Prueba: Seat Alhambra 2.0 TDI. ¡A viajar!

Prueba: Seat Alhambra 2.0 TDI. ¡A viajar!

Quien compra un Seat Alhambra va a “amortizarlo” realizando, al menos, un viaje largo cada año en el que está incluida toda la familia. Pero, con sus siete plazas, también te sacará de más de un apuro en los trayectos cortos. Un motor diésel de 170 CV y un interior comodísimo completan el conjunto. ¿Te vienes?

Cuando me planteé la prueba del nuevo Seat Alhambra, no tenía en mente un viaje, ni siquiera una escapada de fin de semana. Pero cuando recogí el monovolumen y me puse a sus mandos, empecé a cambiar de idea. Ya que es perfecto (según afirma la marca) para familias activas y deportistas, todo era cuestión de buscar una con cierto “espíritu aventurero”, llenar el Alhambra 2.0 TDI Ecomotive Style de maletas y lanzarnos a la carretera.

Aceptaron el reto una pareja de amigos y su “peque” de año y medio, que garantizaba bártulos por todas partes, incluida –por supuesto- una sillita infantil con la que probar la comodidad de las puertas traseras deslizantes del Alhambra. En menos de 48 horas estaba todo organizado: cuatro adultos y un niño teníamos casi 500 kilómetros por delante (y otros 500 de vuelta) por todo tipo de carreteras.

Primera parada: el Seat Alhambra, en la ciudad

Seat Alhambra 2.0 TDI Ecomotive Style, maletero 2
Con cinco asientos, el maletero del Seat Alhambra ofrece 809 litros. Fotos: Raúl de San Antonio.
Ampliar

Con el equipaje de dos personas en el amplio maletero, vamos a buscar a los otros pasajeros. Faltan las maletas de otros tres pasajeros, más un carrito de paseo, una cuna plegable y bolsas y más bolsas con pañales y ropa en miniatura. Por suerte, no necesitamos la tercera fila de asientos –dos plazas, elevadas respecto a la segunda fila, que se despliegan y se esconden con bastante facilidad. Aunque amplias, no dejan mucho espacio para las piernas de un adulto, como suele ser habitual-, así que contamos con más de 800 litros de capacidad. La superficie de carga, totalmente plana, tiene 1,3 m de longitud, por lo que colocar los bártulos resulta muy sencillo. Un enorme portón (de apertura y cierre eléctrico en el Seat Alhambra Style) y un plano de carga bajo facilitan todo el proceso.

Pensábamos que quizá sería necesario mover longitudinalmente los asientos de la segunda fila, pero no ha hecho falta. Tampoco precisamos los elevadores integrados para niños (opcionales), ya que el pequeño que viaja con nosotros ha de hacerlo en una sillita, convenientemente sujeta a los anclajes isofix -hay en cada una de las tres plazas independientes traseras-. Compruebo que las puertas deslizantes son “el invento del siglo” para los padres: hasta en un sitio estrecho como en el que nos encontramos hay espacio para “maniobrar”. Nos vamos.

Callejeamos lo necesario antes de alcanzar la autopista. El Seat Alhambra ha crecido y mide 4,85 m de largo, 22 más que su antecesor. También es 9 cm más ancho; llega hasta el 1,90 y, aunque este incremento en las cotas redunda de forma muy positiva en el espacio disponible en el habitáculo, lo cierto es que son cifras algo aparatosas para la ciudad, donde este monovolumen no se encuentra muy cómodo. Por suerte, la dirección asistida y los sensores repartidos por toda la carrocería facilitan la tarea no sólo de aparcar, sino de moverse en calles angostas –estrechadas aún más por coches en doble fila, furgonetas descargando… Lo habitual, vamos-.

El Seat Alhambra, en marcha

Seat Alhambra 2.0 TDI Ecomotive Style, dinámica
Los cristales tintados evitan parte de la radiación solar a los pasajeros de las plazas traseras. Fotos: Raúl de San Antonio.
Ampliar

Al salir de la urbe, todo cambia. El nuevo Seat Alhambra es 1 centímetro más bajo que el anterior y eso, unido a sus rediseñadas formas, permite que mejore la aerodinámica, por lo que apenas notarás ruidos en el habitáculo derivados de este apartado.

