Primera consecuencia del independentismo catalán para Seat

Primera consecuencia del independentismo catalán para Seat

El problema del independentismo en Cataluña ya está teniendo una primera consecuencia para Seat, afortunadamente, no demasiado grave por ahora, aunque los retrasos con los nuevos lanzamientos siempre son un problema a evitar. Se repite la historia del problema que provocó en su día el lanzamiento del Seat Arosa.

El proceso independentista catalán sigue creando más daños colaterales: migración de las sedes de los principales bancos y empresas catalanas, pérdidas de valor en bolsa… y, como era de esperar, también a Seat, la marca de coches española con sede en Cataluña. Por ahora parece más una pequeña anécdota que un verdadero problema, pero los retrasos en los plazos de un proyecto siempre acarrean pérdidas.

Seat tenía previsto hacer público el nombre de su nuevo SUV antes del 15 de octubre, pero ese plazo ya se ha excedido y parece que todavía habrá que esperar más antes de conocerlo debido a la incertidumbre y mal ambiente social creado por el problema en Cataluña.

Según algunos medios, Seat ha comunicado a través de un mensaje privado en Twitter lo siguiente: “Sentimos el retraso en el anuncio del nombre ganador de nuestro nuevo SUVLa situación política actual nos ha llevado a posponer el anuncio, así como otras actividades de marketing y de comunicación. Esperamos poder comunicarlo lo antes posible“. Sin embargo, Seat no ha hecho ningún comunicado oficial al respecto.

El nombre del nuevo modelo de Seat iba a ser elegido mediante votación popular y ha ido pasando por varias fases de selección. En la última de ellas -el 12 de septiembre, en el pasado Salón de Frankfurt- anunció los cuatro nombres finalistas: Alborán, Aranda, Ávila y Tarraco.

Podría ser que el elegido hubiese sido Tarraco y, por miedo a un boicot por parte de los anti separatistas, Seat haya preferido cambiar de nombre al modelo.

Es la segunda vez en la historia de la marca que Seat tiene problemas por el nombre de un modelo y ambas han sido por culpa de movimientos nacionalistas. La primera vez fue con el lanzamiento del Seat Arosa, que provocó las quejas de los nacionalistas gallegos que reivindicaban que el nombre fuese Arousa. ¿Será éste el fin de la tradición de Seat de usar nombres de poblaciones españolas para sus modelos?

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