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¿Por qué te quedas dormido al volante? La culpa (también) es del coche

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11 de febrero, 2020

Investigadores australianos han demostrado que la somnolencia en los conductores es culpa, también, de la vibración de los coches.

Que levante la mano a quién no le haya entrado sueño mientras que está conduciendo y haya notado como se le cerraban los ojos mientras que manejaba el volante. Si somos completamente sinceros, pocas manos arriba veremos.

La somnolencia al volante es un problema muy grave que es causante de cientos de miles de accidentes y cientos de miles de muertos en el mundo.

Y a pesar de que muchas veces pensamos que es, principalmente, culpa del conductor, porque está cansado, no ha dormido lo suficiente o no se ha tomado el café o la bebida con cafeína perceptiva, también, a veces, el coche tiene su parte de responsabilidad.

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Así lo dicta una investigación de la Universidad RMIT en Australia, que sostiene que incluso los más despiertos corren el peligro de padecer somnolencia al volante: la culpa la tienen las vibraciones del vehículo.

Quizás lo hayas vivido en tus carnes o te lo hayan contado, pero hay padres que ante la imposibilidad de dormir a sus bebés, cogen el coche y se dan una vuelta con el pequeño dentro para que, con el traqueteo, éste caiga en los brazos de Morfeo. Pues algo similar es lo que sostienen estos investigadores australianos.

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“Hemos descubierto que las suaves vibraciones de los asientos del coche mientras conduces pueden calmar tu cerebro y tu cuerpo», dice Stephen Robinson, uno de los miembros del equipo de investigación. Y el efecto es en unos 15 minutos: «Vibraciones constantes a baja frecuencias, como las que experimentamos al conducir coches y camiones, nos inducen progresivamente la somnolencia, incluso entre las personas que están bien descansadas».

Las vibraciones del coche, responsables

Y lo demostraron a través de pruebas de simulador con voluntarios, midiendo la frecuencia cardíaca de los participantes en el transcurso de dos sesiones de 60 minutos, una con vibraciones de baja frecuencia (simulando un coche en movimiento) y otra no.

Voluntario durante la prueba en el simulador

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Aquellos que “condujeron” con vibraciones dieron mayores muestras de somnolencia a partir de los 15 minutos y fueron más evidentes a partir de la media hora. Lo que podría estar sucediendo, según los investigadores, es que el cerebro se sincroniza con las vibraciones y entra en una etapa temprana del sueño.

Pero, no os preocupéis, los investigadores también sugieren que esa vibración, en los coches del futuro, se podría modular, variando la frecuencia, “para tener el efecto contrario y ayudar a mantener a la gente despierta«.

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