Noticia

Pila de combustible

7 fotos

Ampliar

13 de mayo, 2008

La Unión Europea cree que el hidrógeno es la alternativa más realista para la sostenibilidad económica y medioambiental en el transporte del futuro. Por eso ha puesto en marcha un proyecto para que en 2030 circulen por Europa 16 millones de vehículos propulsados por este combustible. Las marcas automovilísticas hace más de una década que se ‘pusieron las pilas’ para afrontar el reto de moverse sin contaminar y el futuro de la pila de combustible ha dejado de ser utópico para convertirse en prometedor.

La Unión Europea cree que el hidrógeno es la alternativa más realista para la sostenibilidad económica y medioambiental en el transporte del futuro. Por eso ha puesto en marcha un proyecto para que en 2030 circulen por Europa 16 millones de vehículos propulsados por este combustible. Las marcas automovilísticas hace más de una década que se pusieron las pilas para afrontar el reto de moverse sin contaminar y el futuro de la pila de combustible ha dejado de ser utópico para convertirse en prometedor.

La Unión Europea cree que el hidrógeno es la alternativa más realista para la sostenibilidad económica y medioambiental en el transporte del futuro. Por eso ha puesto en marcha un proyecto para que en 2030 circulen por Europa 16 millones de vehículos propulsados por este combustible. Las marcas automovilísticas hace más de una década que se ‘pusieron las pilas’ para afrontar el reto de moverse sin contaminar y el futuro de la pila de combustible ha dejado de ser utópico para convertirse en prometedor.


Son muchas las voces en la industria del automóvil que hablan del hidrógeno como el carburante del futuro y aventuran que la pila de combustible equipará vehículos más limpios, silenciosos y efi cientes. La escasez y el alto precio del petróleo unido al cuestionamiento por parte de las autoridades mundiales de los biocombustibles parecen dar la razón a estos ‘gurús’ del automóvil y apuntar al hidrógeno como la alternativa más lógica a largo plazo para reducir la contaminación.


Los principales fabricantes llevan más de una década realizando fuertes inversiones para impulsar tecnologías como la pila de combustible. Tienen prototipos circulando que demuestran que técnicamente es posible, aunque por el momento fabricar estos modelos en serie a precios competitivos es, hoy por hoy, complicado y su llegada al mercado dependerá no sólo de las marcas, sino también de la voluntad de los gobiernos y de las políticas energéticas que se apliquen. Además, también habrá que solventar problemas como la escasez de estaciones de repostaje y el almacenamiento del hidrógeno en grandes cantidades.


Pese a las dificultades, la Unión Europea ha destinado 470 millones de euros para fomentar el hidrógeno con el difícil propósito de que en 2030 circulen unos 16 millones de vehículos movidos por este combustible en el Viejo Continente.


También parece probable que el hidrógeno no sólo mueva los automóviles, sino que reemplace la electricidad en los hogares, propulse aviones, trenes e incluso las autopistas del futuro. Tiempo al tiempo.


Propuestas realistas

General Motors, Honda, Hyundai, Mercedes Benz, Volkswagen… la lista de fabricantes que experimentan con prototipos movidos por pila de combustible de hidrógeno es amplia. Entre las propuestas más reales está la de Honda, cuyo modelo FCX Clarity comenzará a circular este verano por las carreteras de California, donde ya existen hidrogeneras para que los clientes puedan repostar y donde se podrá adquirir mediante leasing, por unos 400 euros mensuales que incluirán el alquiler, el mantenimiento y el seguro.



También el GM HydroGen4, la versión europea del Chevrolet Equinox, es un prototipo muy cercano a la producción en serie. Y también rueda ya por carreteras estadounidenses, donde está siendo probado por clientes de General Motors. Este año está previsto que un total de diez vehículos HydroGen4 se prueben en Berlín, dentro del programa de demostración Clean Energy Partnership (CEP).


En Europa, el único modelo de este tipo en circulación es el Mercedes-Benz AClass F-Cell, que actualmente prueban dos compañías eléctricas en Islandia.


El más rápido


Las posibilidades del hidrógeno no están relegadas al transporte público o al individual. Esta tecnología también tendrá mucho que decir en el futuro de la competición. Lo demostró el año pasado Ford con el Fusion Hydrogen 999.

Este modelo consiguió una marca de 333 km/h usando hidrógeno como combustible. Y soltando sólo agua por el tubo de escape.



Lo último


Hyundai anunció recientemente que en el año 2012 estará lista para producir 10.000 unidades anuales de vehículos movidos por pila de combustible. También General Motors, muy por delante de otros fabricantes en tecnología de pila de combustible, se ha fijado como meta el año 2015 para comercializar algún modelo propulsado por hidrógeno. Rizando el rizo, el grupo automovilístico presentó recientemente el prototipo Chevrolet Volt, en el que se ha reemplazado la pila donde se produce la energía eléctrica por un generador que se acciona con un motor de tres cilindros y mil centímetros cúbicos.


Innovadora es también la propuesta de la marca Volkswagen y su Space Up Blue, un vehículo que alberga la primera pila de combustible de alta temperatura del mundo, un dispositivo que pesa mucho menos que los actuales y tiene mayor vida útil.


¿Cómo funciona?


La pila de combustible no es un tecnología nueva. Su funcionamiento lo descubrió en 1839 un físico inglés llamado William Grove y ya las usaban en las expediciones lunares en los años 60. Las que incorporan los vehículos funcionan como una batería, pero éstas no se agotan ni se recargan. Convierten la energía química de un combustible –en este caso, el hidrógeno– en energía eléctrica, que se utiliza para mover el vehículo. En el proceso sólo desprenden vapor de agua, por lo que la contaminación es nula.


Igual que las tradicionales, estas pilas están formadas por dos electrodos (ánodo y cátodo) separados por un electrolito y generan electricidad siempre que tengan combustible (en este caso, hidrógeno) y oxígeno. El hidrógeno se suministra a través del ánodo y el oxígeno contenido en el aire por el cátodo. La unión de estos elementos atravesando el electrolito produce lo que se llama una combustión fría, genera electricidad y expulsa H2O (agua). Para hacerse una idea del potencial de esta energía, basta decir que su eficiencia es dos veces más alta que la de un motor de combustión interna.

Comparte este artículo:

Comentarios

* He leído la Política de privacidad

Síguenos en las redes

Aquí está tu coche