Ponemos a prueba el Chevrolet Orlando LTZ 2.0 VCDi de 163 CV

Ponemos a prueba el Chevrolet Orlando LTZ 2.0 VCDi de 163 CV

26 diciembre, 2012

La marca ofrece un producto muy interesante con el Chevrolet Orlando: un monovolumen con aspecto de 4x4, lo que la mayoría de los compradores de un SUV busca. Un buen equipamiento y un precio interesante son las principales bazas de un coche con bastante que ofrecer.

Siempre me he preguntado por el motivo del éxito de ventas que tienen los SUV en un país donde el senderismo, el ciclismo, o el esquí no son deportes “de masas” (si encuestamos a la gente sobre su plan favorito cuando tienen tiempo libre, salir al campo no será una de las respuestas más populares). Por eso, aunque la mayoría prefiere los coches con aspecto de aventureros, elige las versiones con tracción al eje delantero -y, de paso, se ahorra unos euros-. El motivo es que no necesitan un SUV, pero encuentran aburrido el diseño de los monovolúmenes (o bien su mayor aventura se ha convertido en aguantar el ritmo de esas cosas pequeñas que llevan exactamente la mitad de sus genes).

Prueba Chevrolet Orlando 2.0 VCDi LTZ, Cabo Silleiro, Rubén Fidalgo
Está claro de donde vienen los Orlando.
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Por eso me ha parecido una buena idea la de Chevrolet, que en ningún momento ha jugado a hacer un todo camino –ni siquiera ofrece la opción de la tracción total-, pero que tampoco ha querido fabricar un coche anodino o aburrido. Así es el Chevrolet Orlando, un monovolumen amplio y confortable, con una altura al suelo parecida a la de una berlina, pero con detalles de diseño que nos hacen ver un todo terreno: líneas cuadradas y rotundas, molduras de plástico negro para proteger los pasos de rueda y los bajos de paragolpes y carrocería…

Personalmente, creo que lo han conseguido. A medida que me acerco a él sí me parece un 4×4: su frontal contundente, las llantas robustas, los prominentes paragolpes… sin embargo, al llegar a su lado y abrir la puerta, no necesito “trepar”. El asiento está a la altura perfecta, es cómodo para mí e incluso para los más mayores. ¿Habrá logrado ser un monovolumen para la familia pese a no parecerlo? Vamos a verlo.

Viajar en el Chevrolet Orlando

El modelo elegido para la prueba de hoy cuenta con la mecánica diésel de 163 CV, idéntica a la que analizamos en el Chevrolet Cruze y en el Opel Astra GTC y que nos dejó buen sabor de boca en ambos (aunque sigue gustándome más en el Cruze que en el Astra o en el Orlando). El acabado es el LTZ, el más alto, y aunque su dotación es completísima, echo en falta elementos como los faros de xenón o el bluetooth –este último ya debería ser obligatorio-.

Prueba Chevrolet Orlando 2.0 VCDi LTZ, Interior, Rubén Fidalgo
El conductor tiene algunos elementos a desmano.
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Hablando de los faros, hay que señalar que este Orlando, un coche pensado para viajar con la familia, tiene peor luz que el Aveo, un modelo más enfocado a movernos por la ciudad. Su parábola simple y lámparas de doble filamento dan una luz mejorable, que acaba por cansarnos en los viajes nocturnos (y a estas alturas del año, la noche dura desde las seis de la tarde hasta las ocho de la mañana…).

El interior es acogedor; el diseño del salpicadero es muy llamativo y moderno, con una consola central que tiene todo el protagonismo. La capilla para los relojes, personalmente, no me gusta; no entiendo la manía de querer encajar formas redondas en marcos cuadrados. Las grafías son pequeñas y la iluminación turquesa difumina los bordes, por lo que resulta poco legible, aunque la información es buena.