Sí es un poco más rumoroso su motor 2.0 TDI de 170 CV. Tiene mucha fuerza en la parte baja del cuentavueltas y la mantiene durante buena parte del recorrido de la aguja, por lo que resulta sencillo alcanzar un ritmo respetable y mantenerlo. También brilla en las recuperaciones y eso, teniendo en cuenta que “tira” de 1.605 kilos, es reseñable.

La contrapartida a esta potencia y a estas “aptitudes” son unos consumos un poco elevados. El gasto medio de combustible anunciado por Seat (5,8 l/100 km) se aleja un poco de la cifra que ha marcado durante la prueba, más próxima a los 7 l/100 km. Pero recuerda que, en mi caso, el Alhambra va cargado hasta arriba, con cuatro adultos y una “personita” que arrastra más accesorios que una muñeca “Barbie”, y eso no hay sistema Start/Stop o de recuperación de energía –ambos presentes en el monovolumen- que lo resista. Eso sí, su ayuda es patente: la firma asegura que el consumo se rebaja un 4%. Y al precio que está el diésel…

Un Seat Alhambra “deportivo”

Seat destaca por ser la firma deportiva del grupo Volkswagen, con modelos dinámicos y ágiles. Y el Alhambra, pese a su orientación claramente familiar, no quería perderse su trocito del pastel: se han ampliado la batalla y las vías para que gane estabilidad.

Ponemos a prueba su comportamiento en una retorcida carretera de montaña que sigue el curso de un río. Curvas enlazadas se suceden durante unos 30 kilómetros, pero el sistema de suspensión sujeta firmemente la carrocería, que apenas se bambolea. Los baches son absorbidos con facilidad y los pasajeros son tratados con mimo durante el trayecto.

Seat Alhambra 2.0 TDI Ecomotive Style, detalle consola central
Los mandos de la consola central tienen ahora una posición más elevada. Su distribución también ha mejorado. Fotos: Raúl de San Antonio.
Ampliar

También el conductor disfruta, ya que todo son facilidades. La dirección es precisa, la caja de cambios (con seis marchas) está bien escalonada y el tacto de la palanca es correcto, los asientos son cómodos, todos los mandos están a mano… No sólo puede devorar kilómetros en una confortable autopista: este terreno, algo más ingrato –en principio- para un monovolumen, depara agradables sorpresas.

A ello contribuye la cuidada ergonomía y el completo equipamiento del Seat Alhambra 2.0 TDI Ecomotive Style. Un interior cuidado, en el que todos los mandos, ahora en posición más elevada, están donde la mano va a buscarlos, ofrece comodidad y espacio a partes iguales: aire acondicionado regulable para las dos (o las tres) filas de asientos, huecos por todas partes para dejar objetos, retrovisor interior antideslumbramiento… Y también puede adoptar el sistema Park Assist, que detecta los huecos libres -en línea y en batería- y realiza las maniobras necesarias con el volante para que el aparcamiento sea perfecto. Destino alcanzado.

¿Será el Seat Alhambra 2.0 TDI CR Ecomotive Style tu próximo coche?

¿Necesitas espacio en el coche, pero no quieres renunciar a cierta deportividad? Este Seat Alhambra es una opción muy acertada, siempre que tengas 37.500 euros. Es un desembolso importante, así que piénsate qué es lo que de verdad necesitas: ¿siete asientos? ¿Un sistema que aparca por ti? ¿Llantas exclusivas? Quizá no, lo que irá rebajando el coste, pero dejará lo que de verdad importa: siete airbags y ESP de serie, control de presión de neumáticos, cinco amplias plazas… Eso sí, el motor de 170 CV sólo viene asociado al acabado Style, el más alto, así que, si quieres recortar aún más el precio, tendrás que renunciar a cierta dosis de potencia. Decides tú…

¿Buscas un coche como éste?

¿Te interesa el Seat Alhambra, pero quizás con otra motorización o acabado? En la sección Coches nuevos de Autocasion.com puedes encontrar interesantes ofertas: utiliza el buscador para localizarlas por marca y modelo o por carrocería. Por ejemplo, en el caso del Seat Alhambra, puedes consultar su oferta más destacada y también las de sus rivales.

Y si lo prefieres de ocasión… Consulta la oferta de Seat Alhambra de ocasión en Autocasion.com.

Comparte este artículo

Suscríbete a nuestra newsletter

Recibirás en tu email las últimas noticias, novedades y pruebas del mundo del motor

Te puede interesar...

Comenta este artículo

* He leído la Política de privacidad

Ir arriba