Probamos el nuevo Ford B-Max

Probamos el nuevo Ford B-Max

14 diciembre, 2012

Abrir las puertas y tener ante ti un espacio diáfano de 1,50 m para entrar impresiona, la verdad. Sobre todo, si hablamos de un coche: el nuevo Ford B-Max te ofrece esto y mucho más envuelto en sus formas de monovolumen compacto. Pero, ¿cómo se conduce? ¿Será el modelo adecuado para ti? ¿Aprovecharás toda la tecnología que pone a tu disposición? Vamos a verlo…

Se presentó en el Salón del Automóvil de Ginebra y a finales de agosto nuestro compañero Jorge Morillo fue hasta Múnich para tener una primera toma de contacto con el Ford B-Max, un monovolumen compacto que comparte muchas cosas con el Fiesta.

La primera de ellas es la plataforma global de la marca del óvalo para coches del segmento B, aunque el B-Max tiene 11 centímetros más de longitud que su “mellizo”, lo que le permite albergar un maletero 31 litros mayor (hasta los 318 l.). Quizá no te parezca una cifra reseñable, pero piensa que siempre puedes abatir los asientos. Para que cargar y descargar el equipaje sea más sencillo que nunca, tendrás a tu disposición un espacio abierto de 1,5 m de longitud. ¿De dónde sale esta medida? No es del portón (aunque también da un buen acceso al maletero, todo sea dicho)…

¡Ábrete, Sésamo! Las puertas correderas del Ford B-Max

El metro y medio del que hablamos, indispensable para colocar cómodamente cajas de Ikea, bicicletas o sillitas infantiles con sus correspondientes niños, aparece ante nosotros cuando abrimos las puertas de un mismo lateral del Ford B-Max. El pilar B que parece existir visto desde el exterior en realidad no está ahí, así que ningún elemento de la carrocería “estorba” nuestras tareas.

Ford B-Max, anclaje puerta
Éste es el anclaje de la puerta; cuidado al abrirla y cerrarla, ya que pesa bastante.
Ampliar

Esta característica trae consigo un sistema de anclaje de las puertas que añade mucho peso tanto a las delanteras como a las traseras (éstas, deslizantes, podrían “aligerarse” con un dispositivo de apertura y cierre eléctrico no disponible, al menos, en nuestra unidad de pruebas): si vas a entrar y salir del coche varias veces en la misma tarde, gastarás calorías. La ventaja es que te puedes saltar el gimnasio ese día… y, bromas aparte, que suman resistencia: el B-Max ha obtenido la puntuación más alta, cinco estrellas, en los tests de Euro NCAP, logrando muy buenos valores en la prueba de impacto lateral. Los refuerzos de las puertas para pasar estos exámenes añaden kilos, sí, pero también seguridad.

A la hora de maniobrar en este espacio, sólo hay que tener cuidado con el tubo que guía los cables de los elevalunas eléctricos y cierre centralizado hacia las correderas, ya que queda bastante expuesto: no querrás engancharte un pie mientras pasas a este “loft”… En nuestro caso, está “abuhardillado”: un techo panorámico deja pasar la luz y aumenta la sensación de amplitud del habitáculo.

El mundo interior del Ford B-Max

La segunda característica que comparten Ford B-Max y Fiesta es su gran carga tecnológica. El pequeño monovolumen ha estrenado en Europa el sistema SYNC, que después ha mostrado su “hermano”, y lo ha hecho para contribuir a un objetivo que la marca del óvalo tiene muy claro con este modelo: debe dar la impresión a su conductor de estar en un vehículo premium.

Ford B-Max, consola central
En la consola central del Ford B-Max hay gran profusión de botones.
Ampliar

Lo cierto es que hay ajustes y materiales correctos… y una consola central plagada de botones. Si asocias tecnología a la NASA, estás en tu sitio, ya que encontrarás tantos mandos como en una nave espacial. Dominar todas las posibilidades que ofrece el dispositivo SYNC lleva cierto tiempo: menús, submenús, opciones… Mejor ten a mano el manual de instrucciones. Pero, una vez acostumbrado, encontrarás un sistema que te permitirá integrar en el coche la agenda de contactos de tu móvil e interactuar mediante la voz: podrás hacer llamadas, oír tus mensajes de texto (SYNC los “leerá” para ti en voz alta) y buscar tu canción favorita -no hace falta que esté en el smartphone, también funciona con un pendrive conectado al puerto USB- sin apartar las manos del volante.

Este dispositivo también cuenta con un asistente de emergencia que entra en acción si saltan los airbags o si se activa el corte de combustible: llamará al 112 (previo aviso al conductor, para que éste pueda detener la comunicación si el accidente no es grave) y, en el idioma del país en el que te encuentres, explicará que ha tenido lugar un siniestro y dónde está el coche.