El volante tiene un buen tacto y los mandos están bien ubicados. Rápidamente nos hacemos a ellos; empezamos la marcha en cuanto los demás pasajeros se han abrochado el cinturón. Encendemos el motor y ya nos llevamos la primera alegría: pese a ser un diésel, no se cuelan en el habitáculo ni ruido, ni vibraciones, lo cual reduce mucho la fatiga conduciendo. La gestión de la mecánica acelera el propulsor mientras soltamos el embrague para evitar que el coche se cale, pero lo hace de forma un tanto brusca, por lo que notamos un pequeño “empellón”. No me gustan este tipo de asistencias: para los conductores que necesiten una ayuda similar recomiendo la transmisión automática (así evitan una palanca de cambios bien ubicada, pero de tacto un poco “pastoso” e impreciso).

Por ciudad echaremos en falta algo más de visibilidad, sobre todo a través de la luneta trasera. Afortunadamente, los retrovisores son de generosas dimensiones y nos ayudan a evitar problemas… si los usamos (dudo mucho de su utilización en ciertos casos, a tenor de las “maniobras” que se ven a diario).

Prueba Chevrolet Orlando 2.0 VCDi LTZ, Cabo Silleiro, Rubén Fidalgo
Su imagen lo asemeja a un SUV.
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El maletero es enorme, aunque cuenta con un plano de carga algo elevado (lógico, si pensamos que hay dos asientos ocultos en el suelo). Estas dos plazas extra te pueden sacar de un apuro, aunque con ellas desplegadas el espacio para las maletas se reduce de forma drástica.

Toca salir de viaje y la generosa amplitud interior se agradece. Los asientos tienen un buen tamaño, pero echo en falta que carezcan de regulación de inclinación de la banqueta, que es demasiado plana y acaba por cansarme las caderas con el paso de los kilómetros.

La potencia del motor es muy buena; mantenemos la velocidad de crucero con una facilidad pasmosa. El peso del conjunto y los largos desarrollos no permiten aceleraciones fulgurantes, pero, a cambio, las cualidades ruteras de este Chevrolet Orlando son destacables. Como además es muy silencioso y los consumos se mantienen dentro de lo razonable (con 6,3 l/100 km, “clava” las cifras del Astra y el Cruze) al no tener una aerodinámica tan penalizada como la de un SUV, el resultado es que el Orlando es un agradable y eficaz compañero de viaje. La pantalla multimedia no hace más que recordarme que llevo un Chevrolet y su pertinaz iluminación molesta en los viajes nocturnos.

El Chevrolet Orlando en el circuito de pruebas

En general, el Orlando me gusta mucho en carretera. No acaba de convencerme el tacto del cambio (aunque la palanca está en el lugar perfecto), ni el sistema anti-calado, que acelera el motor a medida que soltamos el embrague, pero la mecánica es brillante por el contenido gasto de combustible y su agrado de conducción, y los frenos no van nada mal. Son de buenas dimensiones, por lo que deberían aguantar bien el trabajo duro -no debemos olvidar que el Orlando puede llevar hasta 7 ocupantes y el “sobrepeso” obliga al sistema a dar lo mejor de sí-.

Prueba Chevrolet Orlando 2.0 VCDi LTZ, A Magdalena, Rubén Fidalgo
En la maniobra de esquiva sin ESP nos hemos llevado una sorpresa.
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El resultado en la pista no fue malo en absoluto: los frenos aguantaron bien, incluso yendo a ritmo muy fuerte y con el ESP trabajando (lo cual somete a muchísimo esfuerzo a los frenos, aunque no nos demos cuenta). En las pruebas de esquiva y simulando situaciones comprometidas, no se “quejaron”.

Ya que hablamos del control de estabilidad, hay que decir que es desconectable, aunque no del todo: si la cosa se pone muy fea, se vuelve a reactivar. Su trabajo es impecable; en una maniobra de esquiva muy brusca con una velocidad de entrada de 80 km/h, el ESP mantiene la trayectoria sin el menor problema.

