Noticia

Peugeot 5008 1.6 e-HDI

Ampliar

23 de septiembre, 2011

Probamos una más que interesante versión diésel ahorradora del monovolumen compacto de Peugeot asociada a un cambio manual pilotado de 6 velocidades. Descubre la calidad y versatilidad de uno de los modelos más espaciosos de la gama.

Nos subimos al Peugeot 5008, el monovolumen compacto de la marca del león, más grande que su hermano menor, el Peugeot 3008 —un modelo que no es un monovolumen, sino un crossover—. Hablamos de un coche muy capaz y pensado para la familia, cuyo diseño mantiene ciertos rasgos típicos de la firma gala como la “nariz” con el logo de la automovilística.

Espacio configurable

El 5008 mide 4.529 mm de largo, 1.837 de ancho y 1.639 mm de alto. Es decir, que en su habitáculo caben hasta 7 plazas, aunque la unidad probada era de 5, con espacio suficiente para ocupantes de talla media-alta. El maletero dispone de una capacidad que va de 679 a 1.754 litros, si abates la fila trasera de asientos independientes, que se mueven longitudinalmente.

Al volante, la postura es más elevada que en cualquier otro Peugeot —a excepción del 807 y el 4007—, pero con todo a mano.

Comportamiento notable

El motor, que cumple con la norma Euro5 y mueve los 1.470 kg de esta versión, es un 4 cilindros turbodiésel con inyección common rail y 1,6 litros de cilindrada. Rinde 112 CV de potencia a 3.600 rpm y 270 Nm de par máximo a 1.750 revoluciones, equivalentes a una aceleración de 0 a 100 km/h en 13,2 segundos. La velocidad máxima se sitúa en 183 km/h. Números interesantes para obtener unas prestaciones agradables con un gasto contenido.

Por lo demás, se trata de un conjunto equilibrado y noble, con una suspensión cómoda que aguanta bien los apoyos prolongados pero con algún balanceo al cambiar el lado, propio de cualquier vehículo de estas dimensiones. No pasan factura en la fatiga y el mordiente de los frenos de disco —ventilados, los delanteros—, y son comunes hasta que te acostumbras al tacto suave e inmediato del pedal. La dirección lee bien lo que pasa entre las ruedas motrices y el asfalto y la transmisión de 6 marchas es más efectiva en modo secuencial —también con levas tras el volante—, porque esta sensación es más tenue si levantas el pie del acelerador antes de engranar una velocidad más.

El Peugeot 5008 1.6 e-HDI 112 CV FAP es una opción a tener muy en cuenta. Ofrece espacio y ahorro, además de practicidad y versatilidad cuando necesitas cargarlo, aunque eso sí, por comportamiento es más que posible que te decantes por el cambio secuencial que por la transmisión automática en su versión CMP de 6 velocidades.

Ver información de los modelos

Comparte este artículo:

Comentarios

Responde a manolo POSTMAN Cancelar

* He leído la Política de privacidad

  • manolo POSTMAN

    Me gustaria tenerlo. Tengo un 307 ( 1.6 hdi ) sw con 6 años y 200.000 km. Ya lo he visto en el concesionario el 5008, y a mi familia le encanta. Haber si nos dan un buen precio. Saludos

Síguenos en las redes

Aquí está tu coche