y Alonso rodando segundo, cómodamente, el mundial de pilotos estaba decidido pera la carrera no había terminado.


A mitad de carrera, el interés se centraba en dos frentes: ver cuantas vueltas era capaz de realizar el Mc Laren de Pedro Martínez de la Rosa sin repostar, y seguir la remontada de Michael Schumacher.


En el giro vigésimo séptimo el español llegó a ser -virtualmente- segundo, delante de Alonso. Por un instante parecía que Pedro llevaba entre manos un diésel. Sus tiempos no eran espléndidos pero el coche seguía completando vueltas de forma regular sin agotarse. Hasta 35 vueltas completó De la Rosa sin parar. Después, volvió a un realista octavo puesto.


Por su parte, con el objetivo de hacer a Ferrari campeona, Schumacher combatía hasta el final. Y de que forma. El siete veces campeón deleitó a la torcida brasileña todo un repertorio de adelantamientos, hasta llegar a situarse sexto, tras Fisichella a falta de 17 vueltas para el final. Esta vez el italiano le aguantó mejor, y Schumacher, lanzado, cometió un error, pero en siete vueltas volvió a situarse a su altura y esta vez el alemán no tuvo piedad y el que terminó fallando fue Giancarlo, que se fue al césped.
Por delante de Michael, Raikkonen era el encargado de frenarle. Y entonces se produjo, a tres vueltas del final el mejor adelantamiento de todo el Gran Premio y uno de los mejores de la temporada. De nuevo a final de recta, el Ferrari se emparejó con el Mc Laren y le ganó el interior.


El finlandés hizo todo lo que pudo para taparle el hueco a Schumacher y le fue imposible. ’El Kaiser’ terminó cuarto a pesar de tener que remontar desde el último puesto, pero no fue suficiente para que Ferrari fuera campeona y el título de constructores también catyó del lado de Renault, gracias al segundo puesto de Alonso. Jenson Button fue tercero.

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