Todo esto forma parte de un paquete que cuesta 1.300 euros. Si te estás preguntando por el equipamiento de serie, nuestro Ford B-Max Titanium (el acabado “medio” de la gama) incluye seis airbags, ayuda al arranque en pendiente, controles de estabilidad, tracción y de velocidad, faros antiniebla, ordenador de viaje, climatizador, arranque por botón…

Miras a tu alrededor y te das cuenta de que la sensación de estar en un vehículo “de categoría” que pretende Ford se ha conseguido, pero hay dos “notas discordantes” en este apartado. La primera es el ruido que se cuela en el habitáculo, proveniente del motor diésel 1.6 (con 95 CV), que tiene un tableteo bastante molesto. La segunda, la postura de conducción: no es la idónea para los más bajitos, ya que tendrán que subir la banqueta y acercarse mucho al volante; esto dejará espacio suficiente para las piernas de los pasajeros que viajen en las plazas traseras, eso sí. Otro cantar es que el conductor sea alto: en este caso, los centímetros disponibles para los ocupantes se reducen, aunque no de forma que el trayecto resulte una tortura, ni mucho menos. Además, el acceso a los asientos posteriores es comodísimo -las puertas correderas no tienen rival en este apartado- y también hay suficiente amplitud para los hombros, la cabeza…

¿Cuál es el territorio del Ford B-Max?

Ford B-Max, habitáculo
El habitáculo del Ford B-Max es cómodo para cuatro personas.
Ampliar

Por su configuración y sus medidas, ya te habrás imaginado que el Ford B-Max se encuentra muy cómodo en la ciudad: es ágil en las calles y resulta perfecto para los padres con niños, ya que colocar a los “peques” en las sillitas para llevarlos y traerlos del colegio es una tarea muy sencilla. ¿Una tarde de recados? Igualmente adecuado, ya que podemos configurar el habitáculo a nuestro antojo para cargar los “trastos” y ni siquiera necesitamos un hueco enorme en el que dejar el vehículo para abrir el portón del maletero: de nuevo las puertas deslizantes muestran sus ventajas.

Nuestra unidad de pruebas contaba con dos sistemas muy útiles a la hora de moverse por la urbe y buscar aparcamiento. El primero de ellos es el Active City Stop, que detiene el coche de forma automática para evitar accidentes siempre que marchemos por debajo de 30 km/h. Forma parte del paquete City Safe (450 euros), con parabrisas térmico -indispensable para las heladas-, retrovisores plegables eléctricamente y sensor de parking trasero… Así llegamos a la cámara de visión posterior (también se paga aparte), que te permitirá “afinar” al máximo y meter el B-Max en sitios imposibles.

¿Quieres ver el Ford B-Max en movimiento?

Cuando tengas que salir a carretera, empezará a brillar el chasis del modelo. Pese a la postura de conducción elevada, en ningún momento tendrás la sensación de llevar un monovolumen “al uso”: la suspensión está puesta a punto de tal forma que los pasajeros no “perderán los empastes” en los baches, pero tampoco acusarán las inclinaciones de la carrocería propias de un vehículo con un centro de gravedad más alto. En las curvas, este Ford se sujeta con aplomo y enlaza los giros digiriendo sin rechistar los cambios de apoyo (el dispositivo Vectoring Control de la marca realiza un trabajo estupendo). Pronto te encontrarás deseando más potencia; a falta de probarlo en el B-Max, me atrevo a aventurar que el motor 1.0 EcoBoost, gracias a sus 120 CV, será perfecto y te evitará el molesto rumor de la mecánica diésel. Los 95 CV del 1.6 TDCI se quedan un poco “cortos”: aparecen con fuerza antes de las 2.000 rpm gracias a un par de 125 Nm, pero el peso de este monovolumen y la franqueza con la que pisa piden más “alegría”.

En contrapartida, el consumo se queda en valores muy bajos, que rondarán los 4 l/100 km. El Ford EcoMode, que te informa del momento idóneo para cambiar de marcha, te ayudará a ahorrar más combustible.

¿Será el Ford B-Max tu próximo coche?

Ford B-Max
¿Quieres un monovolumen urbano muy cómodo? El Ford B-Max te gustará.
Ampliar

Pese a que la firma del óvalo señala como parte de su clientela a padres que ya no tienen necesidad de transportar a sus hijos, lo cierto es que serán precisamente los que sí tienen que hacerlo los más beneficiados del sistema de puertas deslizantes del Ford B-Max, así como del amplio espacio que ofrece para “maniobrar” con las sillitas y los “peques”. Cierto es que en su maletero no podrás cargar todos los “accesorios” para un fin de semana en familia (a menos que abatas los asientos traseros, claro está), pero los imprescindibles, como el carrito de paseo o una bolsa con biberones, pañales o potitos, sí. Es decir: te resolverá el día a día en la ciudad, donde vas a pasar la mayor parte de tu tiempo, por menos de 20.000 euros.

¿Buscas un coche como éste?

¿Te interesa el Ford B-Max, pero quizás con otra motorización o acabado? En la sección Coches nuevos de Autocasion.com puedes encontrar interesantes ofertas: utiliza el buscador para localizarlas por marca y modelo o por carrocería. Por ejemplo, en el caso del Ford B-Max puedes consultar su oferta más destacada y también las de sus rivales.

Comparte este artículo

Suscríbete a nuestra newsletter

Recibirás en tu email las últimas noticias, novedades y pruebas del mundo del motor

Te puede interesar...

Comenta este artículo

* He leído la Política de privacidad

Ir arriba