Nuevo Karting Carlos Sainz

Dicen que segundas partes nunca fueron buenas, pero el nuevo Carlos Sainz Center, la última pista de karting que el piloto español ha inaugurado en Madrid, lo desdice. Tras la primera experiencia del centro de Las Rozas (Madrid), Sainz ha construido un espectacular centro para el ocio que hará las delicias de quienes deseen segregar adrenalina a raudales.

Dicen que segundas partes nunca fueron buenas, pero el nuevo Carlos Sainz Center, la última pista de karting que el piloto español ha inaugurado en Madrid, lo desdice

Dicen que segundas partes nunca fueron buenas, pero el nuevo Carlos Sainz Center, la última pista de karting que el piloto español ha inaugurado en Madrid, lo desdice. Tras la primera experiencia del centro de Las Rozas (Madrid), Sainz ha construido un espectacular centro para el ocio que hará las delicias de quienes deseen segregar adrenalina a raudales.


EL nuevo circuito de karts se ha ubicado en un lugar más céntrico, cerca de la ribera del Manzanares (calle Sepúlveda, 3). Una espectacular infraestructura alberga dos pistas (una interior y otra exterior) con las más modernas instalaciones y material. Durante el casi un año que duró su construcción, Sainz personalmente controló hasta el último detalle del centro, que ya está en funcionamiento. Un botón de muestra. Antes de comenzar la visita a las instalaciones, acompañados por el propio Carlos, éste descubrió una pequeña mancha sobre el asfalto de la pista cubierta. Nos pidió cortésmente que esperáramos un rato, para después recorrer minuciosamente la pista, buscando el menor defecto. A continuación, se fue a hablar con los operarios: «estamos en el comienzo y vamos poco a poco puliendo los detalles necesarios para que todo funcione a la perfección».


¿Por qué un segundo centro de karting? «El centro de Las Rozas funcionó muy bien», nos comenta. «Ha sido fundamental la experiencia que hemos obtenido durante los siete años en que ha estado funcionando. Aquí hemos aplicado los mismos criterios y mejorado en otras cosas. Ha sido una escuela muy interesante a todos los niveles: diseño de pista, mantenimiento, los propios karts… Lo que se ha tratado ha sido de mejorar aquello que era posible» ¿Y qué aspectos han evolucionado en este nuevo centro? «Hombre, si te lo contara, te diría muchos secretos que no me interesa que se sepan», contesta Sainz sonriendo. «Pero, básicamente, lo que se ha buscado es que la pista sea divertida. Y, sobre todo, la posibilidad de contar con otra al aire libre que nos permite funcionar en paralelo. Para que, además, puedan estar en una pista los niños, fuera, y en otra, dentro, los mayores».


La exterior, conectada con la interior, pero utilizada independientemente de aquella, se destinará únicamente a los niños. Su longitud es prácticamente idéntica a la interior, con algún metros de diferencia. Ambas superan ligeramente los 340 metros. La pista cubierta, en el seno de un edificio de gran envergadura, es realmente espectacular y la sensación de calidad en todos sus elementos e instalaciones es la nota dominante. ¿Cuáles son las claves iniciales a la hora de construir una pista cubierta? «En primer lugar», explica Sainz, «si el sitio no está pensado específicamente para un karting, lo primero que tienes que ver es la distancia entre las columnas. Y, a partir de ahí, si es posible diseñar un trazado. Se trata de hacerlo para que sea lo más largo posible y, a la vez, lo más divertido para el pilotaje. También es muy importante que tenga una anchura suficiente. No es bueno sacrificar este aspecto para hacerla más larga».


Carlos Sainz «dibujó» el trazado. «La pista se diseña en función de los metros cuadrados. Se prueba el primer diseño y luego se va modificando hasta que está totalmente a tu gusto y te convence. Para mí, lo más importante es que sea divertida, que no sea demasiado fácil y que tenga de todo, que cuente con zonas más rápidas y otras lentas». ¿Y cómo es el trazado? «La pista no tiene grandes rectas, se trata de no conseguir mucha velocidad. El trazado es bastante técnico, sobre todo la entrada en meta y el final de recta. Aquí hay una curva en la que hay que sacrificar bastante y luego hay dos o tres zonas importantes. Además, cuenta con algunos puntos más estrechos en los que no puedes pasarte de frenada.


No toda la pista tiene la misma anchura. La filosofía del kart es no derrapar, si lo haces pierdes tiempo, así que para ello esta pista es bastante técnica». «La seguridad y la diversión son la clave», continúa explicando el piloto madrileño. «Por ejemplo, en este sentido, el asfalto es fundamental. No debe ofrecer demasiado grip (adherencia) porque sino la velocidad aumentaría, con lo que ello implica para la seguridad. Además, el desgaste de los neumáticos sería mayor. Se busca un equilibrio entre la adherencia y la estabilidad, porque si se resbala demasiado, también sería muy complicado.


«En el terreno de las protecciones», explica Sainz, «utilizamos unas construidas con un material que permite una gran absorción y que ocupa muy poco. La ventilación también es uno de los aspectos clave. En nuestro centro, la capacidad de extracción que exige la ley está multiplicada por tres y no tenemos absolutamente ningún problema con el monóxido de carbono. No hemos querido correr ningún riesgo y tenemos también un sistema de detección para el supuesto caso de que ocurra algo». Uno de los puntos más importantes para los aficionados es el «coche de carreras», el kart: «lo importante es que corran lo mismo. Ésta es la base del éxito del negocio y, para ello, hace falta un mantenimiento completo y estar encima de ellos.


Tenemos cuatro mecánicos que trabajan para que todos los días estén en perfectas condiciones. Nosotros tenemos una estrecha relación desde hace años con Sodykart, pues es un producto que va muy bien y estamos muy contentos con él. El que tenemos aquí es de última generación, somos los únicos que le ponemos barras antivuelco y cinturones de seguridad. Son dos medidas que creemos que son muy importantes». El Carlos Sainz Center cuenta con 75 karts, 20 de ellos destinados a los niños y el resto a los adultos.


La pista permite un máximo de 16 vehículos por carrera. Todas las vueltas son cronometradas, los tiempos exhibidos en pantalla y el sistema permite enviar por correo electrónico a quienes lo deseen las hojas de tiempos personales. El recinto cuenta con restaurante, bar, una franquicia de material deportivo relacionado con el automovilismo y un simulador de Fórmula 1. En breve contará con una sala de eventos de gran aforo. El Carlos Sainz Center, como centro de ocio, estará abierto los 365 días del año. Y los viernes y sábados cerrará a las madrugada. «Lo verdaderamente importante », apunta Carlos, «es que la gente se divierta. Todo está dirigido a este objetivo». Ya saben, para comprobarlo no queda otra que probar.

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