Probamos el futuro de la seguridad vial

Gracias a General Motors hemos probado una importante aportación a la seguridad vial en fase de desarrollo basada en las telecomunicaciones.

Gracias a General Motors hemos probado una importante aportación a la seguridad vial en fase de desarrollo basada en las telecomunicaciones.

Prevenir los accidentes alertando a los conductores de los peligros potenciales que pueden suponer otros vehículos es uno de los mayores retos en el desarrollo del nuevo Sistema de Comunicación entre vehículos (V2V: vehículo a vehículo en inglés). Los vehículos equipados con esta tecnología se pueden comunicar entre ellos e intercambiar información tal como su situación y velocidad. De esta forma, los conductores pueden ser advertidos con antelación en el caso de que otro vehículo circule en su ángulo muerto, está parado en una zona que es difícil o imposible de ver o si pretende entrar en la misma intersección a la que se está aproximando. Los ingenieros de GM han mostrado el estado actual de desarrollo de la tecnología V2V en la Pista de Pruebas del INTA en Madrid, con modelos Cadillac, Saab, Opel y Chevrolet.


“Conducir es una tarea compleja. Conocer donde se encuentran otros vehículos y donde pretender ir es tan importante como mantener el control de nuestro propio coche”, dice Hans – Georg Frischkorn, Director Ejecutivo de Sistemas Eléctricos Globales, Controles y Software. “Con la tecnología V2V, ampliamos el conocimiento del entorno por parte del conductor para mejorar la seguridad vial, sin que nada le distraiga y sin reducir su nivel de control. Este sexto sentido permite al conductor saber que está pasando a su alrededor para ayudarle a evitar accidentes y mejorar la fluidez del tráfico”. Para estos sistemas se utilizan componentes probados y fiables que forman parte de nuestra vida diaria. El hardware está constituido por un microprocesador, receptores  de GPS y módulos de Redes Locales Inalámbricas (WLAN). Los vehículos establecen contacto unos con otros en un radio de unos cientos de metros, e intercambian información como su situación, la velocidad a la que circulan, la aceleración y la dirección en que se desplazan.


Hoy en día, los vehículos se pueden equipar con múltiples sensores de seguridad, incluyendo los controles de velocidad con sensores radar, sistemas de asistencia de aviso de cambio de carril o sensores para detectar objetos en los ángulos muertos del coche. Muchas de las funciones ayudan a evitar una colisión por detrás que ocurren a diario debido a la escasa visibilidad.


Demostraciones en situaciones habituales de circulación
Los ingenieros que forman parte del equipo que está desarrollando el sistema V2V demostró las ventajas de la nueva tecnología con una gran variedad de ejercicios prácticos. Un sistema de aviso minimiza el peligro de no ver el coche que circula en el ángulo muerto del nuestro. Varias funciones ayudan a prevenir las colisiones por detrás que ocurren a diario por mala visibilidad, carreteras con muchas curvas o pequeñas distracciones del conductor. El sistema avisa que un coche está parado en la carretera incluso antes de que el conductor que circula detrás pueda verlo, por ejemplo, si está tras una curva, o alerta al tráfico que nos sigue si el coche ha efectuado una frenada de emergencia. Cuando el coche registra que puede ser colisionado por detrás, enciende y apaga rápidamente sus pilotos traseros. Un aviso dentro del coche que se aproxima también avisa a su conductor, de forma que tiene tiempo suficiente para realizar una maniobra de frenado o de esquiva. Dependiendo de las situaciones, el sistema transmite esos avisos de forma visualmente, de forma acústica o a través de vibraciones en el asiento del conductor.


En otro escenario, otro sistema de alerta de colisión aumenta la seguridad al acercarse a cruces. Incluso aunque no haya contacto visual entre los conductores de ambos coches, el sistema detecta con antelación cualquier riesgo de colisión y alerta a ambos conductores en el caso de que tengan que intervenir, por ejemplo, frenando. Las zonas de obras o los vehículos de emergencia también pueden transmitir señales para avisar que un carril está cortado o de que necesitan dejen el paso libre.


El Reto: que esté disponible en tantos vehículos como sea posible
Esta tecnología está basada deliberadamente en componentes probados y asequibles, ofreciendo el potencial de convertirse en equipamiento de serie en muchos vehículos. De hecho, la efectividad del sistema está directamente relacionada con su implantación. Posiblemente este sistema pueda estar listo en 2010, y para entonces podremos disponer de una nueva e importante medida de seguridad que en definitiva se basará en que nos ayudemos unos a otros.

Comparte este artículo

Suscríbete a nuestra newsletter

Recibirás en tu email las últimas noticias, novedades y pruebas del mundo del motor

Comenta este artículo

* He leído la Política de privacidad

Ir arriba