Los policías aprenden a conducir

Los policías aprenden a conducir

Este tipo de cursos, que cada año se imparten en todo el territorio nacional, están destinados a que los agentes de Policía aprendan técnicas de conducción segura y de destreza al volante.

La forma de atravesar una barrera de coches o evacuar a una persona en una situación de peligro son algunos de los casos a los que tienen que enfrentarse los agentes de Policía que han asistido a un curso de tácticas de conducción segura en el Centro de Formación de la Policía, situado en Ávila. El curso se ha destinado a los profesores de los casi 2.000 agentes que, cada año, reciben formación en conducción y seguridad vial en los cursos que se imparten en el territorio nacional y que el año pasado se calcularon en 215.

En las instalaciones de Ávila y por primera vez, se ha llevado a cabo un curso de actualización y técnicas de destreza al volante para los instructores de los agentes, que han realizado simulacros de evacuación y de situaciones reales a las que tienen que enfrentarse los agentes en su actividad diaria.

En declaraciones a los medios, Armando Cristóbal, subinspector del Cuerpo Nacional de Policía y miembro de la Sección Vial y Técnica de la Policía, ha destacado la importancia de este tipo de ejercicios para que los agentes “cojan práctica” y “habilidades” en la conducción.

En este caso, los ejercicios, dirigidos a dieciséis alumnos participantes, se han centrado en actuaciones con turismos, las más habituales en controles, patrullaje o vehículos a la fuga, pero también en situaciones en las que hay que cortar el paso a un sospechoso o proteger a una personalidad. Sin embargo, los cursos se encaminan a las necesidades de cada conductor, en función del tipo de vehículo que lleva, como un furgón blindado, todoterrenos o motocicletas de gran cilindrada.

Durante cinco días, el curso aborda situaciones en las que hay que realizar un viraje a gran velocidad, una frenada de emergencia sin que se produzca una colisión, los denominados trompos “california” (marcha adelante) o “contrabandista” (marcha atrás) o una maniobra de evasión de un intento de atentado, entre otras. El conductor, en cualquier caso, debe saber “qué tipo de vehículo lleva y a qué situación se enfrenta”, de modo que, con la experiencia adquirida, los accidentes se han reducido entre las fuerzas policiales, ha iindicado.

La maniobra de esquiva, una de las técnicas que aprenden los policías

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