Con él desconectado, la cosa se complica y salimos de la esquiva con un sobreviraje bastante acusado. El sencillo esquema de suspensión trasera (necesario para dejar espacio para los asientos escamoteables y abaratar costes) no puede asumir todo el trabajo al que es sometido con un cambio de trayectoria tan brusco: no damos tiempo a que el coche se asiente y rompemos su inercia.

Pese a todo, el comportamiento de este coche es noble y predecible y el ESP es nuestro ángel de la guarda en todo momento.

Vídeo de la prueba del Chevrolet Orlando LTZ en el circuito

Conclusión

El Chevrolet Orlando es un automóvil con un concepto original y práctico: estética de SUV, pero alma de monovolumen… En el fondo es lo que busca la gran mayoría de los que compran un 2WD. Los acabados están dentro de la media en su categoría, al igual que los materiales, y el equipamiento en la versión LTZ es más que suficiente.

Prueba Chevrolet Orlando 2.0 VCDi LTZ, Cabo Silleiro, Rubén Fidalgo
Los retrovisores sobresalen mucho de la carrocería.
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Sigue sin gustarme el brillo de la pantalla multimedia, que molesta bastante en los viajes nocturnos. Debería poder apagarse o atenuar su luminosidad. Tampoco es de recibo que el Chevrolet Aveo tenga mejor luz en carretera que el Orlando, que se conforma con unos faros simples con lámparas de doble filamento, claramente mejorables.

La mecánica diésel de 163 CV es la que mejor le sienta a este coche, capaz de llevar a siete pasajeros y cargar con un peso considerable. Su generosa potencia contribuye a contener los consumos en largos viajes, al mantener una buena reserva de fuerza, que permite mantener la mecánica en un régimen desahogado, incluso en los puertos.

En definitiva, un coche recomendable y con una relación precio/producto muy interesante en esta versión.

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Rubén Fidalgo 26 diciembre, 2012

La verdad es que me sorprende que a estas alturas, y más tratándose del acabado más completo, no incorpore el Bluetooth. Por lo demás, es un producto muy recomendable.

Alberto 29 diciembre, 2012

Muy buen reportaje, especialmente la prueba en el circuito.

Dos cosas:

El motor 2.0 VCDi 163 cv que monta el Orlando, no es el mismo que el del Opel Astra GTC.

El de Opel es un 2.0 CDTi 165 CV, de 1956 c.c. de cilindrada y un par máximo de 350nm a 1.750 rpm.

El de Chevrolet es el 2.0 VCDi 163 CV, de 1998 c.c. de cilindrada y un par máximo de 360 nm a 2000 rpm.

Además creo (no estoy 100% seguro) que el de Opel es de Fiat y el de Chevrolet es de VM Motori (que pertenece en un 50% a Fiat Powertrain pero no es lo mismo).

En la ficha decis que su velocidad es de 180 km/h y hace el 0-100km/h de 10,3 s. Esos son los datos del Orlando que monta el VCDi 130 cv.

Segun el fabricante los datos de este de 163 cv son 195 km/h y 10s. en el 0-100km/h (aunque segun pruebas independientes hace el 0-100 en 9,75 s.)

La versión 2013 incorpora manos libres en el volante multifuncion.

Rubén Fidalgo 29 diciembre, 2012

Hola Alberto, muchas gracias por tu acertado comentario. Efectivamente, los datos en la ficha no son los correctos pese a que la potencia que indican sí es la correcta.
Respecto al manos libres para el teléfono, como puedes comprobar en las fotos, la unidad de pruebas carece de él pese a tratarse de un LTZ, algo que me sorprendió teniendo en cuenta lo completo del resto del equipamiento. Puede que se tratase de uno de los últimos MY 2012.Me alegra saber que han corregido este inconveniente.
Sobre los motores, tengo que darte la razón, sus cotas internas son diferentes y se trata de distintas mecánicas, aunque sus resultados son muy similares, por tacto, rumorosidad y prestaciones.He de comprobar el origen Fiat de la mecánica del Astra, te lo confirmaría si fuese el 1.9, pero el 2.0, es probable que sea un desarrollo propio de GM tras la ruptura del acuerdo con Fiat. Muchas gracias.

