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Un niño de 12 años se escapa con el coche de su padre y conduce durante cinco horas

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20 de diciembre, 2020

Cinco horas al volante es el tiempo que estuvo un niño de 12 años que se escapó con el coche de sus padres y en el que condujo 160 km.

La afición por el motor y los coches surge desde la más tierna infancia. Algunos niños están deseando sacarse el carnet de conducir para ponerse al volante de estas preciosas y excitantes máquinas que conocemos como automóviles. Otros, no obstante, son incapaces de esperar para conducir de manera “legal”.

Este es el caso de un estadounidense de 12 años que cogió el Range Rover de su padre y, junto a su prima de 7 años, condujo durante cinco horas, un total de 160 kilómetros, desde su casa en el barrio de Queens, en Nueva York, hasta la frontera que divide los estados de Nueva Jersey y Delaware.

La travesura de «robar» el coche a sus padres

Según los primeros indicios, se trataba de un reto popular en internet en el que se conduce hasta agotar la gasolina de coche.

En un primer momento, los padres pensaron que se trataba de un robo y así lo denunciaron a las autoridades, pero viendo las imágenes de las cámaras de vigilancia de la casa, concluyeron que la sustracción la había realizado su propio hijo.

Ambos menores fueron rastreados a través de los lectores de matrículas y las cámaras de las carreteras del estado norteamericano y finalmente fueron localizados en una estación de servicio, cuando el menor usó la tarjeta de crédito del padre para comprar unas galletas: eso envió un mensaje al móvil del dueño (el padre) con la ubicación exacta de la tienda.

Con anterioridad, durante su viaje, los agentes de la policía intentaron parar el coche, pero los niños no hicieron caso a las indicaciones. La policía, en ese momento, renunció a seguirlos para evitar una persecución que ocasionara un accidente a los menores.

El niño que quería un Lamborghini cumple (a medias) su sueño

Al final, todo salió bien y los menores y el vehículo no sufrieron ningún daño. Suponemos, sin embargo, que ambos niños recibirán un justo castigo por la gamberrada. Eso sí, el pequeño tendrá que esperar unos años (en el estado de Nueva York la edad mínima para conducir es de  16 años) para poder ponerse al volante de manera legal.

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