Alberto 30 diciembre, 2012

Lo más probable es que me halla pecipitado al comentar el origen de los motores, por eso decía que no estaba 100% seguro.

Independientemente me he alegrado al ver este nuevo reportaje sobre el Orlando, los anteriores que hay por la red son de hace unos meses y este aporta datos que no había visto en los demás.

Por necesidades, el Orlando no sería la 1ª opción por la que me decantaría al comprar un vehículo de 7 plazas, pero despues de leer tanta prueba y/o reportaje sobre el mismo, reconozco que es una opción MUY interesante, sobre todo para familias con presupuestos ajustados.

Desde luego es mejor opción que muchos otros, pues con el mismo equipamiento y motor de similar rendimiento (siempre me refiero a la versión LTZ del Orlando) cualquier modelo de otra marca sube 2000, 3000, 4000,….euros seguro una vez aplicados los descuentos.

Rubén Fidalgo 30 diciembre, 2012

Hola Alberto, como dices, la relación precio-producto-equipamiento que tienen los modelos de Chevrolet está entre las mejores del mercado. En el caso del Orlando, además, se suma el hecho de ser un coche con personalidad, algo que se echa de menos en otros coches. Una lástima su pobre iluminación nocturna… aunque no quieran disparar el precio con Xenón, unos faros de doble parábola no le vendrían nada mal.
Muchas gracias por tus aportaciones, un saludo y feliz año.

jesus 31 mayo, 2013

Hola tengo un ltz de163cv y funciona de maravilla llevo 35000km y como el primer dia. estoy muy contento tengo un consumo medio de 6,4 y no hace nada de ruido. 10 airbags control de estabilidad. 6Marchas . la luz de la consola se puede bajar de intensidad. las luces de cruze y largas son ggeniales. el limpia parabris auto de maravilla. el control de velocidad genial. es el mejor coche del mundo me costo21600 euros con las lunas tintadas homologadas. Regatear y mirar concesionarios

J .LUIS 31 julio, 2013

HOLA. YO TAMBIEN TENGO UN LTZ 163 CV DESDE HACE 4 MESES Y ESTOY MUY CONTENTO DE MOMENTO, ES UN MY 13 Y ADEMAS DEL BLUETOOTH INCORPORA UNA CAMARA DE VISIÓN TRASERA QUE TE DA UNA AYUDA EXTRA JUNTO A LOS SENSORES DE PARKING.
EL CONSUMO NO LOGRO BAJARLO DE 9L. A LOS 100 PERO,CLARO, CASI TODOS POR CIUDAD.

maria gonzalez 11 febrero, 2015

deje estacionado mi orlando por mas de 15 días, y ahora no puedo abrirlo ni con el control ni con la llave de la puerta del pasajero, me imagino se descargó la batería pero como lo abro?

Rubén Fidalgo 12 febrero, 2015

Hola María González, si se ha descargado la batería es normal que no te abra con el mando a distancia, pero la llave sí debería poder abrir la puerta mecánicamente. La única alternativa que tienes es abrir el capó delantero tirando del cable que lo desbloquea a través de la parrilla y conectar una batería en buen estado para que funcione el mando eléctrico del cierre centralizado. Un saludo y gracias por tu consulta.

JAVIER 30 marzo, 2015

Hola, este motor es correa dentada o cadena? . gracias.
Me refiero al 163 cv.

nadia 4 abril, 2015

Donde activo ESP en mi chevrolet orlando 2014.

Rubén Fidalgo 5 abril, 2015

Hola Nadia, el ESP está siempre activo cada vez que pones el coche en marcha. Un saludo y gracias por tu consulta.

jordi 29 mayo, 2015

El motor de 163cv lleva cadena.

Rubén Fidalgo 30 mayo, 2015

Hola Jordi, gracias por responder a Javier, no había visto su pregunta. Un saludo.

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